MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 269 FEBRERO DEL AÑO 2021 ISNN 0124-4388 elpulso@sanvicentefundacion.com icono facebook icono twitter

Enero en Colombia: ¿epílogo de 2020 o prólogo de 2021?

Por: Manuela Gaviria Lemos
elpulso@sanvicentefundacion.com

En 2020 el mundo se enfrentó después de varios años a una pandemia global y en un abrir y cerrar de ojos el Covid-19 llegó a cambiar nuestro estilo de vida. Debido a esto, todos soñaban con el fin de un año atípico para darle paso a un nuevo año de esperanza. Sin embargo, el 2021 no trajo consigo el fin de la pandemia y tan solo en el primer mes que pasó, las noticias de último minuto cubrían cada pantalla y todos despertamos de la fantasía para aceptar que el Covid-19 no va a dar tregua tan fácil y continuará en nuestras vidas algún tiempo más.

Colombia fue uno de los países que empezó el año con sorpresas y no precisamente alentadoras. Como resultado de las fiestas navideñas y de final de año, en las cuales la población bajó la guardia, inició un ciclo de consecuencias que daría grandes dificultades a alcaldes, gobernadores, presidencia y especialmente al sector salud.

El 2021 en Colombia inició con un reporte de 12.105 casos, pero para el 15 de enero la cifra 21.078 marcó el récord de casos diarios en el país desde el inicio de la pandemia, preocupando a los expertos y mandatarios por el aumento significativo. No obstante, se presentó una disminución gradual general y el mes terminó con 8.078 casos reportados el 31. Colombia suma un total de 2´094.884 casos desde el inicio de la pandemia.

Por su parte, los fallecimientos tuvieron una respuesta similar. El mes empezó con 315 el primer día, pero para el 19 de enero se reportaron 398 fallecidos, cifra que solo fue superada por las 399 muertes tres días después. Por ahora, desde aquel aumento, estos datos se mantienen por encima de los 300 fallecimientos y van disminuyendo con cautela, registrando a final del mes 333 muertes. Recopilando los datos de enero, Colombia registra en total 53.983 muertes por Covid-19.

A esta cadena de efectos se suma el incremento de la ocupación UCI, que generó caos en las entidades de salud. Grandes ciudades del país, que venían aumentando poco a poco la capacidad de estos espacios, se vieron obligadas a declarar alerta roja hospitalaria de manera prolongada y medidas de restricción para la ciudadanía. En Bogotá, para el 19 de enero se presentó una ocupación del 94,1% y se disponía de tan solo 116 camas UCI para nuevos pacientes. Por esto, la alcaldesa Claudia López estableció cuarentenas totales algunos fines de semana, restringiendo la movilidad de los ciudadanos, y se retomó la medida del pico y cédula junto a la ley seca. Ahora, los casos han disminuido de manera gradual, al igual que las medidas; sin embargo, en algunas UPZ se siguen presentando cifras altas de contagio y se decretó cuarentena obligatoria desde el 30 de enero hasta el 12 de febrero, permitiendo solo movilidad para actividades esenciales.

Por otra parte, en Antioquia para el 16 de enero solo se reportaban 129 camas disponibles y el porcentaje estaba encima del 90%. Además, Medellín presentaba una ocupación del 93% con 832 de 890 camas UCI en uso. Allí, las restricciones decretadas fueron similares a las de Bogotá, con toques de queda fines de semana y pico y cédula todos los días. No obstante, en las decisiones se presentaron algunos desacuerdos entre gobernación y alcaldía que llegaron a alterar los ánimos de la ciudadanía. Para finalizar el mes se suavizaron estas medidas, en Antioquia permanece el pico y cédula y toque de queda nocturno a diario, mientras que en Medellín fueron suspendidas ambas restricciones por el momento.

En el Valle del Cauca hasta el 28 de enero continuaban con ocupación UCI mayor al 90% y, a diferencia de la tendencia en los otros departamentos, las cifras récord se presentaron a final de mes y seguían en aumento. Nariño también fue uno de los más afectados, municipios como Ipiales y Tumaco tenían las UCI al 100 % a mediados del mes y en Pasto conseguir disponibilidad UCI era todo un reto, poniendo en riesgo la vida de los pacientes que necesitaran atención. En ambos departamentos también se optó por la medida del toque de queda, que continúa a pesar de la mejora en temas de ocupación de camas UCI. La situación era similar en departamentos como Norte de Santander, Santander, Tolima, Cauca y Risaralda.

A diferencia de estos departamentos, Atlántico y Bolívar mantuvieron su ocupación UCI por debajo del 70 %, permitiendo también recibir algunos pacientes que tuvieran que ser remitidos de otras ciudades como Bogotá, que ya no tenían la capacidad para recibir . A pesar de esto, ambas gobernaciones tomaron medidas, como toques de queda, para controlar los contagios y evitar replicar la situación de otras ciudades.

Tras estas decisiones en gobernaciones y alcaldías, las protestas por las medidas no se hicieron esperar en ciudades como Bogotá, Medellín, Bucaramanga y Cali. Comerciantes y vendedores ambulantes salieron a marchar en contra de las restricciones impuestas por las entidades, ya que llevan varios meses sin poder trabajar al 100 %. Y es que si vemos las cifras de desempleo del 2020 en el país reportadas por el Dane, estas cerraron en un 15,9 %, aumentando 5,4 puntos porcentuales más que en 2019, demostrando que el Covid-19 ha tocado de manera negativa múltiples ámbitos de nuestras vidas.

Como un recordatorio de lo sucedido y la suma de todo lo anterior, en la última semana del mes los colombianos despertamos con la noticia de estar catalogados como uno de los peores países en el manejo de la pandemia en el Ranking de Bloomberg, cayendo 8 puestos con respecto a la medición realizada el año pasado. Este ranking mide 11 factores, entre ellos los casos de cada mes, la mortalidad, las restricciones que se tomaron y la tasa de pruebas positivas. Esta puede ser la razón primordial para que Colombia bajara estos puestos, pues como se viene explicando, estas variables en el último mes fueron negativas para el país y la vacunación aún no inicia, lo que es una desventaja en comparación con otros países.

Otra cuestión que concierne al país es la vacunación, que tiene a los colombianos a la expectativa y a la espera de su turno. Covax, Pfizer, AstraZeneca, Sinovac, Sputnik V y Janssen, fueron nombres en el foco de la opinión pública. Además, no faltó la polémica por las fechas de entrega de los fármacos y por los contratos con las farmacéuticas, este último todavía en lo alto de las críticas. A esto se suma la información publicada por The Economist asegurando que, aunque empiece la vacunación este año, Colombia tendría que alargar su plan hasta finales de 2022.

Sin embargo, lo primordial ahora es resaltar el 20 de febrero, fecha en la que se dará inicio al Plan Nacional de Vacunación empezando por la población clasificada en la primera etapa y las vacunas para las demás etapas se irán distribuyendo gradualmente, teniendo en cuenta que el plan depende del cumplimiento de fechas por parte de las compañías que producen las vacunas.

Las dosis adquiridas por el gobierno hasta ahora alcanzarían para aproximadamente 35 millones de colombianos, consiguiendo la vacunación del 70% de la población y apuntando a una inmunidad de rebaño. En adición a las vacunas compradas, en enero el Invima autorizó dos ensayos clínicos para vacunas contra el Covid-19 de las compañías Clover (australiana) y CureVac (alemana), de los cuales harían parte cerca de 14.000 voluntarios del país. Además, la confirmación de casos de la variante brasileña en territorio colombiano fue un cierre de mes que no para de sorprender. Como resultado, se ha infundido un nuevo temor y los expertos todavía no pueden asegurar el comportamiento diferencial de esta cepa. Los vuelos a Leticia tuvieron que ser cancelados y la gobernación del Amazonas declaró calamidad púbica por tres meses como una medida de contingencia ante la posible propagación de esta variante.

Por ahora, en Colombia, igual que en el resto del mundo, continúa una gran incertidumbre por el futuro y lo que depara el 2021. No sabemos con claridad si enero de este año significó una continuación del anterior o si es simplemente el preámbulo de lo que viene, pero lo que sí es claro es que seguiremos conviviendo con las sorpresas, noticias y cambios que nos traiga el Covid-19.

EL PULSO como un aporte a la buena calidad de la información en momentos de contingencia, pública y pone a disposición de toda la comunidad, los enlaces donde se pueden consultar de manera expedita todo lo relacionado con el Covid-19-


Dirección Comercial

Diana Cecilia Arbeláez Gómez

Tel: (4) 516 74 43

Cel: 3017547479

diana.arbelaez@sanvicentefundacion.com