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EL PULSO:
10 años
de periodismo para el sector
salud
Olga
Lucia Muñoz López, - Periodista. - elpulso@elhospital.org.co
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Muchas
preguntas,valientes respuestas
En 1998, fin de siglo, en medio de la peor crisis económica
del país, en un ambiente social mareado por la influencia
de un narcotráfico que permeaba todas las instancias
de la vida y la cultura colombiana, y a inicios de una esperanzada
búsqueda de un acuerdo de paz, en el más grande
hospital de Medellín se funda un periódico. El
sufrimiento cotidiano y apremiante de los pacientes, las angustias
de las instituciones que los atendían y el desmejoramiento
de la calidad de vida de los profesionales y trabajadores de
la salud, fueron motivos más que precisos para jalonar
el nacimiento de EL PULSO. |
La
prensa es en el buen sentido una herramienta, un instrumento
para posicionar y generar opinión. Y el Hospital Universitario
San Vicente de Paúl tenía muchas cosas que decir,
que cuestionar, y mucho que aportar en esos cuestionamientos,
para poner a pensar. Es fundamental en la educación y
la formación, ponerle a la gente de presente las cosas,
porque entonces uno hace un proceso de asimilación y
cuestionamiento interno, propio, en silencio, individual, muy
íntimo, y eso se vuelve de uno. Me pareció interesante
que El Hospital, que tenía y tiene tanta vitalidad, pusiera
de presente en ese momento histórico tan particular -recién
implementada la Ley 100 y que la reforma constitucional no era
tan antigua, que se hablaba de muchos cambios en la concepción
social, de partir del individuo para llegar a la sociedad, de
reconocer más los derechos individuales y los derechos
sociales-, me pareció muy importante poner esos cuestionamientos,
opiniones, pareceres, al frente de la gente, utilizando un medio
de mucho valor: un periódico. La palabra escrita tiene
un sentido más permanente y puede generar más
imaginación. Y se me ocurrió que fuera en tamaño
universal para que no pareciera un 'periodiquito', porque es
muy importante tener un periódico que parezca un periódico,
que tuviera la robustez de un periódico. Así fue
como arrancó toda esa idea: yo declaro la paternidad
de esa idea, me declaro culpable, pero conté con la aceptación,
la complicidad mejor, de muchas personas, entre ellas Alba Luz
Arroyave, jefe de Comunicaciones del Hospital, quien más
apoyó la idea; también del doctor Juan Guillermo
Maya, director médico, y otras muchas personas a quienes
debo declarar tan culpables como yo. Así recuerda
el doctor Julio Ernesto Toro Restrepo, director de EL PULSO,
los motivos de su fundación en 1998.
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El mérito de EL PULSO no
fue su fundación sino su presente, es su presente,
ese es el mérito. Estar en el presente cada año
de los 10 años, y su mira es estar cada año
de los años que sigan. Mientras haya gente interesada
en manifestar, en exponer, en debatir, EL PULSO va a estar
presente cada año de los 10 o 20 o más años
que sigan de acá para adelante.
Doctor Julio Ernesto Toro Restrepo, director de EL PULSO
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Un
periódico para el sector salud
Y fue un periódico concebido para gentes e instituciones
del sector salud, por lo que tomó cuerpo y figura de
periódico especializado. Estábamos con la
Ley 100 y sus problemas. Se dijo: hablemos de esto. El tema
estaba en ebullición, y la cantidad de síntomas
era tal, que todo se prestaba para un buen debate. Era un momento
muy importante, quizás hoy no habría tanta preocupación
ni inquietud, ni tanto qué preguntar ni tanto que responder.
En esa época, todo lo que traía la Ley 100, era
un problema.
Desde mayo de 1998 se buscó apoyo para esta empresa:
Interactuamos con muchas personas tratando de sacar la
idea adelante; hablamos con periodistas y agencias de publicidad,
vino el debate por el nombre, los temas, las secciones, el Comité
Editorial, y buscar colaboradores que no fueran del sector salud,
para enriquecer los contenidos. |
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EL PULSO es
un síntoma de que
hay vida detrás de la vida, de que hay
algo intelectual ahí que mueve.
Doctor Julio Ernesto Toro
Restrepo, director de EL PULSO.
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Hoy EL PULSO se hace con mucha más
profundidad, más conocimiento, más elementos,
está más documentado, es un muy buen medio de
comunicación hacia el sector salud; no del sector salud,
porque el sector salud es muy inerte, no reacciona.
Doctor Julio Ernesto Toro Restrepo, director de EL PULSO.
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EL PULSO es un periódico
para el sector salud. Pero las personas e instituciones que
conforman el sector salud, no son precisamente pro-activas ante
lo que les concierne íntima y colectivamente. Pensé
que íbamos a suscitar más reacciones del medio,
y que la gente iba a protestar más, o a apoyar más,
o a aportar más, y no ha sido así. Yo me explico
eso porque a todo el mundo le gusta recibir un periódico,
pero a muy poca gente le gusta aportar en ese periódico;
lo segundo: siempre he dicho que la gente en mi país
no sabe leer ni escribir, en general. Sí hay expertos
y eruditos. Pero como en mi país no saben leer, no leen
o no leemos, y como no sabemos escribir, no escribimos y punto.
Entre nombres y alcances
Muchos nombres fueron propuestos. Conocedores de la
salud, del periodismo, todos propusieron: finalmente, entre
CURARE (tanto veneno como arte de curar), y EL PULSO,
fue éste último el elegido, porque aludía
al sector de la salud, porque evocaba el monitoreo de signos
vitales, porque era un buen nombre, porque se veía bonito.
Y desde un principio, se planteó que sería un
periódico de alcance nacional. Nacía en Medellín,
pero el propósito era ampliarlo rápidamente a
todo el país. Luego, para llevarlo al mundo entero, vino
el periódico en internet (www.periodicoelpulso.com).
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A quienes fundaron
EL PULSO, no los arredró la idea de hacer desde la provincia,
un periódico de alcance nacional. Recuerda el doctor
Toro: Sí lo consideramos. Pero consideramos también
que teníamos mucha energía, particularmente yo
sentía que tenía mucha energía para decir
muchas cosas, porque estuve muy al pie de los proyectos que
desembocaron en la Ley 100. No participé en los debates,
pero si le hice mucho seguimiento, y tenía muchos interrogantes
e inquietudes, y muchas ganas de escribir en el periódico,
y de decir muchas cosas. Y las dije. Fruto de ese trabajo,
se publica en 2005 el libro Humanis Corpus, Inc.,
con las editoriales desde 1998 hasta agosto de 2005.
Ante todo, el criterio
Desde el principio, quedó claro que no iba a
ser un periódico del Hospital San Vicente, aunque sí
se iba a escribir desde la fortaleza del Hospital en el sector
salud. Como estábamos en el contexto del debate
de la Ley 100, El Hospital tenía gran fortaleza para
decir muchas cosas porque siempre las había dicho, en
otros escenarios y contextos, muy francamente. Y ¡modestia
apártate!, particularmente yo creía tener mucha
valentía para decir muchas cosas, creí que como
ya había usado algunos escenarios para decirlas, no tenía
ningún temor para decirlo por escrito, en un periódico,
recuerda el doctor Toro.
Y agrega: Las cosas tienen su impronta personal; en ese
entonces pensaba que era demasiado franco para decir las cosas;
y para hablarlo en términos coloquiales, 'no comía
cuento', esa escepticemia que me acompaña. No temía
decir las cosas como las pensaba, y no me refería a cosas
revolucionarias, ni en contra del establecimiento ni del gobierno,
sino a opiniones, a criterios frente al sistema de salud. Por
eso digo que las cosas son muy personales, porque cuando dicen
que ocurrió algo muy grave, yo pienso que nada es grave,
que hay que ver cómo se entiende la gravedad de las cosas.
Y algo verdaderamente grave, es no tener criterio: eso sí
me parece grave, porque soy yo frente al mundo; y si yo frente
al mundo no pienso nada o no opino nada, así sea errado
o equivocado, uno es un vegetal, y eso si es grave frente a
uno mismo. Como yo sí quería tener criterio frente
al tema de salud, exponía mis argumentos en EL PULSO.
Un periódico no institucional,
desde un hospital con autoridad
¿Qué responde el doctor Toro Restrepo
cuando le preguntan o le critican el por qué un hospital
tiene un periódico, en un ejercicio de dos actividades
misionales tan dispares?
Que este hospital por sus relaciones docente-asistenciales
con la Universidad de Antioquia, analiza las situaciones que
se presentan en el sector de la salud. Ha sufrido mucho, porque
a este hospital le han tocado situaciones muy críticas
y difíciles, y alguien tiene que poner las cosas sobre
la mesa. Consideré que este hospital lo tenía
que hacer, que tenía la suficiente fortaleza y autoridad
para decir algunas cosas. Me sentía con propiedad para
hablar, equivocado o no; por eso pensaba que un hospital podía
hacer esas cosas y que era este hospital. Este hospital se sentía
con conocimiento y sentimiento de causa. Creía que este
hospital era el indicado para tener un periódico. |
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El San Vicente
es un hospital que hace
trasplantes, pero también hace libros y
hace un periódico, y cuestiona el sistema de
salud, y aprueba cosas y otras no.
Para todo eso tuvo que haber pensado:
son obras del pensamiento.
Doctor Julio Ernesto Toro
Restrepo, director de EL PULSO.
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El primer Editorial
planteaba que EL PULSO sería un medio de comunicación
para el sector salud. Después de 10 años, se puede
dar fe que logró consolidarse como tal y que genera opinión,
uno de los propósitos al fundarlo. Además, los
medios deben cumplir una labor social de fiscalización
y el periódico la ha cumplido a cabalidad: EL PULSO
es veedor de lo que pasa en el sector salud y cada vez lo es
más; hoy presta una función social más
importante, porque al principio éramos más cuestionadores;
hoy también sin duda, pero con más profundidad,
sin desmeritar lo que antes se hacía, que era muy bueno.
Pero hoy se hace con mucha más profundidad, más
conocimiento, más elementos, está más documentado,
es un muy buen medio de comunicación hacia el sector
salud; no del sector salud, porque el sector salud es muy inerte,
no reacciona.
10 años de soledad
La tarea de liderar y hacer EL PULSO, es una tarea de
soledad. En momentos en que escribía las editoriales,
pensaba: ¿Para qué estoy escribiendo esto si finalmente
no llega a ninguna parte? Me parece un buen ejercicio intelectual,
excelente, que me ponía frente a mí mismo, que
me exigía claridad. Augusto Uribe, profesor universitario,
decía: 'No lo diga: escríbalo. Y no lo escriba:
dibújelo'. Cuando uno logra dibujar una cosa ya superó
mucho; pero cuando la logra escribir, da un paso muy importante.
La estructuró, la comunicó, no sabe si llegó
o no, incluso no sé si partió, pero cuando la
escribo sé que partió de allí, así
no llegue a ningún destino.
EL PULSO: prueba de labor intelectual,
del pensamiento
Hoy, después de 10 años, el periódico
tiene muchas cosas por decir. Me parece muy valioso el
aporte y la presencia en el sector salud. EL PULSO es obra del
Hospital San Vicente. Y de desaparecer, el doliente sería
el San Vicente. Nosotros hacemos EL PULSO a contrapeso de muchos
y sin el interés de otros tantos, contra la voluntad
de más de uno. Y cuando presento El Hospital, hablo de
las urgencias, de los trasplantes y de EL PULSO, y digo: este
hospital tiene también una labor intelectual, con libros;
y tiene un periódico, y explico: EL PULSO es un síntoma
de que hay vida detrás de la vida, de que hay algo intelectual
ahí que mueve. Por eso me parece importante, porque cuando
uno escribe trasciende muchas cosas, está saliendo de
sí mismo, partiendo, abriéndose: por eso es importante
que un hospital tenga un periódico. Está saliendo
a la comunidad. Para que se den gestos intelectuales como escribir
un libro, publicar un periódico o escribir una carta
no técnica, algo está pasando, es una manifestación
de vida intelectual, y por eso es valioso tener un periódico.
Lo digo distinto aunque suene petulante: no todo el mundo puede
tener un periódico, porque no en todas partes suceden
cosas de más allá, o incluso lo diría mejor,
de más acá, de más adentro, de más
sentimiento, de más intelectualidad. Si una organización
hace una manifestación intelectual es porque tiene intelectualidad.
El San Vicente es un hospital que hace trasplantes, pero también
hace libros y hace un periódico, y cuestiona el sistema
de salud, y aprueba cosas y otras no. Para todo eso tuvo que
haber pensado: son obras del pensamiento.
Existe por su gente
Diez años de EL PULSO son prueba de que crear
una organización es muy fácil, pero lo difícil
es mantenerla, concluye el doctor Toro: Arrancar con el
PULSO no fue tan difícil, pero mantenerlo 10 años
ha sido laborioso. ¿Por cuál razón se ha
mantenido? Porque ha contado con la gente que le respondió,
que comparte esa idea, que se identifica en ese propósito
de comunicar, de informar, y vuelvo y digo, de poner de presente
las cosas, diciendo: 'Esto es así'. Por los periodistas,
por quienes nos acompañan en el Comité Editorial,
y por otras personas, se ha mantenido EL PULSO. Porque todo
el mundo aporta. Vuelvo y digo: el mérito de EL PULSO
no fue su fundación sino su presente, es su presente,
ese es el mérito. Estar en el presente cada año
de los 10 años, y su mira es estar cada año de
los años que sigan. Esa es la mira y es el propósito:
mientras haya gente interesada en manifestar, en exponer, en
debatir, EL PULSO va a estar presente cada año de los
10 o 20 o más años que sigan de acá para
adelante. |
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