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| La Atención
Primaria en Salud -APS-, estrategia global planteada en 1978
por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la
consecución de la meta Salud para todos en el año
2000, propendía porque la atención no fuera
exclusiva para las personas con mayor capacidad económica,
sino que cubriera a la gran masa de comunidades de escasos recursos
que carecían de atención en salud. |
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En los últimos 30 años no se alcanzó la
meta, porque las políticas públicas de la mayoría
de gobiernos del mundo no cumplieron a cabalidad con la implementación
de la estrategia APS, pese a algunas experiencias exitosas.
La meta de tener Salud para todos en el año 2000
se diluyó y fracasó, y por eso ahora la propuesta
de la OMS es retomar la Atención Primaria en Salud como
el pilar fundamental del cambio en la prestación de servicios
de salud, en honor a la equidad y a los principios de brindar
atención sin discriminación a todas las personas,
y garantizar el reconocimiento del derecho fundamental a la
salud.
Asimismo, los trabajadores de la salud y la OMS en unión
con otras organizaciones quieren superar las falencias del pasado,
hacer un alto en el |
camino
y reorganizar el trabajo basado en APS, a enfrentando así
las políticas injustas y a los poderes económicos
mundiales señalados como los más grandes opositores
a la prestación de un servicio de salud democrático,
con calidad y equidad, pero especialmente con justicia social.
Actualmente no existe un modelo que responda a las necesidades
en salud, el talento humano está siendo olvidado y subvalorado,
el equilibrio financiero no es claro y los recursos no fueron
invertidos en la mejor forma. Por todo esto urge la necesidad
de promover el compromiso social y político de una renovada
Atención Primaria en Salud.
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Atención
Primaria en Salud es la asistencia
sanitaria esencial basada en métodos y
tecnologías prácticas científicamente
fundadas y
socialmente aceptables
Alma Ata, 1978
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Esta
situación fue abordada en el Sexto Congreso Internacional
de Salud Pública Atención Primaria en Salud:
un compromiso de todos con la equidad, efectuado entre
el 11 y el 13 de junio pasado en Medellín, organizado
por la Facultad de Salud Pública de la Universidad de
Antioquia. Con 1.022 asistentes de 17 países y expositores
de Brasil, Estados Unidos, Chile, Cuba, Ecuador, Méjico,
Colombia y OMS-OPS, se analizó el pasado, presente y
futuro de la APS, partiendo de la problemática de la
salud mundial, y se elaboró una declaración conjunta
con el compromiso de seguir promoviendo la APS y la calidad
en la prestación de servicios de salud, el papel de la
academia, el mejoramiento de condiciones laborales de trabajadores
de la salud y las políticas públicas en la materia.
Según la Declaración de Alma Ata (1978), la Atención
Primaria en Salud es la asistencia sanitaria esencial basada
en métodos y tecnologías prácticas científicamente
fundadas y socialmente aceptables. Está puesta al alcance
de todos los individuos y familias de la comunidad, mediante
su plena participación y a un costo que en comunidad
y el país puedan soportar en todas y cada una de las
etapas de su desarrollo, con un espíritu de auto-responsabilidad
y auto-determinación.
La Declaración afirmaba la salud como un derecho humano
fundamental que reconoce la relación salud-desarrollo:
por eso hizo el llamado a proteger la salud de todos los pueblos
del mundo, promoviendo metas en atención, cobertura y
calidad para el año 2000. Estas metas no se lograron
y la APS pareció hundirse como estrategia.
Los enemigos
El investigador y profesor de la Facultad Nacional de
Salud Pública, doctor Rubén Darío Gómez,
reafirmó que la APS debe verse como una política
pública de metas mundiales, pero que tuvo grandes enemigos;
el experto atribuyó el fracaso del proyecto al modelo
neoliberal derivado desde los Estados Unidos hacia el mundo
entre 1979 y 2008. |
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La enorme
desigualdad entre clases, y de
los sistemas de salud, educativos, el desarrollo
y la calidad de vida no son desigualdades de
la naturaleza humana sino de políticas sociales
injustas, que son superables y en
gran modo evitables.
Pedro Brito
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Antes
de los años 80, el socialismo protegió las políticas
públicas de la APS, pero al llegar el modelo neoliberal
se fortaleció la banca internacional que desplazó
al socialismo soviético y al keynesiano. Surgieron entonces
como un buen negocio, la prestación de los servicios
públicos, y se promovió el mercado libre de bienes
y servicios mediante la liberalización del comercio global;
esto llevó a privatizar servicios públicos potencialmente
rentables en América Latina, África, Asia del
sur y Europa del Este. Asimismo, los Estados se descentralizaron
y fraccionaron volviéndose débiles, y las políticas
públicas económicas y sociales fueron fijadas
por la banca internacional como requisito para la entrega de
recursos de crédito. Para el doctor Gómez, Colombia
es un típico ejemplo.
Negras intenciones
El doctor Gómez recuerda que en 1980, la OMS
gozaba de amplio prestigio en el mundo, y que en 1981 expidió
dos códigos internacionales: el de medicamentos esenciales
para un uso genérico y racional, y el de la leche materna,
que pretendía que las madres del mundo amamantaran a
sus bebés solo con su leche y por largo tiempo. Estas
dos benéficas medidas causaron escozor entre las multinacionales,
señaló el doctor Gómez: A multinacionales
como Bayer, que en 1980 manejaba un presupuesto de US$14 billones
de dólares, no le hizo gracia el código de medicamentos
genéricos, oponiéndose; e industrias lácteas
como Nestlé, con un presupuesto en la época de
US$3.3 billones de dólares, también pusieron barreras
para que la OMS adelantara la campaña de alimentar los
bebés con leche materna, pues esto minaría sus
ganancias. Fue tanta la presión, que lograron que Estados
Unidos suspendiera los pagos de apoyo y se retiraran de la OMS.
El Banco Mundial (BM), al que pertenecían 185 países,
también se opuso a las prácticas sociales y condicionó
sus préstamos a las naciones pobres a la forma como éstas
se acogieran a las reglas del juego. El Banco afirmó
que la Atención Primaria en Salud -APS- era cara y que
costaría US$3.3 billones de dólares el cumplir
sus metas en el año 2000; por eso propuso que era necesario
focalizar el gasto hacia inversiones más rentables.
Igual comportamiento asumió el Fondo Monetario Internacional
(FMI) y la crisis de los años 80 favoreció el
enorme poder de los banqueros. Las metas impuestas por el FMI
constriñeron la salud pública y el gasto social,
y sus programas de reformas estructurales despojaron de sus
derechos a los pobres, enfatizó el doctor Gómez.
Por lo anterior, en América Latina los gobiernos neutralizaron
el carácter político de la APS, y ésta
fracasó.
Enemigos en Colombia
En los 80, en Colombia se efectuaron reformas de retracción
del Estado: los servicios públicos se administrarían
como mercancía potencialmente rentable. En 1993 llegó
la Ley 100 que organizó la gestión sanitaria con
criterios del mercado y los servicios que no eran rentables
sino sociales se eliminaron. El deterioro en indicadores de
salud lo determinó el abandono de los gobiernos locales
y nacionales. La APS era incompatible con el sistema político
mundial y contradecía, según el Estado, la racionalidad
económica que concibe a las personas y los pueblos como
consumidores de servicios y no como sujetos de derecho. El modelo
económico solo reconoció y promovió la
APS selectiva y no total.
¿Por qué seguir con la
APS?
Muchos dicen que la APS fracasó y que es mejor
buscar otro modelo en salud, otro tanto considera lo contrario
y defienden la APS como una buena idea, porque es justa, busca
la atención para todos, es equilibrada y esa es una meta
de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Pedro Brito, de
la Organización Panamericana de la Salud, manifiesta
que la enorme desigualdad entre clases, y de los sistemas de
salud, educativos, el desarrollo y la calidad de vida no son
desigualdades de la naturaleza humana sino de políticas
sociales injustas, que son superables y en gran modo evitables.
Afirma que hoy es pobre la atención para los pobres,
pero en Latinoamérica hay países que garantizan
la salud basados en Atención Primaria, son solidarios
y participativos, y allí la comunidad defiende y solicita
éste programa (ej: Cuba y Brasil). A ellos se suman algunos
países europeos.
Brito agrega que en 2005 se consideró la APS como fundamental
para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio y se sancionó
una resolución para el acceso universal a los derechos
en salud, porque hoy hay mejor dotación, avances en ciencia
y tecnología, sistemas jurídicos y éticos,
y debates en políticas públicas en salud, por
lo que la ONU considera que son opciones de vida. Además,
los derechos humanos obligan a las naciones a tener políticas
públicas para satisfacer necesidades básicas,
como la salud.
Experiencias que funcionan
Cuba implementó desde 1975 la Atención
Primaria en Salud y es considerada fundamental, afirmó
la doctora cubana Cristina Luna, quien asegura que en su país
la APS es el primer contacto de la comunidad con la salud, porque
ésta lleva la atención hasta la vivienda o el
sitio trabajo del paciente.
En 1977, con el Segundo Congreso de la Habana, se facilitaron
los modelos integrales equitativos con autonomía regional
y aseguramiento de recursos humanos y financieros para atención
en salud. En 1983 se aprobó la red de salud pública
en APS con el programa El médico y la enfermera de la
familia, que a pesar del bloqueo a la isla, atiende al 100%
de la población. Asimismo, Luna destaca que en promoción
y prevención es exitoso el trabajo en investigación
y vigilancia epidemiológica, cuyas acciones permitieron
disminuir la hospitalización; además, el médico
de familia conoce al paciente, su historia clínica y
tiene poder terapéutico en él.
En Cuba se aspira a graduar en 2013 a 60.000 médicos
extranjeros: en 2007 había en la isla 32.548 médicos
de APS, 14.000 consultorios y 95.151 médicos y especialistas.
Brasil es considerado el mejor país de Suramérica
en la implementación de APS, indicó el médico
Paulo Buss. Agrega que en su país existen 30.000 programas
de familia, con odontólogos, personal de enfermería
y agentes comunitarios: de 5.600 municipios en Brasil, 5.000
que tienen el programa de APS resuelven el 90% de los problemas
de salud de la comunidad, con atención integral desde
la APS hasta los más altos niveles en salud.
Europa también se destaca en Atención Primaria:
según la OMS, el modelo disminuyó la mortalidad
en maternas y menores de 5 años, y las enfermedades,
ya que los servicios permiten dar a las personas y sus familias
una atención integral. También, al mejorar los
procesos sanitarios se superaron los errores de los trabajadores
de la salud. Allí es muy importante la forma como se
involucra la comunidad en procesos sanitarios y en la APS. |
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