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Modelo de interlocución
en el
régimen subsidiado en La Guajira
Olga
Lucia Muñoz López - Periodista - elpulso@elhospital.org.co |
| Dada la baja participación
de los usuarios en el régimen subsidiado, agravada por
factores ambientales y socio-culturales que acrecientan los
riesgos para la población guajira vulnerable, con un
proyecto que combinó investigación básica
y aplicada se buscó establecer una relación sistemática
entre investigación y formulación de políticas
de salud con la participación de la comunidad. Como resultado
del proyecto Representación de las comunidades
locales en el régimen subsidiado de salud: |
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El caso de La Guajira,
se construyó un modelo de interlocución y participación
entre afiliados y agentes institucionales del régimen
subsidiado, que podría replicarse a nivel nacional si
fuese acogido por el Ministerio de la Protección Social.
El proyecto fue realizado por el Grupo Recursos Estratégicos-Región
y Dinámicas Socio-ambientales (Rerdsa) del Instituto
de Estudios Regionales -INER- de la Universidad de Antioquia,
con participación de la Secretaría de Salud de
La Guajira, la Universidad de La Guajira, la ESE Hospital de
Nazareth y la Asociación Colombiana de Salud (Assalud).
Se financió en cooperación con Colciencias.
El profesor de Antropología e investigador principal,
Robert Dover, señaló que La Guajira fue escogida
para la investigación, partiendo de considerar que si
allí funcionaba el modelo de interlocución, dadas
sus particulares condiciones, igual podía funcionar en
cualquier parte del país; por eso, la propuesta es presentar
la metodología desarrollada al Ministerio de la Protección
Social en febrero próximo, para que se considere su aplicación
como un aporte al mejor funcionamiento del régimen subsidiado.
Desarrollo del proyecto en 3 fases
El objetivo principal fue generar mecanismos de interlocución
entre usuarios y agentes locales e instancias de decisión
nacionales del régimen subsidiado; para lograr la interlocución
entre usuarios y agentes locales, fue necesario un diagnóstico
local y contextual, que se cumplió a partir del primer
semestre de 2005, con detección de condiciones (ambientales,
sociales, culturales, político-legales y de salud), y
necesidades y expectativas de los usuarios que influyen en el
funcionamiento del régimen subsidiado en La Guajira. |
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Se buscó respuesta a dos preguntas:
¿Cómo mejorar la conexión de las políticas,
los programas y los agentes de salud con las necesidades,
expectativas y condiciones locales? Y, ¿cómo
lograr una participación efectiva de los usuarios en
el desarrollo y funcionamiento del sistema de salud?
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En primer lugar se detectó
un factor clave que incide negativamente en el funcionamiento
del sistema de salud: la baja participación de los usuarios,
tanto en diseño de políticas locales como en vigilancia
y control de su calidad y desempeño; una de las razones
principales de esta situación es el desconocimiento de
los usuarios y agentes del sistema (funcionarios y empleados,
aseguradoras y centros asistenciales), sobre la estructura del
Sistema de Seguridad Social en Salud y sus derechos y deberes
en él. En segunda instancia, se constató que la
implementación de la reforma de salud en un ámbito
local como La Guajira, se obstaculiza por la falta de concordancia
entre las políticas del gobierno central y la interpretación
que de ellas realizan las instituciones locales estatales y
particulares, y por la poca correspondencia entre estas políticas
y las condiciones socio-ambientales, necesidades, expectativas
e interpretaciones de los usuarios.
En el primer campo se hizo un primer rastreo de la población
para tener representatividad de los usuarios potenciales del
régimen subsidiado (población vulnerable), como
indígenas wayuú, afrocolombianos, desplazados,
madres comunitarias, y niños, en las localidades de Riohacha,
Maicao, Albania y Nazareth (corregimiento de Uribia). Luego,
durante 3 meses a partir de febrero de este año, se trabajó
en talleres con la comunidad mediante encuestas y entrevistas,
para conocer sus experiencias directas e indirectas con el régimen
subsidiado, sus momentos y espacios de contacto y comunicación
con dicho régimen, las características de los
espacios de participación, las dificultades con los procesos
de carnetización y afiliación, el acceso al servicio
de salud y la adecuación y calidad de los servicios de
salud. |
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Fue clave considerar
el papel de intermediación de los agentes locales (entes
territoriales, aseguradoras y proveedores) entre las políticas
y programas generales, y los usuarios (poblaciones locales).
Es en el nivel local donde se aplica la política general,
en contextos relacionales y culturales específicos
determinantes.
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Se identificaron las características
de las poblaciones y las actividades necesarias para lograr
la interlocución efectiva en el sistema de salud: se
consideraron sus comportamientos, lógicas e imaginarios
respecto del acceso, uso y participación en los servicios
de salud, y sus concepciones de bienestar, comunidad, deberes
y derechos en salud. Luego se diseñaron materiales y
actividades para mejorar la capacidad de los usuarios y agentes
institucionales para comprender e incidir en el funcionamiento
del régimen subsidiado; como materiales educativos para
el trabajo de campo en talleres, se elaboró una Guía
práctica de orientación al usuario del régimen
subsidiado (para líderes comunitarios, promotores
de salud, funcionarios y empleados de instancias públicas
y privadas del sistema de salud locales y departamentales),
una Cartilla sobre el régimen subsidiado
(para usuarios y comunidades), un plegable con información
básica (para usuarios) y un afiche con el diagrama del
funcionamiento y componentes del régimen subsidiado (para
ARS, IPS y direcciones locales y departamentales de salud).
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Los talleres de la tercera
fase entre agosto y septiembre pasados, se basaron en los principios
de solidaridad con el sistema, calidad del servicio y participación
del usuario del sistema; no fueron talleres magistrales sino
muy lúdicos, diseñados para grupos locales pequeños,
para que el usuario participara activamente. Indica Robert Dover,
que los talleres permitieron que los usuarios empezaran a entender
los problemas, a ubicarlos dentro del sistema de salud, a identificar
sus causas y pensar en soluciones, porque la idea fue capacitarlos
para que participaran activamente en la Mesa de Trabajo de Salud
creada al final del proyecto; en los talleres se hicieron ajustes
y variaciones a la metodología para hacerla más
eficiente y flexible, de modo que pueda replicarse en el ámbito
nacional, e incluso se adaptó para el trabajo con poblaciones
diversas, como indígenas o afrocolombianos.
Los talleres estaban organizados en 3 módulos: En el
primer módulo se hizo capacitación o inducción
a los usuarios frente al sistema de salud; en el segundo módulo
con usuarios, funcionarios y empleados de instancias de salud
locales, se hizo el ejercicio con una mapa del sistema de salud
para que se ubiquen dentro de él; y el módulo
3 con usuarios e instancias decisorias públicas y privadas
de salud, en una sesión de espacios de mecanismos de
negociación y vigilancia, se identificaron problemas
locales (grietas del régimen subsidiado en el nivel local),
se plantearon causas y soluciones, y se creó un comité
de veeduría y definición de mecanismos de vigilancia
de los acuerdos; además, se aprovecharon los talleres
para desmontar mitos que tienen los usuarios frente al sistema
de salud, por desconocimiento o interpretaciones erradas, y
se les capacitó sobre acciones y herramientas para ejercer
sus derechos en salud.
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Participación ciudadana:
un derecho y un deber
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Fragmentos
del prólogo de la Guía práctica de
orientación al usuario del régimen subsidiado,
por Francisco J. Yepes.
La participación ciudadana informada es un deber
y un derecho de toda persona y una garantía para la equidad
y la calidad
El conocimiento es un mediador importante
del poder y la participación ciudadana necesita de él
para fortalecer y consolidar su poder.
No se puede ser eficaz en la participación en el sistema
de salud en sus diversas instancias -asociaciones de usuarios,
Copacos, juntas directivas de ESE, asambleas comunales, veedurías
ciudadanas, etc.-, si no se entienden las normas y se desconocen
los derechos ciudadanos y las herramientas e instrumentos de
ley para hacerlos una realidad. Es nuestra obligación
capacitarnos para ejercer nuestra ciudadanía y es nuestro
derecho ser capacitados y que se nos faciliten las herramientas
para su pleno ejercicio. |
Con la preparación y creación de la Mesade Trabajo
en salud, se buscó dejar un espacio abierto de interlocución
entre los actores del sistema de salud, articulado con los existentes,
con el fin de propiciar la identificación de problemas
de cobertura, acceso, calidad y participación en el sistema
de salud, acciones a corto y mediano plazo para solucionarlos,
los responsables y los plazos en el cumplimiento para la solución.
La Mesa es un nuevo espacio que no reemplaza los existentes
sino que busca articularse con ellos, como un espacio permanente
donde se enfocan problemas a resolver a corto y mediano plazo,
para luego abordar problemáticas con más profundidad.
Algo positivo fue el logro del compromiso de diversas instituciones
con la realización de las próximas actividades
de las Mesas de Trabajo en Salud, que demandan financiación
y logística dada la falta de recursos para mantenerlas
funcionando.
Masificar la experiencia
Luego del proyecto piloto en los 4 casos específicos
con muestras muy pequeñas de 70 personas, la idea es
masificar la experiencia en todos los municipios de La Guajira;
ya se contactaron autoridades e instancias decisorias de salud
a nivel local, se les presentaron los materiales y la experiencia,
y se está a la espera de sus propuestas. Desde el proyecto
se puede brindar asesoría y capacitación de multiplicadores
locales, tanto de usuarios del régimen subsidiado como
de agentes del mismo; por ejemplo, en el Hospital San José
de Maicao se capacitaría a los usuarios del régimen
subsidiado del hospital, para que luego conformen una alianza
de usuarios debidamente ilustrados en el tema. Lo ideal es formar
capacitadores locales, talleristas guajiros que en un año
puedan capacitar unos 15.000 usuarios del régimen subsidiado,
algo que sería de mucho impacto en la región;
asimismo, la experiencia podría replicarse en cualquier
región del país, dada la flexibilidad de la metodología
desarrollada en este proyecto realizado en La Guajira. |
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