 |
|
|
 |
|
|
 |
Luego de que el Ministerio de la
Protección Social hiciera pública la Política
Nacional de Sangre el pasado 14 de junio, en la primera semana
de agosto recibió el apoyo de la viceministra de Salud,
doctora Blanca Elvira Cajigas, para empezar a trabajar en el
Plan de Acción que permita alcanzar rápidamente
los objetivos de mejorar el acceso, la equidad, la solidaridad
y la seguridad en el manejo del líquido vital.
El Plan de Acción 2006-2010 parte de las líneas
de la Política y busca asegurar el financiamiento de
proyectos fundamentales como la creación del Sistema
Nacional de Sangre, impulsar el fortalecimiento institucional
y definir claramente las competencias de autoridades nacionales
como el Ministerio, el Invima, el Instituto Nacional de Salud
-INS- y entes territoriales departamentales, así como
de aseguradores y prestadores, para lograr una articulación
de los actores y ofrecer una mejor garantía y eficiencia
del sistema.
|
Algunas acciones incluidas
en el plan como reflejo del contenido de la Política,
incluyen la conformación de una Red nacional de donación
y transfusión de sangre, con confluencia de recursos
y complementación de tecnologías para garantizar
disponibilidad, oportunidad y suficiencia de sangre y hemoderivados
en todo el territorio nacional; fortalecer la promoción
de la donación voluntaria con liderazgo desde el Ministerio
de la Protección Social, para crear una cultura de donación
como un estilo de vida saludable, a la vez que coordinar con
sectores como Educación para llegar a la ciudadanía
y lograr una sensibilización sostenible en el tiempo.
El paso siguiente es determinar como estas líneas estratégicas
de la Política cuenten con recursos suficientes para
su ejecución.
La Doctora Maria Cristina Latorre de la OPS, quien participó
en la elaboración tanto de la Política como del
Plan de Acción, considera que faltaba una articulación
dentro del Sistema de Seguridad Social en Salud en el manejo
de la sangre, por cuanto la norma que regula el tema data de
antes de la Ley 100/93: Espero que la Política
sirva para crear esa coordinación y articulación
con la Ley 100, que tenga una mecánica propia, que se
vigile su desarrollo para ir ajustándola y volver realidad
el acceso universal a la sangre. Resaltó como importante
que sea el Ministerio el que lidere la promoción de la
donación, con contenidos y parámetros que logren
una primera etapa de sensibilización: Es importante
que todos estén en el mismo camino y no haciendo esfuerzos
separados para conseguir una sangre que puede terminar siendo
de reposición, sin impactar la cultura.
Frente a la financiación de la Política, la doctora
Latorre señala como algunas de las actividades proyectadas
ya son parte de las funciones de varias instituciones: la vigilancia,
inspección y control de los bancos de sangre tiene vía
de financiamiento en el Invima, y el Instituto Nacional de Salud
cuenta con presupuesto para coordinar la red; en actividades
como promoción e investigación, el Ministerio
debe hacer el ejercicio de mirar cada línea estratégica
que no tiene financiamiento y buscar los recursos.
El problema de los recursos
Aunque es importante que exista una carta de navegación
en el campo transfusional para los próximos 5 años,
la expectativa es cumplir las metas; éste sería
el panorama ideal, afirma el doctor Sergio Jaramillo, ex presidente
de la Asociación Colombiana de Bancos de Sangre y Medicina
Transfusional -Acobasmet-. Sin embargo, manifestó preocupación
sobre la financiación: La Política plantea
situaciones, pero en ningún lado dice de dónde
saldrán los recursos. ¿Dónde está
la plata para capacitación o investigación? ¿Continuaremos
con el método tradicional aplicando a Colciencias y buscando
dineros como siempre? La Política no propone fuentes
nuevas o especificas de financiación.
La Política se convierte en carta de navegación
en el tema de la sangre, pero hay tareas pendientes, reseña
el doctor Jaramillo: Además de la Política
-y ya lo hemos planteado-, es necesario utilizar el decreto
1157/93, los manuales de Buenas Prácticas de procesos
de bancos de sangre y actualizar el Manual de normas técnicas
y administrativas.
Sobre las metas para incrementar los índices de donación
voluntaria y repetitiva, el doctor Jaramillo resalta la importancia
de buscar una excelente calidad desde la donación; si
bien aplaude que en el punto de solidaridad de la Política,
la estrategia 3 busca generar cambios de actitud de la
población que conlleven a la creación de una cultura
ciudadana orientada a la donación voluntaria y repetitiva
como práctica de un estilo de vida saludable y una responsabilidad
comunitaria, lo fundamental estriba en la fuente de recursos
para lograrlo y el compromiso de todos los actores del sistema
de salud: Lo primero es de dónde van a salir los
recursos. Lo otro: prácticamente toda la promoción
está en manos de los bancos de sangre; no he visto la
primera EPS haciendo campañas de promoción.
Centralización regionalizada
Talvez la respuesta está en la propuesta de hacer
una Política especifica para promover la donación:
Hay un plan nacional de promoción de la donación
de sangre, para que el Estado destine recursos y opere una estrategia
a través del INS, de motivación, información,
sensibilización y educación, indicó
el doctor Manuel Beltrán, coordinador de la Red de Bancos
de Sangre del Instituto Nacional de Salud (INS). Reconoció
además la importancia de que a partir de la Política
se formalice el trabajo de la red, y se fomente la calidad y
seguridad sanguínea con estándares internacionales.
El principal aspecto al cual apuntará el INS -partiendo
de la Política-, es la reorganización de los bancos
de sangre: Trabajaremos en la Centralización regionalizada,
donde hemos avanzado. Aparte del Hemocentro de Bogotá
tenemos el de Centro-oriente en Boyacá, donde pasamos
de 3 bancos de sangre públicos a consolidar un único
banco en Tunja; un plan similar hay en Nariño. Hasta
hace poco no se concebía un hospital sin banco de sangre,
pero hoy con los centros y redes de distribución, un
hospital de tercer nivel puede funcionar perfectamente con un
servicio transfusional sin tener centro de procesamiento.
En los últimos meses se cerró un importante número
de bancos de sangre; los cierres no obedecieron a problemas
de calidad sino a aspectos de costo-efectividad: en bancos que
procesan entre 20 y 40 unidades mes, los costos se vuelven demasiados
altos. O en otros casos, fueron cerrados por los altos niveles
de exigencia del Invima.
Cultura de donación parte desde
la escuela
La Política Nacional de Sangre se enmarca en
la estrategia de OPS para Latinoamérica; hasta ahí
está cumplido el primer paso de la tarea, según
el doctor Carlos Vallejo, director del Banco de Sangre del Hospital
Universitario San Vicente de Paúl, porque ahora sigue
un trabajo arduo para cumplir los ambiciosos aspectos que pretende
cubrir. Si bien las metas son más reales que las de los
borradores, algunas están planteadas para 2007, por lo
que existe el peligro de que la Política termine convertida
en una carta de buenas intenciones, con aplazamientos que se
van disolviendo en el tiempo.
Otro aspecto sobre el cual llamó la atención el
doctor Vallejo, es la importancia de vincular al Ministerio
de Educación en la promoción de la donación:
Es muy difícil llegar a los adultos a inculcarles
una conducta altruista; los países con altas tasas de
donación impactaron en la población en formación,
promoviendo la donación como algo amable y como deber
ciudadano. Concluyó: Muy bien que tengamos
Política; pero de ahí a mostrar resultados concretos
en las metas hay un paso difícil: Apenas empieza el trabajo.
Ahora empezamos a desarrollar las actividades y es posible que
en el desglose de los objetivos y de las metas encontremos brechas
que habrá que cubrir en el camino. Pero me parece que
la Política es amplia y es generosa: es un logro importante
como marco conceptual.
Debe haber control
El doctor Armando Cortés, presidente de Acobasmet,
considera que la Política es apropiada para las necesidades
del país en próximos años: El aspecto
más importante fue trazar una meta para mejorar la calidad
de los donantes, pues tradicionalmente son donaciones obligadas
por las instituciones o por la necesidad de un allegado al donante.
Para el doctor Cortés es importante evitar que la Política
corra la suerte de medidas similares que quedan como letra muerta.
Ello dependerá del control y seguimiento de su aplicación:
Hay herramientas para que el Invima haga control y haga
cumplir la Política; pero también es importante
la parte educativa, para que las instituciones transformen su
modus operandi y cumplan las metas. Además hay que hacer
un seguimiento adecuado y cumplir cronogramas de actividades,
como expedir las Buenas Prácticas de Manufactura.
Sobre las inquietudes por la financiación, señaló
que el alcance de la Política no era establecer los recursos
sino definir lineamientos técnicos y científicos,
por lo que ahora habría que crear las estrategias para
que la Política se cumpla y crear las vías a utilizar
. |
| |
|
Captación en Colombia
|
En
el país, las cifras de captación siguen muy por
debajo de países europeos y de algunos latinoamericanos;
el promedio de disponibilidad de sangre es de 12,0 unidades
por 1.000 habitantes, y la demanda estimada es de 900.000 unidades
de sangre al año. La captación fue de 552.421
Unidades de Sangre Obtenidos -USO- en 2006, y la brecha frente
a las necesidades se estima en 370.000 unidades al año.
La mayoría de las donaciones se captan en Bogotá
con 31%, Antioquia 16.5% y el Valle del Cauca con 11%, mientras
en 7 departamentos no hay banco de sangre y por tanto la disponibilidad
depende del envío desde las ciudades con capacidad de
distribución y sobre-oferta; En el país se realizan
más de un millón de transfusiones anualmente y
en los últimos años se pasó de 186 en 1999
a 100 bancos de sangre en 2007. |
| |
| |
|
|
|
|
|
|
|
|