Las renuncias
a finales del año pasado del Secretario de Salud y de
los gerentes de Savia y Cafesalud, junto a los problemas que
ponen en crisis administrativa a entidades tan importantes para
el departamento como el Hospital General de Medellín
y la IPS Universitaria, evidencian una problemática que
trasciende el tema presupuestal, dando como resultado lo que
algunos califican como una crisis de rectoría y de liderazgo
regional.
Ser Secretario de Salud de Antioquia es uno de los cargos más
importantes del sector a nivel nacional. Tras la renuncia del
doctor Héctor Jaime Garro, la seccional se ha mantenido,
primero, con el doctor Juan David Arteaga y, ahora, con el doctor
Carlos Mario Montoya, como secretarios encargados. Aunque lo
natural es que en el ejercicio del cargo transitorio se siga
la línea de ejecución del Plan de Desarrollo del
departamento, hay quienes señalan que no hay nada más
dañino para una entidad pública que la interinidad.
Es la primera vez en muchos años que la Secretaría
Seccional de Salud y Protección de Antioquia es liderada
por secretarios encargados. Para el doctor Alberto Martínez,
director regional de la Asociación de Empresas Sociales
del Estado de Antioquia, AESA, los resultados de esta situación
repercuten en que no se tomen decisiones sino que estemos
pendientes del próximo cambio.
Para el doctor Juan Carlos Giraldo, director ejecutivo la Asociación
Colombiana de Clínicas y Hospitales, ACHC, lo que más
desestabiliza a una entidad son los cargos de liderazgo provisionales.
No hay nada más dañino en la administración
pública que la interinidad; estar ahí sin saber
si se puede mandar o no.
El presidente en Antioquia de la Asociación Médica
Sindical Germán Reyes atribuye esa crisis administrativa
a intereses políticos. Si uno analiza las personas
que renuncian, de dónde vienen y para dónde van,
uno se da cuenta, sin mucho análisis, que son los mismos
que han gobernado el sistema por mucho tiempo; es un problema
de politiquería, que empezó cuando se les
entregó la gobernabilidad de la salud a las EPS. De acuerdo
con el doctor, eso ahonda los problemas estructurales del sistema
porque cada uno quiere jalar para su lado el pedazo de
pastel.
Por su parte, el doctor Alberto Martínez dijo que lo
que ocurre en el departamento es un reflejo de la situación
de la salud a nivel nacional, donde dirigir una entidad de salud
se traduce en fatiga y cansancio, por la falta de claridad en
el rumbo que tiene el sistema de salud colombiano. "La
salud es un tema que fastidia a los gobernantes".
En esa línea, el doctor Juan Carlos Giraldo, agregó
que el país está en una crisis sistémica
que empieza a desesperar a los líderes territoriales
y los jefes de las instituciones, que no se va a resolver simplemente
cambiando los nombres de las personas que manejan las entidades.
Todos los nombres se van a volver efímeros en las
instituciones si nosotros no somos capaces de proponer los cambios,
y se va a agravar aún más si nosotros generamos
tanta inestabilidad, especialmente en la administración
pública.
Para el doctor Giraldo, este es un sistema que exige un
aprendizaje, que se tiene que construir no solo con las habilidades
o competencias con las que se sale de la universidad, sino que
se tiene que acompañar del conocimiento que da la experiencia
en el manejo de las dificultades en la vida real de una entidad,
y ese tipo de liderazgo en el sector salud es cada vez más
difícil de conseguir.
De esta manera, se explica que cuando un líder administrativo
de la salud falta no es fácil reemplazarlo, como se evidencia
en la demora del nombramiento del secretario de salud del Departamento.
De acuerdo con el doctor, estos casos perjudican el sistema
dado que cada vez que se cambia un líder es necesario
volver a integrar equipos de trabajo, repensar esos procesos
que la administración anterior llevaba, que por lo general
quedan truncados, porque usualmente se quiere hacer rupturas
espectaculares y en esos procesos de reinvención se pierde
el tiempo valioso de los procesos.
Retos de la Secretaría de salud
en Antioquia
Los doctores concuerdan en que el tema principal es
generar una política de fomento hospitalario que potencialice
la red y los servicios hospitalarios en la región. Alberto
Martínez, el director regional de AESA, explica que en
su Plan de Desarrollo, el departamento tiene la conformación
de nueve redes integradas de salud, que pudiera avanzarse, aunque
en la materialización se encuentre una estructura de
un sistema que no permite un marco de acción amplio,
porque los recursos los maneja el aseguramiento.
Según el doctor Giraldo, de la Asociación Colombiana
de Clínicas y Hospitales, los aspectos frente a ese fortalecimiento
de la Red Hospitalaria deben ir en vía al fortalecimiento
de la baja y la mediana complejidad. Una política de
fomento hospitalario que involucre los privados de la alta complejidad
y mejore la resolutividad en los otros dos niveles.
Por su parte, Germán Reyes, de Asmedas Antioquia, agregó
que también es necesaria una política anticorrupción,
que incluya la Contraloría, incluso para los temas de
contrabando. Es algo que se puede trabajar desde el departamento.
Y es que para el doctor Reyes hay una crisis regional que es
multicausal, pero que se pronuncia debido al manejo indebido
de los dineros de la salud. Es decir, por un lado están
las grandes deudas de la EPS y los bajos recursos; pero, por
otro, hay un asunto de corrupción, evidente con los carruseles
denunciados.
A la expectativa
Frente a la demora de casi cinco meses en el nombramiento
definitivo del secretario de salud por parte de Luis Pérez,
pensamos que el señor gobernador está haciendo
un análisis juicioso. El doctor Martínez
sugiere que, de no quedarse el doctor Carlos Mario Montoya,
se espera que al cargo llegue un veterano, una persona con conocimiento
en la administración pública, que tenga antecedentes
en cargos como este y que pueda ayudar a manejar un momento
tan difícil como el que atraviesa la salud en Antioquia. |