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Salud en Bogotá:
Para tener en cuenta
Ovidio
Castro Medina Periodista, Bogotá
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La salud, uno de los pilares
sobre el cual se afinca el desarrollo de los pueblos, tiene
en la capital de la República a un exponente merecedor
de análisis, pues a través de un plan que no
está atado a los vaivenes políticos, busca desde
hace 12 años de manera continua, el cubrimiento del
aseguramiento y la prestación de servicios sobre el
100% de la población, en un futuro no muy lejano.
Los avances se han dado por la continuidad de la política
de salud durante las cuatro últimas administraciones,
sin importar el cambio de gobierno local, con los secretarios
de salud Beatriz Londoño, Luis Gonzalo Morales y el
actual titular José Fernando Castro, quién ejerce
el cargo desde la administración del alcalde Enrique
Peñalosa. 
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La salud de los bogotanos, sin importar
sin son lugareños o han llegado al Distrito Capital
buscando mejores oportunidades o por el fenómeno
del desplazamiento, está cobijada dentro del Plan
de Desarrollo del alcalde mayor Antanas Mockus, que contempla
siete grandes frentes: Cultura Ciudadana, Productividad,
Justicia Social, Educación, Medio Ambiente, Familia
y Niñez y Gestión Pública Admirable.
El sector salud está inserto en Cultura Ciudadana,
que educa a las gentes para que cuando reciban subsidios
y no los necesiten, los devuelvan, y con ello dejen libres
cupos para otras personas que realmente los requieran; la
campaña ha sido exitosa. El año anterior fueron
devueltos alrededor de 4.000 subsidios.
Otro componente para mejorar el cubrimiento es la masificación
de la afiliación, ya sea como trabajador o como empleador.
En aseguramiento, Bogotá pasó de tener 500.000
afiliados en el régimen subsidiado hace 3 años,
a tener en este momento cerca de 1'217.000; con el sistema
de tarjetón y no por mercadeo, estos usuarios van
a centros de salud, hospitales de primer nivel o al Centro
Distrital de Salud, y allí eligen en un tarjetón
la ARS que desean que los atienda, lo que ha evitado muchas
dificultades.
Para agilizar el flujo de recursos, Bogotá fue la
primera zona del país donde se cruzó la base
de datos del régimen subsidiado con el régimen
contributivo, hasta liberar 113.000 duplicados que habían,
para así garantizar la afiliación de más
personas al régimen subsidiado. Este cruce de base
de datos continúa junto con la Supersalud, antes
de los procesos de contratación y durante su transcurso.
De una población de unos 6'800.000 habitantes, Bogotá
tiene alrededor de 3'600.000 afiliados en el régimen
contributivo, 1'200.000 en el subsidiado y de 2'000.000
de vinculados.
Para atender los vinculados, se han desarrollado estrategias
como el Plan de Beneficio, que destina recursos para procurarles
la prestación de todos los servicios en los hospitales
públicos y entidades privadas, y a los cuales se
paga por atención de pacientes: con el Instituto
Nacional de Cardiología por ejemplo, se contrata
la corrección cardioinfantil; también se tiene
una póliza para cubrir sus enfermedades de alto costo
y otros programas para mejorarles la atención.
En Productividad, la idea es convertir a Bogotá en
una ciudad capaz de exportar salud no solo a departamentos
vecinos, sino incluso al Pacto Andino, por lo cual se adelantan
gestiones para crear espacios en los sectores públicos
y privados. Y en Justicia Social, se busca fortalecer al
máximo las redes de atención, también
con participación del sector público y privado.
Números reales
En los 22 hospitales del Distrito, se espera atender un
poco más de 2 millones de consultas este año,
con el servicio a más gente que no tiene salud subsidiada.
Las cuentas tanto para cubrimiento como sobre dineros necesarios
para llevar a feliz término esta iniciativa, tienen
algunos inconvenientes, como la reforma tributaria presentada
por el alcalde Mockus al Concejo de Bogotá, que no
ha pasado. Una cosa es clara: si la administración
se viera abocada a recortar inversiones, el sector salud
sería uno de los últimos en ser tocado, garantiza
el secretario José Fernando Cardona. Sin embargo,
mientras no aumenten las fuentes de ingresos para el distrito,
las metas están comprometidas.
El presupuesto para cubrir todos los objetivos del Plan
de Desarrollo 2002 se calcula en $4,1 billones, de los cuales
17,1% ($708.117 millones) están aprobados para el
sector de salud y bienestar social, y otro 1,4% ($59.578
millones) está dirigido para atender los planes de
medio ambiente. Mientras tanto, tal como están las
arcas del Distrito, apenas hay $3,7 billones para cubrir
todo el Plan.
A las autoridades económicas locales les preocupa
que de los recursos no quede un margen de libre inversión
para programas prioritarios y que si no se generen ingresos
adicionales vía impuestos y la reducción de
capital de Codensa, la empresa de energía de la ciudad,
todo podría quedar en el papel.
El Plan indica que el 21% de los niños menores de
7 años padecen de algún tipo de desnutrición
y la meta es mejorar la nutrición de 171.000 personas
con programas de ayuda alimentaria, que cuestan $116.386
millones.
Otro aspecto fundamental es el de la reducción de
la violencia. Se calcula que al día se producen 11
muertes violentas en la ciudad, pero se pretende que las
tareas de las autoridades permitan al término de
esta administración, en el año 2004, reducirlas
a 7. Para ello, se requieren recursos que superan los $107.000
millones.
Mayores son las necesidades de recursos para el largo plazo.
La Dirección de Estudios Económicos de la
Secretaría de Hacienda del Distrito, estima que para
cumplir las metas de cobertura total en todos los frentes
de inversión entre los años 2001 y 2010 se
requieren $33,5 billones, y de ese total, el rubro salud
se llevaría $5,2 billones.
Cierre de IPS se compensa
Cuando se han presentado problemas como el cierre del Hospital
Lorencita Villegas de Santos, la intervención del
San Juan de Dios, el cierre de 300 camas en el Hospital
Militar y las dificultades de la Clínica Shaio, Bogotá
ha sufrido una presión inicial muy fuerte sobre la
red prestadora de servicios, pero la experiencia ha demostrado
que ese impacto se supera en los 6 meses posteriores, con
la apertura de nuevas IPS o con el acomodamiento de las
existentes al aumento de la demanda de servicios.
Además, mientras en la red de base se han ido cerrando
camas, la red pública ha venido creciendo en camas
y capacidad de servicio, y las 22 centrales hospitalarias
y los 150 puntos de atención no se han cerrado sino
que se han sometido a procesos de reestructuración
interna y de redes de servicios, fusión de hospitales
y el sistema de pagos por actividad final, lo que ha garantizado
su sostenibilidad financiera. Con esto se ha recuperado
legitimidad social y confianza en los hospitales públicos.
Las camas públicas y privadas al 2001 en alto nivel
de complejidad aumentaron a la cifra de 8.144, cuando en
el año 2000 eran 7.961, pero en el año 1999
eran 8.297, lo cual significa que se han perdido camas respecto
de las registradas hace dos años. Sin embargo, fuentes
oficiales señalan que no se ha disminuido el número
de camas en general desde 1998, debido a la constante apertura
y cierre de IPS, en un proceso donde unas compensan otras.
En las Empresas Sociales del Estado, considerando todos
los niveles de complejidad, las camas son 2.191, de las
cuales 1.196 son de alta complejidad, 726 de mediana complejidad
y 269 de baja complejidad.
Efectos de la Ley 715
El recorte en las transferencias afectó fundamentalmente
la oferta con una disminución de $60.000 millones
de los recursos, pero se incrementaron los de demanda, creando
cierta compensación. Con las rentas cedidas se ha
podido equilibrar un poco la oferta, la Lotería de
Bogotá ha venido creciendo y con la licitación
de chance se han duplicado las transferencias a la salud
en los 2 últimos años.
El presupuesto del año anterior para salud, incluyendo
los aportes del Distrito, fue de $530.000 millones y para
este año es de $540.000 millones, juntando todas
las rentas.
Salud Pública en la capital
En Bogotá se ha disminuido la mortalidad por violencia,
pero con la llegada de desplazados y de población
de otras regiones en busca de oportunidades, se afectan
las metas de disminución en mortalidad materna y
perinatal, fundamentalmente. De población desplazada
se tienen varias cifras: según la Conferencia Episcopal,
en los últimos 3 años han llegado 240.000
desplazados, y el problema sobre el número real se
genera cuando se cruzan datos con la Red de Solidaridad
Social, ya que muchas personas no quieren identificarse
como desplazados. La migración está creciendo
entonces de 35 a 40%, pero en los últimos 10 años,
la ciudad ha disminuido de manera importante la mortalidad
evitable y ha mejorado los indicadores.
Aunque el año anterior hubo dificultades por desabastecimiento
de vacunas, en los 2 últimos años se ha trabajado
fuertemente en 3 frentes: aumento de vacunación con
la estrategia "vacune primero y pregunte después",
donde EPS y ARS se han comprometido a vacunar, sin importar
que la persona sea afiliada al régimen contributivo,
al subsidiado o sea vinculado; con las EPS se trabaja la
unificación del carnet de vacunación y el
carnet materno-perinatal para disminuir la mortalidad materno-infantil,
y en nutrición se está fortaleciendo el suministro
de micronutrientes a los niños en jardines infantiles
y centros de atención básica. Si se parte
de que el 72% de la población está asegurada
en salud, esa fortaleza se ha aprovechado para articular
las acciones de promoción y prevención con
los aseguradores, buscando estrechar lazos de apoyo entre
lo público y lo
privado.
Igualmente, el trabajo en vigilancia de salud pública
se considera modelo para el país.
A diferencia del resto del territorio nacional, Bogotá
ha venido disminuyendo la mortalidad por causas violentas,
hasta llegar el año anterior a una tasa del 31 por
10.000 habitantes. En 1993 la tasa de homicidio en Bogotá
era de 71 por 100 mil, y pasó en el año 2000
al 38.9 por mil.
Planes 2002
Este año el propósito es seguir aumentando
la afiliación, tanto en el contributivo como en el
subsidiado, con fomento a la cultura de masificación
de la afiliación, especialmente entre los taxistas
y las trabajadoras domésticas, trabajo iniciado el
año anterior; se abrirán 2 hospitales públicos
nuevos, Suba y Engativá, en octubre y noviembre,
con 200 y 150 camas, respectivamente; se entregarán
micronutrientes a 125.000 niños; en los hospitales
públicos se continuará disminuyendo la brecha
entre lo que reciben y lo que le devuelven a la comunidad
en servicios, porque antes por cada peso devolvían
60 centavos en servicios; se van a consolidar las redes
de servicios y se reducirá la mortalidad materna,
con estrategia apoyada en EPS y ARS, de concientización
pública sobre el autocuidado y el cuidado colectivo
a las maternas.
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Un
72% de cobertura de aseguramiento en salud
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Cobertura de 106% en población NBI: Al 31 de diciembre
de 2001, un total de 1'216.970 personas estaban afiliadas
al régimen subsidiado, de un total de población
con Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) de 1'143.000,
lo que representa que el Distrito Capital tiene una cobertura
de aseguramiento sobre esta población, de 106%. Vale
anotar que al cierre del año 2000, Bogotá tenía
1'043.968 afiliados al régimen subsidiado, o sea que
el año anterior lograron entrar como nuevos afiliados,
173.002 personas, y la meta para este año es afiliar
unas 30.000 personas más, para alcanzar la cifra de
1'246.000 afiliados. El aseguramiento se contrata con 14 ARS.
En el régimen contributivo, la Supersalud señala
que en el país estaban afiliadas al 31 de diciembre
de 2001, un total de 15'480.570 personas, según el
Comprobador de Derechos; de esa cifra, unos 3'600.000 son
de Bogotá.
El número de Vinculados en la capital es de 1'086.311
personas.
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IPS
en Bogotá: pululan en el norte de la ciudad
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Bogotá cuenta con 12.867 Instituciones
Prestadoras de Servicios de Salud o IPS, de las cuales 9.967
(equivalentes al 77.5%) están ubicadas en la zona norte,
1.247 (o sea el 9.7%) en la zona sur-occidente, 985 (es decir
el 7.7%) en el centro- oriente y 668 (que representan el 5.2%)
en la zona sur.
Hospitales o clínicas son 139, con 94 en la zona norte,
29 en el centro-oriente, 11 en el sur-occidente y 5 en el sur.
Centros de salud son 1.558, con 812 en el norte, 321 en el sur-occiden-te229
en el centro-oriente y 196 en el sur.
Bogotá tiene 10.185 consultorios, de los cuales 8.302
están en el norte, 809 en el sur-occidente, 662 en el
centro-oriente y 412 en el sur; centros de diagnóstico
son 681, con 546 en el norte (el 80.2%), 53 en el sur-occidente,
42 en el centro-oriente y 40 en el sur.
Puestos de salud son 34, con 17 (el 50%) en el sur-occidente,
11 en el norte, 4 en el centro-oriente y 2 en el sur. Los centros
de salud con camas son 47, de los cuales 23 están en
el norte, 11 en el sur-occidente, 10 en el sur y 3 en centro-oriente.
El Distrito Capital tiene 31 Entidades de traslado, de las cuales
23 (el 74.2%) están en el norte y 8 (el 25.8%) en el
sur-occidente; en las zonas sur y centro-oriente de la ciudad,
no hay una sola de estas entidades.
De Equipos Extramurales se tienen 68, de los cuales 52 (o sea
el 76.5%) están en el norte, 9 en el sur-occidente, 6
en centro-oriente y sólo Uno en el sur de Bogotá.
De centros terapéuticos, Bogotá tiene 21, con
11 en el norte, 8 en el sur-occidente, 2 en el sur y ninguno
en la zona centro-oriente. |
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El
cerebro de la salud en Bogotá
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En el Centro Distrital de Salud confluye toda
la operación del sector: es un área de 33.000
metros2 con inversión de $32.000 millones, que comenzó
a funcionar en diciembre de 2000.
Allí se encuentra el Centro Regulador de Urgencias CRU-
diseñado para el manejo de grandes catástrofes
y situaciones complejas, desde el cual se realiza el Programa
Atención Pre-Hospitalaria APH-, servicio para víctimas
de una emergencia o desastre antes de ser llevadas a una IPS
u hospital, y que es modelo en Latinoamérica.
El sistema APH funciona desde agosto de 1997, cuando salieron
a las calles las primeras ambulancias medicalizadas, que laboran
las 24 horas del día. Actualmente se cuenta con 15 ambulancias
medicalizadas y 18 básicas ( con auxiliar de enfermería
y conductor). En el sitio de la urgencia la persona llama a
la línea 125 de Urgencias en Salud, allí le envían
una ambulancia y luego es llevado a una IPS.
El Centro Distrital de Salud tiene plataforma para helicópteros,
auditorio para el entrenamiento de medicina de urgencias y emergencias,
un avanzado sistema de radiocomunicaciones y de localización
satelital, y un Laboratorio de Salud Pública que es cabeza
de la red de laboratorios clínicos, bromatología,
toxicología, citohistopatología, de rabia y de
Patología. |
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Hemocentro
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Lleva un año de operaciones, puede
recolectar y procesar componentes sanguíneos hasta de
300 mil unidades de sangre anuales, y hoy es considerado como
el primer banco de sangre a nivel nacional en sistematización
y tecnología.
El año anterior recibió 21.189 donaciones y procesó
43.829 componentes sanguíneos, con los cuales cubrió
las necesidades básicas de transfusiones de algunos hospitales
de se-gundo nivel, y todos los de tercer nivel de la red adscrita
a la Secretaría Distrital de Salud. La meta este año
es obtener 32.000 donaciones y procesar 60.000 productos sanguíneos,
porque si bien tiene reservas básicas, de presentarse
una urgencia grave en Bogotá no se contaría con
la suficiente cantidad para atenciones.
El año anterior, el Hemocentro dio excedentes por unos
$1.200 millones, al centralizar la operación de los bancos
de sangre en uno solo del Distrito.
Cuenta con un laboratorio de inmunogenética y un centro
de análisis para pruebas especiales. Tiene previsto tener
muy pronto el centro de procesamiento de sangre y tejidos humanos
más grande y avanzado de América Latina, que colocará
a Bogotá a la altura de las ciudades modernas del mundo,
con avanzadas técnicas para la preservación de
tejidos mediante congelación (tanques de nitrógeno
líquido) |

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