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Cobertura de aseguramiento está en 91%, no en 96% como
decía el gobierno
Jaime
Alberto Peláez Quintero - Especialista en Economía
de la Salud - elpulso@elhospital.org.co
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Es
muy conveniente para el debate sobre la grave situación
del sobre-diagnosticado sistema de salud, aportar cifras validadas
que coadyuven al esclarecimiento para el diseño e implantación
de estrategias que permitan alcanzar el objetivo de cobertura
universal, dada la suficiencia y abundancia de fuentes e ingresos
de que dispone el sector, con más de 12 fuentes reales
de financiamiento que alcanzan $47,3 billones para 2012.
Dicha cobertura de aseguramiento no debe confundirse en ningún
caso con accesibilidad y goce efectivo, ya que es sólo
un asunto formal de carnetizar; quien tiene un carnet, no necesariamente
accede efectivamente a la prestación del servicio, dadas
las múltiples formas de racionalización y racionamiento
en el sector salud, que constituyen la forma indeseada del negocio
que algunos agentes económicos hicieron de la salud en
Colombia. |
| Como
parte de la estrategia para lograr el mejor estado de salud
de los colombianos y con ello impactar el bienestar como factor
de productividad y competitividad, se fijó como fecha
límite para alcanzar la cobertura universal en el Sistema
General de Seguridad Social en Salud (SGSSS), el año
2000. Pero pese al notorio incremento real en las fuentes y
montos de financiamiento del sistema de salud, esta meta se
aplazó en cada intento de reforma de que ha sido objeto
el sistema, e incluso la última ley, la 1438 de 2011,
la prorrogó nuevamente para el año 2014. |
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Cobertura
sólo de 91%
La Contraloría General de la República
publicó recientemente una serie de informes sobre el
sistema de salud, que coinciden plenamente con los registros
publicados por Supersalud en su sitio web, tomando como base
los reportes del Dane a diciembre 31 de 2011, los cuales afirman
que realmente la cobertura en aseguramiento en salud en el país
es del 91% y no del 96% como reiteraba insistentemente el anterior
Ministerio de la Protección Social a fines de 2011. Esto
significa que aún falta cubrir un 9% de la población
en el SGSSS para alcanzar la cobertura universal, o lo que es
lo mismo: de los 46'581.823 habitantes como población
total estimada a junio de 2012 por el Dane, faltan 4'181.849
personas por incluir formalmente en el sistema de salud.
Destaca el informe del órgano de control, como las más
bajas coberturas del régimen subsidiado corresponden
al departamento de Cundinamarca, con el 75.98%, siendo uno de
los Departamentos con mejor fuente de recursos del Sistema General
de Participaciones (SGP) para atención a esta población,
seguido por Nariño con el 81.63%, Tolima con el 85.62%
y Boyacá con el 66.95%.
Contrario a los postulados iniciales que inspiraron la creación
del SGSSS, el régimen subsidiado a junio de 2012 registraba
un total de 22'454.654 afiliados, es decir el 48,20% de la población
total a afiliar en el país, siendo un 12,58% mayor que
el contributivo que registró a esa fecha 19'945.855 afiliados
(el 42.82% de la población), con una relación
de 1 a 1,3. La población afiliada de ambos regímenes,
contributivo y subsidiado, de 42'399.974 personas, frente a
la población total del país de 46'581.823 personas,
arroja una cobertura en salud del 91%. |
| Cobertura
en el SGSSS (a dic. 31 de 2011) |
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Este
resultado de afiliación en el que el régimen subsidiado
supera con creces al régimen contributivo, genera evidentes
desajustes económicos y financieros al sistema de salud,
por cuanto lo pretendido era que merced a la gran actividad
económica, fundada en mejores indicadores macroeconómicos,
se tendría un crecimiento en la cobertura del contributivo,
y ello derivaría en mayores aportes fiscales y parafiscales,
que contribuirían al financiamiento del régimen
subsidiado.
Pero en la práctica resultó un ejercicio contrario,
que hoy presiona fuertemente las finanzas públicas y
pareciera hacer insostenible financieramente el sistema de salud
en Colombia, a más de las graves denuncias que permanentemente
se presentan por corrupción, despilfarro e ineficiencias,
fruto de debilidades en las funciones de dirección, regulación
y de inspección, vigilancia y control.
Reforma tributaria regresiva
Inclusive, esto llevó al gobierno a presentar
una propuesta de reforma tributaria en la cual se intenta sustituir
la fuente primigenia de cotización de aportes parafiscales
por la vía de impuestos generales, reiterándose
con esto la característica asociada de ser regresivos,
en el entendido de que finalmente van a recaer de manera indirecta
sobre quien intenta favorecer, toda vez que quien se ve afectado
en la disminución de su beneficio económico, traslada
este nuevo costo en el precio de sus bienes. Es decir, alguien
que no incide en la canasta de costos, terminará indefectiblemente
sufragando este valor marginal, menguándose su real capacidad
adquisitiva (porque el empresario traslada ese nuevo costo al
precio de venta, que terminará en menos ingresos para
el comprador).
Es lamentable registrar un deterioro tan profundo en las finanzas
del régimen subsidiado, a lo cual se agrega que el 55%
del total de los saldos no girados de las Cuentas Maestras por
los entes territoriales, está concentrado en los departamentos
de Antioquia, Cundinamarca y Santander, amén de que la
gran mayoría de esos fondos al servicio del sistema financiero,
son de vigencias anteriores, acumulándose en valor nada
despreciable de $1.9 billones. Más aún cuando
todavía en Colombia el 9% de la población tiene
serias dificultades para acceder a un servicio de salud, cuando
este sector en particular nada en recursos, pero
la gran mayoría no fluye en la dirección, agilidad
y magnitud adecuada.
Allí está gran parte de la actual problemática,
y como dijera un experto financiero: Si quieres entender
un problema, bastará con hacerle el recorrido a la forma
como fluyen los recursos en ese sistema. Es posible que
si no hubiera tanta plata en el sistema de salud, no habría
tantos especuladores e intermediarios en la salud en Colombia
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