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Una posible revisión del Decreto
412 del Ministerio de la Protección Social que incluye
la mamografía como herramienta en la detección
temprana del cáncer de mama, parece avistarse tras
un trabajo que en la actualidad desarrollan el Instituto Nacional
de Cancerología (INC), y la Facultad de Medicina de
la Universidad Nacional de Colombia, que desde noviembre pasado
adelantan la elaboración de las Guías
de Práctica Clínica en Oncología,
cuyo propósito es orientar la atención del cáncer
en Colombia.
A esta conclusión han llegado algunos expertos en el
tema, quienes indican que la revisión de literatura
que han hecho los investigadores del INC y la Universidad
Nacional parece orientarse a desvirtuar la eficacia de la
mamografía en el tamizaje del cáncer de seno.
En reciente comunicado, la Asociación Colombiana de
Radiología, la Asociación Colombiana de Mastología,
la Asociación Colombiana de Hemato-Oncología,
la Sociedad de Cirugía, la Sociedad de GinecólogosOncólogos
y la Sociedad Colombiana de Cancerología, alertan de
la exclusión de la mamografía en los procedimientos
para detectar la enfermedad. Argumentan que la revisión
de la legislación en salud existente en Colombia con
relación a la localización de este tipo de cáncer,
podría tener importantes consecuencias en la salud
de la población colombiana.
En Colombia, el cáncer de seno representa la tercera
causa de muertes por tumores malignos (9.8% para 1995), después
del cáncer gástrico y el cáncer de cuello
uterino (Norma Técnica Detección Temprana del
Cáncer de Seno, Ministerio de Salud, 1999).
La actual legislación plantea que a las mujeres colombianas
mayores de 50 años se les debe practicar cada dos años
un mamograma, con el objetivo de detectar tempranamente tumores,
proporcionando acciones oportunas de diagnóstico y
el adecuado tratamiento de la enfermedad, aunque Colombia
está rezagado con respecto de países desarrollados,
donde se practican las mamografías a mujeres mayores
de 40 años y de manera anual
Mamografía: herramienta
controvertida
Según el médico radiólogo Jairo Patiño,
Coordinador Académico y Jefe del Departamento de Radiología
del Hospital Universitario San Vicente de Paúl, la
revisión de la literatura que han hecho los epidemiólogos
del Instituto Nacional de Cancerología y la Universidad
Nacional apuntan a reemplazar la mamografía por el
examen clínico o físico, ya que ésta
plantea que la mamografía en los países subdesarrollados
o de menores recursos no es eficaz para reducir la mortalidad
por cáncer de mama.
Así lo señala uno de los artículos estudiados
por los investigadores, donde los autores platean que existe
evidencia circunstancial suficiente para sugerir que el examen
clínico de seno es tan efectivo como la mamografía
para reducir la mortalidad, además de que la mamografía
no es la tecnología apropiada para tamizaje en países
en desarrollo (Mitra, Michael Baum, H. Thornton et al. Is
clinical breast examination an acceptable alternative to mammographic
screening, BMJ 2000; 321, 1071-1073).
En realidad, la controversia generada por la utilidad de la
mamografía en la reducción de la mortalidad
por cáncer de seno no es nueva; aunque a nivel mundial
son más los trabajos que ratifican que no existe otro
método que permita la detección en estados tempranos
del cáncer de seno, afirmando que el auto examen y
el examen clínico no han demostrado efectos significativos
en la disminución de la mortalidad por esta enfermedad,
que según estadísticas es el tumor que más
muertes causa entre mujeres del mundo occidental después
del cáncer de pulmón (http://www.salud hoy.com/htm/noticias/2000).
En concordancia con esta opinión se manifiestan las
asociaciones y sociedades de especialistas colombianas que
emitieron el comunicado mencionado, al explicar que la utilización
de la mamografía como método de tamizaje además
de permitir un diagnóstico temprano y disminuir hasta
en un 25% la mortalidad, permite la realización de
cirugías, conservación de la mayor cantidad
de seno, utilización de quimioterapias menos agresivas
y recuperación rápida de las pacientes.
Debate debe incluir todos
los sectores implicados
Asevera el doctor Patiño, que esta discusión
que en Colombia parecía superada por toda la evidencia
del valor del la mamografía y que ahora es retomada
por el Instituto Nacional de Cancerología y la Universidad
Nacional, preocupa en gran manera, especialmente si a raíz
del trabajo que se adelanta se llegase a excluir del Plan
obligatorio de Salud la práctica de la mamografía,
porque obviamente las más afectadas serán las
mujeres de escasos recursos.
Dada las consecuencias que podría tener la revisión
del tema, argumenta que debe propiciarse un debate nacional
que incluya todos los actores comprometidos como son las mujeres,
la academia, sociedades científicas (especialmente
las que tienen que ver con el cáncer de mama), oncólogos
clínicos, radiólogos, cirujanos oncólogos,
los que están planteando que la mamografía no
se debería excluir de la tamización del cáncer
de mama, porque se le estaría quitando a la paciente
la herramienta más importante, que a juicio de muchos
ha probado ser la más eficaz.
Afirma el doctor Patiño que se debe llegar a una solución
que favorezca realmente a las mujeres colombianas, porque
en el trasfondo de esto pareciera haber una problemática
económica en lo relacionado con todo el tamizaje mamográfico:
Si es así, lo que deberíamos discutir
es si tenemos o no los recursos para hacer el procedimiento,
pero no diciendo que la mamografía no es eficaz, y
que por lo tanto se debe excluir del POS, distorsionando la
realidad de la mamografía.
Por último, es menester recordar que el estado de la
salud en Colombia requiere avanzar y no retroceder, y como
lo afirman la Asociación Colombiana de Radiología
y demás asociaciones y sociedades científicas
en su comunicado, la revisión de las normas actuales
con relación a la detección de cáncer
de seno podría llevar a un retroceso en la salud pública
en varias décadas, e iría en contravía
con las recomendaciones al respecto de la mayoría de
países industrializados como los Estados Unidos y Canadá.
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