MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 16    No. 225  JUNIO DEL AÑO 2017    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co






 

 

 
Médicos exigen en el Congreso
que las residencias sean remuneradas
Daiana González Navas - elpulso@sanvicentefundacion.com
El pasado martes 9 de mayo, la Asociación Nacional de Internos y Residentes (ANIR), junto con la Federación Médica Colombiana y la Asociación Colombiana Médica Estudiantil llegaron los representantes a la Plaza de Bolivar, en Bogotá, con el objetivo de radicar el proyecto de ley que busca regular las residencias médicas en el país.
Entre los puntos más relevantes del proyecto de ley se encuentra la creación de un Fondo Nacional de Residencias Médicas y la eliminación de las matrículas en las universidades para los residentes.
El tema lejos de ser una problemática nueva, ha estado en debate con los diferentes sectores de la salud desde hace más de cinco años. Movilizaciones como la Marcha de las Batas Blancas, realizada en el año 2013 en modo de protesta a la reforma a la salud, (debido a que incluía la posibilidad de que los hospitales formaran médicos), o la campaña “Yo también trabajo gratis” lanzada en el 2014 por las diferentes organizaciones médicas, a causa de la disminución de los cupos del programa crédito beca, así lo demuestran.
De acuerdo a Carolina Corcho, vicepresidenta gremial de la Federación Médica Colombiana, el primer antecedente reciente de esta discusión es la Reforma a la Salud 1438 del 2011 donde se introdujeron dos articulados para hacer la regulación de las matrículas de los residentes y para crear plantas de cargo temporales en los hospitales y clínicas, “sin embargo, la redacción del artículo de creación de las plantas la hizo inviable. Finalmente las clínicas y los hospitales decían que no estaban facultados para crear plantas sobre todo porque el residente en ese momento tenía la connotación de estudiante y no de trabajador. Y en cuanto a la regulación de las matrículas de los residentes, simplemente el Ministerio de Salud y Educación no han cumplido con establecer la regulación múltiple de las matrículas”, detalla ella.
¿Qué busca el proyecto de ley?
Ahora, el proyecto de ley que recientemente fue presentado a la Cámara por la representante Sara Piedrahita busca, en primera medida, que los residentes cuenten con un contrato especial en donde reciban una remuneración mensual no menor a tres salarios mínimos y cuenten con prestaciones sociales como pensión, salud, ARL y vacaciones. Recursos que se generarían a través de un Fondo de Residencias Médicas. “Que pueden recolectarse con lo que se paga en la UPC que son los mismos recursos que genera el residente con su trabajo”, agrega Corcho.
Por otro lado, el punto más álgido del proyecto es la propuesta de eliminar las matrículas para los residentes en las universidades. De acuerdo a Corcho, nuestro país es el único en el mundo en el que los médicos profesionales, además de no recibir un pago al realizar las residencias, deben pagar para trabajar. “Hemos encontrado matrículas superiores a los 35 millones de pesos al año”, explica.
Sobre este punto el director de desarrollo de talento humano en salud del MinSalud, Luis Carlos Ortiz, es claro en decir que desde el Gobierno no tienen previsto aplicar este tipo de propuestas y que lo más probable es que de esta idea se genere una “política en materia de matrículas”, donde se reconozca que efectivamente existen unos costos en la formación de estos residentes “y estos costos no pueden ser más allá de lo que es justo y conveniente. Ahí tendríamos que esperar la opinión de las universidades privadas”, comenta Ortiz.
Mientras que en materia de remuneración Ortiz explica que el Ministerio reconoce que los residentes son profesionales y que por tanto debe reconocérseles ese estatus, por lo que la discusión no estaría en si se remunera o no sino en cómo se financiará esa remuneración. “Debe haber una visión integral donde también las universidades miren el tema de los costos de las matrículas; donde en los hospitales públicos y privados miren cuáles son los beneficios que les están reportando los residentes y de alguna manera también contribuyan a ese pago. De esta forma el Gobierno Nacional también hará lo suyo”, comenta.
Las propuestas de la Comisión de Expertos
Lo que es claro para los diferentes sectores de la salud es que es momento de dar la discusión. Y es por esto que, con el fin de resolver las problemáticas de la educación médica colombiana, se presentaron en abril 104 propuestas, resultado de una comisión de expertos convocada por el Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación, en donde se contempla establecer un sistema de pago al residente y crear un sistema Nacional de Residencias Médicas en el que se realizaría un examen único para su ingreso. Método que de acuerdo a Ortiz daría mayor transparencia al acceso de las especializaciones. “También se propone que haya un mérito académico que se priorice, el acceso a los cupos de residencias médicas a quienes realicen servicio social en zonas rurales o de difícil acceso”, agrega el director de desarrollo de talento humano.
Este documento que ya está en discusión en diferentes Facultades de Medicina del país y que además cuenta con detractores desde la Federación Médica Colombiana. “Ellos introducen el término competencias como si estuviéramos formando médicos para la producción en cadena y la medicina no es un ejercicio técnico, es una profesión”, comenta Corcho.
Un breve contexto sobre las residencias médicas en Colombia
De acuerdo a Luis Carlos Leal, miembro de la ANIR, lo que están tratando de debatir en el Congreso es algo con lo que ya contaban los médicos en Colombia y que fue eliminado desde el año 1979. “Antes de ese año había vinculación laboral formal, los médicos se quedaban en los hospitales donde se formaban, seguían recibiendo su salario, sus prestaciones, vacaciones y primas. Cosa que nosotros no tenemos ahora”, detalla.
Retroceso que se explica por el cambio de la definición del residente médico en el país. “Cuando se convierten las residencias en algo formal legal nos quitan ese título de profesionales y nos convierten en estudiantes, al convertirnos en estudiantes no tenemos la posibilidad de recibir salario, ni estar contratado”, explica Leal.
 
¿Qué sigue ahora con el proyecto de ley?
De acuerdo a la Federación Médica Colombiana se espera que el primer debate del documento se realice el 20 de junio y que los otros cuatro se agenden para el próximo año. Un reto para los autores del proyecto por cuenta de las elecciones presidenciales que se avecinan, cambio de Congreso y con esto un cambio en la agenda legislativa. “Buscamos la participación de todas las bancadas políticas”, concluye Corcho.
 
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