MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 16    No. 222  MARZO DEL AÑO 2017    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co






 

 


CAPRECOM:
El fantasma que sigue aterrorizando

Juan Carlos Arboleda Z., Periodista elpulso@sanvicentefundacion.com
El proceso de liquidación de la EPS estatal Caprecom terminó con un anuncio desalentador: la Fiduprevisora dictaminó que solo se pagará el 41% de las deudas. El agente especial Felipe Negret confirmó que una vez depuradas las cuentas se habría reducido el monto hasta los 747 mil millones, cifra que luego de apelaciones ascendió a 1 billón 568 mil. Sin embargo, al finalizar la liquidación la perspectiva de pago solo llega al 41%, es decir 565 mil millones de pesos.
La noticia ha generado un rechazo generalizado por parte de miles de hospitales en toda la geografía nacional, que han visto como por arte de birlibirloque las acreencias reclamadas durante años se esfumaron en un proceso anunciado como la única salida a la situación en que terminó Caprecom.
La Fiduprevisora fue escogida por el Ministerio de Salud y la Protección Social como ente liquidador de Caprecom desde el 28 de diciembre de 2015, proceso que fue acompañado de cerca por el Ministro de Salud, Alejandro Gaviria.

El encargo incluía además de la liquidación, “sanear las deudas de la EPS”. Caprecom acumuló pérdidas cercanas al billón de pesos, y tenía un patrimonio negativo de 770 mil millones, mientras los activos constituían la mitad de sus pasivos.
En el contencioso administrativo contra Caprecom existen por lo menos 1.273 procesos generados por su accionar como prestador de servicios, lo que hace prever condenas por mala praxis, sin que se tenga un responsable, puesto que la entidad ya no existe. Cuando se decidió liquidarla, se calculó que los recursos provendrían de varias fuentes: 500 mil millones de pesos aprobados en la Ley de endeudamiento 1771 del 2015; otro rubro era la venta de activos como las clínicas de Santa Marta, Cartagena y Barranquilla, los cuales alcanzaron los 242.800 millones de pesos; sin embargo de este monto, quedaron en el Fosyga 183 mil millones que tenían una prelación. Los dineros existentes deberán pagar primero las obligaciones laborales, en segunda instancia las deudas con las IPS, y en último lugar, la DIAN y otros acreedores que no recibirán ni un peso.
Caprecom siempre causó inquietudes dentro de los prestadores - que fueron advertidas a las autoridades nacionales-, pero la situación que se viene es dramática ante todo para los hospitales públicos, ya que eran los que atendían a la mayoría de los afiliados a la EPS estatal.
El Hospital de Nuestra Señora de la Candelaria en el municipio de Guarne, en el oriente antioqueño, tenía dos acreencias con Caprecom, la primera por 53 millones fue reconocida, pero a la segunda, por 254 millones, solo le reconocieron 125 millones. La gerente de la ESE, Viviana Carvajal considera la situación como injusta: “¿Así como vamos a salir de la crisis? nosotros respondimos oportunamente y entregamos soporte del 100% de las facturas, una respuesta al principio del proceso nos aceptó solo 186 millones, enviamos los requerimientos y nos bajaron aún más, quedamos en 125”, asegura.
Lo que ahora preocupa a la funcionaria es lo que sucederá con los entes de control al momento de evaluar el cumplimiento de planes de saneamiento, presupuestos y demás gestiones administrativas: “esto deja en alto riesgo a los hospitales y lo más grave es que ésta era una cartera depurada y sustentada”, dice y añade otro problema: “Ahora viene otro enredo y es el pago, no se han notificado las fechas, pero será por porcentajes, entonces no solo no reconocieron la totalidad de la deuda por unos servicios prestados, sino que van a pagar si acaso una mínima parte”, afirma preocupada y concluye al decir que “otra liquidación más el sistema no la aguanta… uno acá trabaja por amor”.

El panorama, y en algunos casos agravado, se repite en todo el país. En Antioquia de las deudas cobradas por los hospitales públicos sólo reconocerán el 32%. En el Atlántico los hospitales reclamaban 45 mil millones de pesos, de los cuales solo se reconocen 9 mil. Al Cari y al Hospital Niño Jesús les adeudan 25 mil millones y 5.600, respectivamente, pero con un elemento que cuestiona la confianza que el Ministerio de salud pretende motivar: fueron los únicos centros médicos que en Barranquilla atendieron a los afiliados de Caprecom cuando fue liquidada.
El caso se repite en todos los eslabones de la cadena: proveedores de medicamentos como la Cooperativa de Hospitales de Antioquia ocupan el 5 grado dentro de la clasificación de pagos, lo que significa que según la disponibilidad de recursos los dineros no llegarán a ella, afectando gravemente las finanzas de la cooperativa y rediciendo su capacidad para apoyar a los hospitales, sus asociados. Lo más preocupante para su gerente, Jamel Alberto Henao, es la afectación sobre la confianza y confiabilidad que deben tener los actores del sistema, ya que la deuda, ahora perdida, obedece en este caso a la respuesta solidaria ofrecida en el año 2008 por Cohan ante la emergencia sanitaria declarada en el Chocó, proveyendo medicamentos en 17 municipios: “La decepción es muy grande y confirma la desconfianza entre los actores, no se puede entender cómo el Estado pide que colaboremos con una situación crítica para el país, o en este caso una región, y años después desconocen la deuda”.
Para la doctora Olga Lucia Zuluaga, directora ejecutiva de ACESI, lo que ha sucedido es un mal mensaje: “En varias ocasiones el Ministro de Salud, Alejandro Gaviria, y el Superintendente Nacional de Salud, Norman Julio Muñoz, nos dijeron que debíamos seguir atendiendo la población de Caprecom ya que por ser una empresa pública, todos los recursos iban a ser reconocidos, no obstante, otra fue la realidad. Ahora se generan mayores dificultades a las ESE que ya de por sí tiene problemas presupuestales”. Lo más grave es que por disposiciones del mismo gobierno nacional, los hospitales públicos son medidos por el recaudo, al cual están ligados los presupuestos, dificultando, entre otros, aspectos como la habilitación y normas internacionales contables.
El no pago de la totalidad de la deuda de Caprecom abre un panorama nefasto para el mismo Estado que tendrá que asumir la avalancha de demandas: “Con la expedición del acta de liquidación de Caprecom no queda otro camino que realizar demandas contra el Estado por omisión de varias de sus responsabilidades, entre ellas del control que debía realizar la Supersalud, vamos a realizar una alianza con un buffete para apoyar a nuestros asociados e impedir que los recursos se sigan perdiendo” afirmó la doctora Zuluaga.
Antecedentes peligrosos
En la sesión conjunta de la Comisiones Tercera de Senado y Cámara realizada en noviembre de 2015 para discutir la Ley de endeudamiento, el Ministro Alejandro Gaviria incluyó en sus argumentaciones ideas que ahora se ven como incumplimientos: “Lo que estamos pensando hacer con Caprecom es un elemento dentro de una estrategia más amplia… estamos hablando de 800 mil millones que permiten enfrentar el proceso de liquidación con certeza de que muchas de las deudas serán pagadas…. Tenemos un acuerdo de que si en algún momento los recursos son insuficientes habrá oportunidad de aumentarlos, pero tenemos tranquilidad de que van a ser suficientes”.
Pero quedaron en vilo las responsabilidades por el 'desgreño' que llevó a Caprecom a la liquidación. El ministro Gaviria también se refirió en esa oportunidad al tema dejándolo para un debate futuro, pero de cumplirse esta promesa, es probable que el gobierno no resulte muy bien parado, como lo señala Luis Alberto Martínez, director ejecutivo de AESA: “Caprecom fue un salvavidas pero de un momento a otro se dieron cuenta de que había fallado, deciden liquidarla y ahora dicen que no van a pagar la totalidad de la deuda, y esta falla sistemática había sido advertida por la Contraloría General a través de memorandos donde le reclamaba a la Supersalud y Superfinanciera, así como a los ministerios de hacienda y salud, diciéndoles que ellos habían elaborado indicadores para evaluar a las EPS y que en este caso se estaban incumpliendo sin que se hiciera nada, el Gobierno hizo oído sordo y la situación se degeneró para terminar en la liquidación”.
El mensaje enviado por el gobierno nacional es desalentador, ¿Cuánto se reconocerá de la deuda de SaludCoop?: “Esta fue una notificación de frente del gobierno nacional, debemos prepararnos porque lo que se pagará en este caso va a ser mucho menor, y la explicación es simple: se jugó a la estrategia de 'poner bonita' a Cafesalud transfiriéndole los 4 millones y medio de afiliados de SaludCoop para aumentar su valor y venderla, y con esos recursos pagar deudas; ahora con las pérdidas sistemáticas de Cafesalud ni siquiera se alcanzará a pagar las deudas propias y menos las de su antecesora, pero además, al no ser una empresa pública el gobierno nacional no moverá un dedo para inyectarle recursos, el daño va a ser mucho mayor”.
 
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