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A partir del momento en que un usuario del
sistema de salud atraviesa el umbral de una IPS, es imprescindible
recoger información sobre sus datos particulares y
la atención que se le brinda, en un proceso necesario
tanto para el paciente, como para la IPS que lo atendió
y para la EPS donde está afiliado. En su propósito
de que todos los actores del sistema de salud agilicen procesos
para optimizar su funcionamiento, el Ministerio de Salud
puso en vigencia desde el pasado 1° de abril, el Registro
Individual de Prestación de Servicios de Salud (RIPS),
que reemplazó al Registro Individual de Atención
-RIA- en la recolección de esa información.
Ello ha provocado todo un revolcón de acondicionamiento
institucional en las IPS, especialmente en sus Departamentos
de Estadística, que debieron emprender toda la adecuación
operativa: nuevas inversiones, procesos de capacitación
y diseño de formatos en el software.
Comparación RIA - RIPS
A diferencia del RIA, cuyo diligenciamiento y presentación
era indiferente para el funcionamiento normal de la cuenta,
con el RIPS se puede aplazar el pago de inconsistencias; además,
el RIA sólo incluía datos de prestación
de servicios y con el RIPS se piden también registros
de medicamentos. Al RIA se le criticaba el tener muchos campos
inoficiosos, de los cuales fueron eliminados 15 en el RIPS,
pero al agregarle otros nuevos aumentaron a unos 35; de esta
forma se incorporó información bastante útil,
como pasar de un Diagnóstico Unico de Consulta a tres,
porque un paciente rara vez llega con uno solo; también
se mejoró la clasificación de datos en materia
de códigos y se dieron más elementos para el
balanceo de la factura.
Para muchos, la única diferencia entre el RIA y el
RIPS radica en que éste último lleva valor y
cuantifica otros elementos: actualizó la clasificación
de enfermedades al aumentarlas de 10.000 a 14.000; le asignó
valor a todos los insumos y servicios, amarrando así
el registro de información a la facturación;
además, el RIPS reemplazará todos los soportes
de papelería que enviaban las IPS a cada Administradora
de Planes de Beneficio, lo que disminuirá gastos administrativos
y descongestionará sus Departamentos de Estadística,
ya que solamente habrá que anexar soportes de medicamentos
No-POS cuando se empleen y la epicrisis en caso necesario.
Además, en el RIA cada servicio grababa datos del paciente,
lo que dejaba algunos datos incompletos; con el RIPS, toda
la información se elabora en admisiones o parte en
admisiones y parte en egreso, lo que es un gran logro. Y en
cuanto a complejidad: para unos era más sencillo el
RIA y para otros lo es el RIPS.
Bondades y lunares del RIPS
Las fuentes consultadas señalan que el gran avance
y beneficio del RIPS, es el estandarizar y unificar el registro
de información a nivel nacional, en un modelo más
simplificado, con apenas los datos básicos de cada
paciente y los diagnósticos de ingreso y egreso. Otra
bondad es que deja la epicrisis a la clínica, en un
verdadero resumen de la atención al paciente en urgencias
u hospitalización, y así los médicos
tienen más comodidad para ampliar su concepto clínico
en la historia, aunque se volvió a un formato que data
de 1983. También, el "período de prueba"
de 3 meses, en el cual no pueden hacerse glosas, representa
la posibilidad de transición progresiva.
Los dos principales reparos tienen que ver el apresuramiento
del Ministerio de Salud para poner en marcha esta reglamentación
operativa, que dejó muy poco tiempo para el ajuste
institucional, y la demanda de altas inversiones en algunos
casos para el software. En medio del proceso de consolidación
del sistema, el mismo Ministerio admite que es muy posible
que durante un tiempo (no especifica cuanto), se estén
presentando modificaciones con alguna periodicidad y que
por tanto éstas deben considerarse en la contratación
de compra del software;
Al parecer, los más afectados serán los hospitales
e IPS pequeñas, especialmente en provincia y regiones
apartadas, donde muchos ni siquiera manejaban el RIA, o apenas
"habían empezado a hacerlo"; ejemplo: el
Centro de Salud San Lorenzo, en Riosucio, Caldas, procesaba
información manual del RIA y en diciembre de 2000 compró
un software por $2.5 millones; el centro atiende población
indígena de 13.000 habitantes, de los cuales sólo
4.300 están subsidiados, y ahora no tiene recursos
para cambiar al software. Otros casos se registran en IPS
sin equipos informáticos, que tienen problemas por
distancia, orden público o presupuesto, para comprar
el software; y clínicas privadas grandes en las ciudades,
que ya habían hecho la inversión para el RIA,
se quejaron de que en muy poco tiempo les llegó el
cambio al RIPS.
También, aunque disminuyó la cantidad de datos
requeridos, con el RIPS se duplicaron o ampliaron los archivos
que deben generarse para cada Administradora de Beneficios,
y algunas instituciones perdieron altos inventarios de papelería
del RIA.
Convergencias y divergencias
Guillermo García, Coordinador de la Dirección
de Planeación de la Vicepresidencia de la EPS Seguro
Social, indicó: "En el ISS estamos muy contentos
con el RIPS, porque permitirá visualizar más
la situación del Instituto en prestación de
servicios y estadísticas de morbimortalidad. Diseñamos
un formato manejable para nuestros volúmenes en los
230 Centros de Atención Ambulatoria -CAA-. Estamos
bien en captura de información y sólo resta
resolver la validación de los prestadores, su relación
con la facturación, el pago y el envío al Ministerio;
la facturación está lenta porque se está
oficializando el tarifador nacional y la adecuación
interna a los Códigos Unicos de Procedimientos en Salud
-CUPS-. Las inversiones han sido cero pesos, porque son colaterales,
y se ha optimizado el recurso. Preocupa que algunas seccionales
del ISS no tienen software, recursos ni presupuesto.
En la IPS del Seguro el proceso fue más complicado,
porque desde hace 2 años venía desarrollando
un Modelo de Gestión en todas sus clínicas,
y por ello incluyeron los RIPS como un subproducto de éste;
se solucionó la captura de datos con hojas de cálculo
en excel y con la factura se generarán automáticamente
los RIPS. El proceso es lento por el tamaño de la institución
y de cada clínica, ya que debe armonizarse la parte
financiera, administrativa, de recursos humanos y físicos,
todo asociado a la hospitalización", concluyó
García.
Eduardo Solarte, Director de Mercadeo Clínica de Occidente,
Cali, y Coordinador del Comité Interinstitucional
de Clínicas del Valle, manifestó: "La experiencia
con el RIPS no ha sido muy favorable, hay descontento en la
mayoría de IPS porque han tenido problemas al ponerlo
a funcionar, por ser un formato saturado de códigos.
Vemos un inconveniente en la cuantificación de medicamentos,
porque si a una EPS le registran por decir algo, 25 ampollas
de Unacin por $500.000, ¿cómo podrá la
EPS saber si se aplicó o no a su afiliado? Es posible
entonces que las EPS sigan pidiendo contractualmente los soportes
de despacho de medicamentos, como se venía haciendo,
porque necesitan saber en qué sitio, cómo y
donde se aplicaron, aunque el Ministerio afirme que sólo
se puede exigir el RIPS. O sea que el RIPS constituye un trabajo
adicional obligatorio. Otro inconveniente es la mezcla de
códigos del RIPS con los códigos internos de
la clínica, que descargan insumos o medicamentos del
inventario, y la reacción del cuerpo médico
es "nos llenaron de papelería", porque no
es tan sencillo codificar todo con letras y números.
Además, tuvimos que desarrollar un programa para cuentas
del ISS", indicó.
En Bogotá, Juan de Francisco, Director de la Clínica
Palermo, afirmó: "Me parece lo menos práctico
del mundo, terriblemente engorroso, muchos directores de clínicas
y médicos estamos tratando de conocer su utilidad.
Un médico más entrenado en atender pacientes
que en anotar todo procedimiento, se pasa más tiempo
escribiendo que examinándolos, con todo ese volumen
de códigos; además, los diseñadores
del formato generalmente son médicos que no ejercen,
burócratas de escritorio que consideran ese registro
muy lógico y desconocen que 3 minutos en la diligencia
del formato, representan una hora más de trabajo el
día que uno tenga 6 pacientes". Mauricio Reinales,
Facturador de Convenios de la Fundación Santa Fe,
expresó: "De acuerdo con una primera evaluación
de Compensar, tuvimos buenos resultados en la presentación
del RIPS. Pero lo verdaderamente importante sólo se
conocerá hacia el mes de agosto próximo, cuando
las Administradoras de Planes de Beneficio consoliden esa
información y la reporten al Ministerio, que verificará
y evaluará su calidad".
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