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Todas las instituciones y personas que trabajan con compromiso,
responsabilidad y dedicación en el sector salud,
son conscientes de lo inmenso de sus obligaciones, de que
la vida del paciente está puesta en sus manos, y
que éste por su estado de enfermo y padeciente, no
está en condiciones de ponerse al tanto del desarrollo
de los procesos médicos y asistenciales de último
momento, para aprobar o no aquello lo que va a ser sometido.
El saber médico cada día es más profundo,
más diverso, más complicado y a la vez más
depurado. La medicina es un mar inmenso en el cual es realmente
difícil advertir con total exactitud todas las particularidades,
las interacciones y las consecuencias imprevistas o no reportadas.
En ese ambiente de complejidad, donde unas variables comprometen
otras y éstas generan nuevas consecuencias, es donde
se desempeña el médico y en general el profesional
de la salud. Por ello es que tiene valor para la gente,
saber de antemano donde depositar su vida y a quien encomendar
su salud.
Fundamentalmente con este propósito, el Ministerio
de la Protección Social acaba de presentar al público
los resultados del estudio contratado con el Centro de Investigaciones
para el Desarrollo de la Universidad Nacional de Colombia
y con la Fundación para la Investigación y
Desarrollo de la Salud y la Seguridad Social -Fedesalud-,
titulado Documento técnico de construcción
de ordenamiento (ranking) de Instituciones Prestadoras de
Servicios de Salud basado en el Sistema Único de
Habilitación y la incorporación de indicadores
financieros y de resultado. En él se analizaron
las variables mencionadas, para 300 instituciones del país.
No fueron incluidas en el análisis las entidades
que para el momento del estudio ya estaban acreditadas nueve
en el país-, En este importante ranking, el Hospital
Universitario San Vicente de Paúl de Medellín
ocupó el primer lugar entre las entidades de tercer
nivel analizadas, es decir, entre las de más alta
complejidad del sector. Fue seguido por entidades tan importantes
y tan destacadas como la Fundación Santa Fe de Bogotá,
y en tercer lugar el Hospital Universitario de San Ignacio,
también de Bogotá.
Para el Hospital San Vicente el hecho de ocupar el primer
lugar en la clasificación del estudio del Ministerio
de la Protección Social, significa que él,
ante sí mismo constata como válido su esfuerzo,
iniciado ya hace más de mas de 90 años, e
inspirado en el pensamiento de su fundador Don Alejandro
Echavarría, de hacer un hospital grande, para todo
hijo de Antioquia; también esta posición obtenida,
que por sí misma tiene un gran valor por la importancia
propia del reconocimiento, es la coyuntura ideal para ratificar
ante toda la sociedad y la opinión pública
sectorial, sus credenciales ya ampliamente avaladas por
sus logros, en primer lugar los de cada día, cuando,
literalmente, cientos de pacientes pasan por sus salas y
servicios, por la sabiduría y las manos de sus médicos,
sus enfermeras y sus asistentes, y de todo su personal que
ha demostrado que entiende su tarea y su misión.
Pero también esta posición es un testimonio
de todos los logros, los que con toda justicia y merecimiento
reseña su propia historia, como son haber realizado
en su salas y pabellones, en sus laboratorios y quirófanos,
y siempre en compañía de su inmejorable aliada
la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia,
en 1973 el primer trasplante de riñón con
donante vivo en Colombia; en 1974 el primer trasplante de
riñón exitoso con donante cadavérico
en Colombia; en 1976 el primer trasplante de hígado
en Latinoamérica; el haber realizado en 1976 en Iberoamérica,
el primer trasplante halogénico de médula
ósea; en 1988 haber realizado en Colombia, el primer
trasplante simultáneo de riñón-páncreas;
en 1993 haber realizado en Colombia, el primer trasplante
autólogo de médula ósea; en el año
2000, haber realizado en Colombia el primer trasplante combinado
de hígado-riñón; en el año 2001,
haber realizado en Colombia el primer trasplante de células
de cordón umbilical; en el año 2002, haber
realizado en el mundo, el segundo trasplante de laringe;
en el año 2003, haber realizado en el mundo, el primer
trasplante de tráquea; en el mismo año haber
realizado en el mundo, el primer trasplante combinado de
laringe-tráquea; en el año 2004 haber realizado
en Colombia, el primer trasplante de intestino delgado;
en el mismo año haber realizado en Colombia, el primer
trasplante autólogo de células progenitoras
de la médula ósea por vía intra-coronaria,
para pacientes con enfermedad cardíaca-isquémica.
Y hoy, con base en el estudio en mención del Ministerio
de la Protección Social y dentro de los parámetros
establecidos en él, los resultados ubican al San
Vicente como la primera institución de salud del
país.
Todos estos importantes logros son por y para la gente,
y todos y cada uno se apuntala en el esfuerzo permanente,
en la constancia, en la dedicación y en el empeño;
pero también, en la vivencia que tienen todos los
que aquí laboran, del diario sufrir de tantos y tantos
enfermos de todo el país que llegan a sus salas y
pabellones, y que han encontrado allí salud, consuelo,
y una acogida amable y respetuosa.
La tarea del Hospital ha sido meritoria; los pacientes en
primer lugar, a quienes ha dedicado una vida entera por
sus vidas, son su razón y su sentido; y son también
motivo de su esfuerzo permanente, todos los que a él
llegan para aprender cómo se acompaña, para
llegar a saber cómo se consuela, y para entender
hasta donde el saber lo permite, cómo se alivia,
teniendo siempre en mente y como prioritario la regla de
oro Primun, non nocere -primero, no hacer daño-,
para poder ofrecer Una vida entera por la vida.
Dios guarde este Hospital.
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