MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 326 NOVIEMBRE DEL AÑO 2025 ISNN 0124-4388

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Resolución 2117 de 2025 y el reto de reducir demoras en la atención

Autor
Por: Sara Torres Hincapie
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El Ministerio de Salud y Protección Social adoptó oficialmente el Modelo de Gestión de Tiempos de Espera (MGTE), un instrumento diseñado para registrar, monitorear y corregir las demoras en la atención médica, procedimientos y entrega de medicamentos. La medida, formalizada mediante la Resolución 2117 de 2025 y firmada por el ministro Guillermo Alfonso Jaramillo, busca dotar al sistema de herramientas técnicas que permitan conocer, en tiempo real, cuánto tarda un paciente desde que solicita un servicio hasta que lo recibe.

Según el Ministerio, el modelo “permitirá identificar los puntos críticos del sistema, facilitar el seguimiento de los tiempos de atención y orientar las decisiones institucionales para mejorar la oportunidad del servicio”.

Contexto de la problemática: entre cifras y dificultades

El Informe de Balance Social de la Fundación Retorno Vital, divulgado en 2025, reportó que los pacientes enfrentan demoras de hasta 250 días para acceder a medicamentos esenciales y dificultades en la asignación de citas y autorizaciones. “Las principales barreras reportadas en 2024 fueron demoras en la entrega de medicamentos, falta de citas médicas y demora en las autorizaciones”.

Según la entidad, los pacientes accedieron “en promedio a solo 4,7 meses del tratamiento requerido durante todo el año 2024”. Bogotá, Antioquia y Valle del Cauca fueron los departamentos con más barreras reportadas, con un aumento del 83 % en Bogotá respecto al año anterior. Jorge García, director ejecutivo de Retorno Vital, advirtió en el marco del evento Pacientes y usuarios: “La demora en la entrega de medicamentos preocupa especialmente en el caso de pacientes que requieren tratamientos oncológicos o que tienen enfermedades de alto costo, pues la dilación puede marcar la diferencia entre una intervención oportuna y una complicación grave”.

En el marco del AFIT SUMMIT, Ignacio Gaitán, presidente ejecutivo de Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación y Desarrollo (AFIDRO), hizo un llamado a la acción: “El sistema atraviesa por problemas críticos que requieren de soluciones urgentes e inmediatas. (…) Invito a todos los actores a asumir esta coyuntura con corresponsabilidad y a ser parte de la solución”.

Ana María Vesga, presidenta de Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (ACEMI), señaló (en este mismo contexto:) “Aunque el sistema no se apaga, está funcionando mal… La dificultad de la insuficiencia y de la ineficiencia es que no se pueden cubrir todas las atenciones o se cubren parcialmente o con demora. Eso es lo que están viviendo los ciudadanos: mayores dificultades para acceder a citas, procedimientos o para recibir sus medicamentos”. Añadió que las barreras y la discontinuidad en tratamientos no son problemas administrativos aislados, sino consecuencias del desbalance entre gasto y recursos, coincidiendo con la Resolución 2117 de 2025, que busca “contar con parámetros técnicos claros para determinar la oportunidad o no en el servicio”.

El modelo transforma las demoras empíricas de las EPS en indicadores verificables, como el tiempo promedio de espera, el porcentaje de citas cumplidas y las tasas de cumplimiento en la entrega de medicamentos. La resolución establece que EPS, IPS y autoridades territoriales compartan la gestión de los tiempos de espera, con auditorías periódicas y validación externa de los datos reportados.

Aunque el MGTE no aborda directamente la financiación, su implementación puede incidir en la planeación presupuestal, aportando insumos para ajustar la distribución de recursos e invertir en infraestructura y talento humano, especialmente en regiones con déficit de cobertura.

Preocupación institucional

Los hallazgos de Retorno Vital coinciden con advertencias de la Defensoría del Pueblo, que documentó un aumento de quejas por demoras, suspensión de servicios y falta de medicamentos, especialmente en entidades intervenidas como la Nueva EPS.

Iris Marín Ortiz, defensora del Pueblo, afirmó que se ha constatado una “preocupante regresividad en la garantía y la atención en salud”, que “se ha agravado notablemente en los últimos años” y exige “trabajar de manera articulada para resolver los problemas estructurales que afectan el derecho a la salud en Colombia”.

Un modelo para medir y corregir las demoras

La Resolución 2117 de 2025 establece un Registro Nacional de los Tiempos de Espera, alertas tempranas y Listas de Espera Centralizadas (LEC) para mejorar la asignación de citas. Los datos se integrarán al Sistema Integrado de Información de la Protección Social (SISPRO), con interoperabilidad basada en estándares validados por el Ministerio. Según la entidad, “la información registrada constituirá un insumo para la Superintendencia Nacional de Salud, en la identificación de posibles negaciones de servicios sin justa causa”.

El modelo se implementará en tres fases:

  • Primeros seis meses: análisis técnico, validación de datos y consolidación de líneas base.
  • Meses siete a doce: aplicación en servicios priorizados por condición clínica y región, con ajustes de tiempos y herramientas tecnológicas.
  • A partir del mes trece: adopción de estándares normativos y activación de sistemas de monitoreo y alertas institucionales.
El MGTE se articularía con el Modelo de Salud Preventivo, Predictivo y Resolutivo (Decreto 858 de 2025), concebido para reforzar la atención primaria y la gobernanza territorial. No obstante, es importante precisar que dicho decreto fue posteriormente suspendido por el Consejo de Estado, por lo que no entrará en vigor.

Las observaciones que se presentan a continuación fueron realizadas antes de esta decisión, cuando diversos expertos analizaron el contenido y los alcances del Decreto 858 de 2025. Aunque sus comentarios se refieren directamente a ese decreto, resultan pertinentes para comprender los retos de que tendría dicha articulación del MGTE con la política de salud preventiva.

En ese momento, la Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación (S.C.A.R.E.) advertía que “los entes territoriales y prestadores deberán contar con los recursos y capacidades necesarias para cumplir con los lineamientos establecidos”, señalando las dificultades operativas que el modelo implicaba.

Componentes del MGTE

  • Gobernanza: principios de capacidad de respuesta, responsabilidad y transparencia.
  • Monitoreo y evaluación: registro y análisis de los tiempos de espera en todo el SGSSS.
  • Sistemas de información: soportados en plataformas como MIPRES y SISPRO para consolidar datos.

Listas centralizadas y alertas tempranas

Las LEC organizan a los pacientes mediante un punto de entrada común y los asignan al prestador disponible más cercano, con priorización clínica en cuatro niveles: emergencia, urgente, semiurgente y rutinario. La información genera alertas tempranas para la Superintendencia Nacional de Salud.

“El MGTE avanza hacia una gestión cuantificable de la oportunidad en la atención, evaluando capacidad real, detectando cuellos de botella y orientando decisiones sobre redistribución de oferta y fortalecimiento de redes”, según expone el documento del Ministerio de Salud. Esto, entonces, se traduce en que su efectividad dependerá de la interoperabilidad tecnológica, la calidad de los datos y la capacidad de EPS y prestadores para adaptarse.



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