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Sin embargo, los emplazamientos a esa EPS no son todos recientes
y están relacionados en un historial de llamados de
atención y sanciones desde 2003, varios de ellos divulgados
por EL PULSO (Ver recuadro).
Entre las denuncias del ente gubernamental, figura que entre
2004 y 2005, la entidad -integra-da por más de 10 organizaciones
del sector solidario-, invirtió en infraestructura
y otras empresas dineros públicos que tenían
por destino la atención de sus pacientes.
Las acusaciones refrendadas durante las visitas realizadas
por la Supersalud del 14 al 18 de marzo pasado y contenidas
en el informe preliminar enviado por este organismo a la EPS,
no fueron respondidas por SaludCoop. Entre ellas, la inclusión
entre sus activos de cuentas por cobrar al Fosyga por $346.000
millones, y de éstos, $85.432 millones calificados
como cartera superior a 460 días.
"Se puede concluir que las deudas de largo plazo son
el 61% de los activos y que las obligaciones de corto plazo
pueden llegar al 94%. Eso hace que la EPS no tenga capital
de trabajo para dar cumplimiento a sus obligaciones, lo que
impide garantizar la prestación de los servicios a
los usuarios", afirmó la Supersalud (SaludCoop,
La caída de un imperio. Revista Semana, edición
1.515, mayo 16 al 23 de 2011).
Igualmente, con 8.013 cheques por más de $266.000 millones
girados pero no pagados a proveedores, maquillaron la contabilidad
(al reportarlas como deudas pagadas, pero con cheques sin
fondos: así reflejaban una cartera vencida de $109.000
millones cuando la real supera los $370.000 millones), y otros
cheques con destino a proyectos diferentes de su actividad.
De este modo, el 5 de mayo la Supersalud no teniendo respuesta
ni objeción por la entidad en cuestión, ratifica
el informe y lo deja como definitivo. Seis días más
tarde, el Superintendente de Salud, Conrado Gómez,
mediante resolución 00801 ordenó tomar posesión
de los bienes de SaludCoop, retirar del cargo a su presidente
Carlos Gustavo Palacino y nombrar como Interventor (gerente
especial) a Edgar Pabón Carvajal.
Investigaciones simultáneas
La situación que afronta SaludCoop representa
además el inicio de una serie de investigaciones a
las EPS y abrió el camino para los allanamientos y
registros simultáneos a las sedes administrativas de
Nueva EPS, Coomeva, Sánitas, Ecoopsos y Salud Colpatria,
realizados el pasado 24 de mayo.
Con ello, el gobierno nacional se dio a la tarea de recaudar
información y verificar recobros por más de
$20.000 millones realizados por esas entidades, que en palabras
del director de la Policía Nacional, Óscar Naranjo,
se debió a la decisión de la Fiscalía
de inspeccionar y recaudar material probatorio para ser sometido
al análisis", Estos operativos, debates en el
congreso y marchas de usuarios del sistema que exigieron acabar
con la corrupción, replantear el sistema y los aplicativos
de la Ley 100, tienen a las EPS convertidas en los minotauros
modernos: cuerpos vistos con deformidades sin una salida digna
a su situación.
Especialmente en el caso de SaludCoop, conminada por la Supersalud
a restituir en caja $627.000 millones de recursos que se usaron
para la inversión en infraestructura y otras empresas
y que argumentando vicios al proceso de investigación
realizado podría demandar al Estado. Así lo
reseñó la revista Semana en su edición
del pasado 16 de mayo: Las dudas sobre su crecimiento
volvieron a aparecer en 2009, cuando la Supersalud descubrió
que, entre 2004 y 2008, la EPS había destinado $318.250
millones para adquirir y construir clínicas, hospitales
e infraestructura con recursos que eran de la salud y no,
como alegaba el grupo, con utilidades de su operación.
De SaludCoop se cuestiona el crecimiento descomunal en 17
años, con inversiones en más de 5 países,
participación en 24 sociedades comerciales, 6 organismos
cooperativos, dos corporaciones, un equipo de fútbol,
una fundación
Lo concreto es la intervención
de la Súper por maquillar deudas e inversiones y poner
en riesgo la prestación del servicio.
En 2009, la Supersalud le ordenó a SaludCoop atender
con su propia caja el pago de $308.958 millones que adeudaba
a bancos y acreedores, cifra muy similar a la deuda de hoy
en día con el sector financiero, que asciende a $300.000
millones.
En total, el ente de control y vigilancia encontró
un faltante de $627.000 millones, monto que había que
llevar a la caja de la empresa, lo que significaba que SaludCoop
-que ya operaba como un holding de salud- no tenía
otra alternativa que vender la mayoría de activos adquiridos
en años recientes. Ahí se intensificaron los
vacíos contables, y la integración vertical
empezó a ser demasiado costosa de mantener.
De acuerdo con el Superintendente de Salud, la situación
no puede llegar a este término y por eso, ha insistido
en una conciliación favorable para ambas partes, esgrimiendo
la posibilidad de que a cambio de que la EPS no demande al
Estado, se puedan revocar las resoluciones que obligan a SaludCoop
a restituir en caja los recursos.
Sin embargo, este arreglo definido como inviable en los estrados
judiciales aún no se desenreda y hasta el cierre de
esta edición qué hacer era todavía parte
de las dificultades. Más aún, tras la intervención
de la Contralora General de la República, Sandra Morelli,
al señalar que los intentos de conciliación
del Superintendente Conrado Gómez con la EPS SaludCoop
no proceden legalmente y que el proceso de revisión
a SaludCoop iniciado antes de la llegada de Gómez a
la Superintendencia, debe continuar. El contenido de
las resoluciones y su motivación sustancial, en ningún
caso puede constituirse en materia transigible, ni conciliable,
dijo la Contralora.
Otra investigación está relacionada con denuncias
realizadas por el senador Jorge Robledo, al demandar intervención
certera sobre la EPS, entidad de la que dijo estaría
involucrada en la financiación de partidos políticos
vía donación y contratos con funcionarios de
alto rango del gobierno nacional. A través de Progressa,
entidad que antes se distinguía como el Fondo de Empleados
de SaludCoop, habrían salido recursos estimados en
$130 millones a partidos políticos ($60 millones al
Partido Liberal, $40 millones al Partido Conservador y $30
millones a Cambio Radical), y lo que se estudia son posibles
nexos de la EPS con esa entidad y el origen de esos fondos.
Y otros cuestionamientos por los que deberá responder
SaludCoop, son las inversiones por $25.000 millones a través
de Proyectar Valores; aclarar si a través de Corredores
Asociados invirtió $38 millones como dice o $15.490
millones como muestran algunos papeles; la supuesta deuda
por $22.000 millones de la Ciudadela de la Salud a la EPS
(Supersalud investiga de dónde salió el dinero
para invertir en ese elefante blanco tasado en
$88.000 millones y en pleito con inversionistas); inversiones
locales y en el exterior (en la sucursal de Méjico,
tasada por la EPS en más de $15.000 millones, se encontró
evidencia de sólo $3.500 millones); crecimiento de
activos con inclusión de $47.000 millones de recobros
de los que no se sabe cuánto entrará efectivamente
a la empresa; y la pérdida de $5.000 millones en su
balance financiero, porque mientras en 2010 reportó
inversiones por $220.000 millones, Supersalud encontró
$225.000 millones.
Cuestionamientos al Grupo SaludCoop
El funcionamiento de SaludCoop se ha logrado gracias
a políticas de crecimiento que involucran la consolidación
con 30 entidades del sector, entre ellas las EPS Cruz Blanca
y Cafesalud. Asimismo, según la Supersociedades, dos
laboratorios (Bioimagen y Pharma 100); tres compañías
de equipos hospitalarios (Coodontológicos, Epsifarma,
Biorescate), una óptica (Óptica Saludcoop),
10 clínicas (Armenia, Juan N. Corpas, Martha, Pamplona,
Los Andes, Santa Isabel, Santacruz de La Loma, Esimed, Corporación
IPS SaludCopp, Corporación IPS Cruz Blanca), 3 cooperativas
(IAC Educarsalud, IAC GPP Saludcoop, IAC Salud en Línea),
una lavandería (Impecable Lavandería Hospitalaria)
y otras 7 que prestan servicios varios en salud (Heon Healt
Online, Epsiclinicas, Healthfood, Work & Fashion, Procesos
y Transacciones P&T Ltda, Contact Service y Audieps).
La conformación del holding que inició con un
capital de $2.500 millones (patrimonio que creció 47
veces: hoy equivale a 170 veces el patrimonio inicial), la
integración vertical que caracteriza su crecimiento
y empoderamiento, son asuntos por los cuales la Contraloría
General de la República solicitó esclarecimiento,
toda vez que se presumía que bajo el esquema cooperativo
los excedentes que por Ley no pueden repartirse, a partir
de 2001 se habrían usado para generar empresas del
sector.
Sin embargo, y según denuncias del senador Robledo,
la operación de las tres EPS del Grupo: Cafesalud,
Cruz Blanca y SaludCoop, le habrían generado por sobrefacturación
de medicamentos costos adicionales por más de $800.000
millones al Estado. Con esta estrategia y el aumento de recobros
al Fosyga, la EPS habría encontrado la fórmula
para sostener el holding. Sin embargo, y según estudio
del CID de la Universidad Nacional, además se aprovechó
de recobros ante Fosyga por medicamentos esenciales y habría
aprovechado su posición dominante para enrocarse
con la emergencia social.
Lo que le depara el futuro a la EPS SaludCoop no es claro,
pero las maniobras para buscar una salida tienen caminando
no solo a la entidad, sino al gobierno nacional, ahora buscando
junto con las EPS cómo lograr eficacia y transparencia
en la salud.
En el mito del Minotauro, Teseo libera a Creta del monstruo
gracias al uso de un ovillo de hilo con el cual se desplaza
por el laberinto para encontrarlo, matarle y hallar la salida.
En Colombia, en opinión de muchos, el ovillo que puede
servir de medio para mejorar el sistema de salud y el funcionamiento
de las EPS, apenas empieza a desenrollarse.
Fuentes: Carta del senador Jorge Robledo al ministro Mauricio
Santa María, mayo 6/11 / Noticiero CM&, mayo 12/11
/ Revista Semana, mayo 16/11 / El Tiempo, mayo 14/11 / EL
PULSO 1998 - 2011.
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