MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 10    No. 130  JULIO DEL AÑO 2009    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co






 

 


APS: Cuestión de justicia social
Atención Primaria en Salud: necesidad mundial y no utopía
Sandra Patricia Parra García - Periodista - elpulso@elhospital.org.co
La Atención Primaria en Salud -APS-, estrategia global planteada en 1978 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la consecución de la meta “Salud para todos en el año 2000”, propendía porque la atención no fuera exclusiva para las personas con mayor capacidad económica, sino que cubriera a la gran masa de comunidades de escasos recursos que carecían de atención en salud.
En los últimos 30 años no se alcanzó la meta, porque las políticas públicas de la mayoría de gobiernos del mundo no cumplieron a cabalidad con la implementación de la estrategia APS, pese a algunas experiencias exitosas. La meta de tener “Salud para todos en el año 2000” se diluyó y fracasó, y por eso ahora la propuesta de la OMS es retomar la Atención Primaria en Salud como el pilar fundamental del cambio en la prestación de servicios de salud, en honor a la equidad y a los principios de brindar atención sin discriminación a todas las personas, y garantizar el reconocimiento del derecho fundamental a la salud.
Asimismo, los trabajadores de la salud y la OMS en unión con otras organizaciones quieren superar las falencias del pasado, hacer un alto en el
camino y reorganizar el trabajo basado en APS, a enfrentando así las políticas injustas y a los poderes económicos mundiales señalados como los más grandes opositores a la prestación de un servicio de salud democrático, con calidad y equidad, pero especialmente con justicia social.
Actualmente no existe un modelo que responda a las necesidades en salud, el talento humano está siendo olvidado y subvalorado, el equilibrio financiero no es claro y los recursos no fueron invertidos en la mejor forma. Por todo esto urge la necesidad de promover el compromiso social y político de una renovada Atención Primaria en Salud.
“Atención Primaria en Salud es la asistencia
sanitaria esencial basada en métodos y
tecnologías prácticas científicamente fundadas y
socialmente aceptables”
Alma Ata, 1978
Esta situación fue abordada en el Sexto Congreso Internacional de Salud Pública “Atención Primaria en Salud: un compromiso de todos con la equidad”, efectuado entre el 11 y el 13 de junio pasado en Medellín, organizado por la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Antioquia. Con 1.022 asistentes de 17 países y expositores de Brasil, Estados Unidos, Chile, Cuba, Ecuador, Méjico, Colombia y OMS-OPS, se analizó el pasado, presente y futuro de la APS, partiendo de la problemática de la salud mundial, y se elaboró una declaración conjunta con el compromiso de seguir promoviendo la APS y la calidad en la prestación de servicios de salud, el papel de la academia, el mejoramiento de condiciones laborales de trabajadores de la salud y las políticas públicas en la materia.
Según la Declaración de Alma Ata (1978), la Atención Primaria en Salud es la asistencia sanitaria esencial basada en métodos y tecnologías prácticas científicamente fundadas y socialmente aceptables. Está puesta al alcance de todos los individuos y familias de la comunidad, mediante su plena participación y a un costo que en comunidad y el país puedan soportar en todas y cada una de las etapas de su desarrollo, con un espíritu de auto-responsabilidad y auto-determinación.
La Declaración afirmaba la salud como un derecho humano fundamental que reconoce la relación salud-desarrollo: por eso hizo el llamado a proteger la salud de todos los pueblos del mundo, promoviendo metas en atención, cobertura y calidad para el año 2000. Estas metas no se lograron y la APS pareció hundirse como estrategia.
Los enemigos
El investigador y profesor de la Facultad Nacional de Salud Pública, doctor Rubén Darío Gómez, reafirmó que la APS debe verse como una política pública de metas mundiales, pero que tuvo grandes enemigos; el experto atribuyó el fracaso del proyecto al modelo neoliberal derivado desde los Estados Unidos hacia el mundo entre 1979 y 2008.
“La enorme desigualdad entre clases, y de
los sistemas de salud, educativos, el desarrollo
y la calidad de vida no son desigualdades de
la naturaleza humana sino de políticas sociales
injustas, que son superables y en
gran modo evitables”.
Pedro Brito
Antes de los años 80, el socialismo protegió las políticas públicas de la APS, pero al llegar el modelo neoliberal se fortaleció la banca internacional que desplazó al socialismo soviético y al keynesiano. Surgieron entonces como un buen negocio, la prestación de los servicios públicos, y se promovió el mercado libre de bienes y servicios mediante la liberalización del comercio global; esto llevó a privatizar servicios públicos potencialmente rentables en América Latina, África, Asia del sur y Europa del Este. Asimismo, los Estados se descentralizaron y fraccionaron volviéndose débiles, y las políticas públicas económicas y sociales fueron fijadas por la banca internacional como requisito para la entrega de recursos de crédito. Para el doctor Gómez, Colombia es un típico ejemplo.
Negras intenciones
El doctor Gómez recuerda que en 1980, la OMS gozaba de amplio prestigio en el mundo, y que en 1981 expidió dos códigos internacionales: el de medicamentos esenciales para un uso genérico y racional, y el de la leche materna, que pretendía que las madres del mundo amamantaran a sus bebés solo con su leche y por largo tiempo. Estas dos benéficas medidas causaron escozor entre las multinacionales, señaló el doctor Gómez: A multinacionales como Bayer, que en 1980 manejaba un presupuesto de US$14 billones de dólares, no le hizo gracia el código de medicamentos genéricos, oponiéndose; e industrias lácteas como Nestlé, con un presupuesto en la época de US$3.3 billones de dólares, también pusieron barreras para que la OMS adelantara la campaña de alimentar los bebés con leche materna, pues esto minaría sus ganancias. Fue tanta la presión, que lograron que Estados Unidos suspendiera los pagos de apoyo y se retiraran de la OMS.
El Banco Mundial (BM), al que pertenecían 185 países, también se opuso a las prácticas sociales y condicionó sus préstamos a las naciones pobres a la forma como éstas se acogieran a las reglas del juego. El Banco afirmó que la Atención Primaria en Salud -APS- era cara y que costaría US$3.3 billones de dólares el cumplir sus metas en el año 2000; por eso propuso que era necesario focalizar el gasto hacia inversiones más rentables.
Igual comportamiento asumió el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la crisis de los años 80 favoreció el enorme poder de los banqueros. Las metas impuestas por el FMI constriñeron la salud pública y el gasto social, y sus programas de reformas estructurales despojaron de sus derechos a los pobres, enfatizó el doctor Gómez. Por lo anterior, en América Latina los gobiernos neutralizaron el carácter político de la APS, y ésta fracasó.
Enemigos en Colombia
En los 80, en Colombia se efectuaron reformas de retracción del Estado: los servicios públicos se administrarían como mercancía potencialmente rentable. En 1993 llegó la Ley 100 que organizó la gestión sanitaria con criterios del mercado y los servicios que no eran rentables sino sociales se eliminaron. El deterioro en indicadores de salud lo determinó el abandono de los gobiernos locales y nacionales. La APS era incompatible con el sistema político mundial y contradecía, según el Estado, la racionalidad económica que concibe a las personas y los pueblos como consumidores de servicios y no como sujetos de derecho. El modelo económico solo reconoció y promovió la APS selectiva y no total.
¿Por qué seguir con la APS?
Muchos dicen que la APS fracasó y que es mejor buscar otro modelo en salud, otro tanto considera lo contrario y defienden la APS como una buena idea, porque es justa, busca la atención para todos, es equilibrada y esa es una meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Pedro Brito, de la Organización Panamericana de la Salud, manifiesta que la enorme desigualdad entre clases, y de los sistemas de salud, educativos, el desarrollo y la calidad de vida no son desigualdades de la naturaleza humana sino de políticas sociales injustas, que son superables y en gran modo evitables. Afirma que hoy “es pobre la atención para los pobres”, pero en Latinoamérica hay países que garantizan la salud basados en Atención Primaria, son solidarios y participativos, y allí la comunidad defiende y solicita éste programa (ej: Cuba y Brasil). A ellos se suman algunos países europeos.
Brito agrega que en 2005 se consideró la APS como fundamental para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio y se sancionó una resolución para el acceso universal a los derechos en salud, porque hoy hay mejor dotación, avances en ciencia y tecnología, sistemas jurídicos y éticos, y debates en políticas públicas en salud, por lo que la ONU considera que son opciones de vida. Además, los derechos humanos obligan a las naciones a tener políticas públicas para satisfacer necesidades básicas, como la salud.
Experiencias que funcionan
Cuba implementó desde 1975 la Atención Primaria en Salud y es considerada fundamental, afirmó la doctora cubana Cristina Luna, quien asegura que en su país la APS es el primer contacto de la comunidad con la salud, porque ésta lleva la atención hasta la vivienda o el sitio trabajo del paciente.
En 1977, con el Segundo Congreso de la Habana, se facilitaron los modelos integrales equitativos con autonomía regional y aseguramiento de recursos humanos y financieros para atención en salud. En 1983 se aprobó la red de salud pública en APS con el programa El médico y la enfermera de la familia, que a pesar del bloqueo a la isla, atiende al 100% de la población. Asimismo, Luna destaca que en promoción y prevención es exitoso el trabajo en investigación y vigilancia epidemiológica, cuyas acciones permitieron disminuir la hospitalización; además, el médico de familia conoce al paciente, su historia clínica y tiene poder terapéutico en él.
En Cuba se aspira a graduar en 2013 a 60.000 médicos extranjeros: en 2007 había en la isla 32.548 médicos de APS, 14.000 consultorios y 95.151 médicos y especialistas.
Brasil es considerado el mejor país de Suramérica en la implementación de APS, indicó el médico Paulo Buss. Agrega que en su país existen 30.000 programas de familia, con odontólogos, personal de enfermería y agentes comunitarios: de 5.600 municipios en Brasil, 5.000 que tienen el programa de APS resuelven el 90% de los problemas de salud de la comunidad, con atención integral desde la APS hasta los más altos niveles en salud.
Europa también se destaca en Atención Primaria: según la OMS, el modelo disminuyó la mortalidad en maternas y menores de 5 años, y las enfermedades, ya que los servicios permiten dar a las personas y sus familias una atención integral. También, al mejorar los procesos sanitarios se superaron los errores de los trabajadores de la salud. Allí es muy importante la forma como se involucra la comunidad en procesos sanitarios y en la APS.
 
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