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| Para
brindar una atención más óptima y oportuna
a los pacientes con síndrome coronario agudo y disminuir
su riesgo de muerte y la tasa de mortalidad por esta enfermedad,
el Hospital Universitario San Vicente de Paúl puso en
funcionamiento una Unidad de dolor torácico el pasado
mes de agosto; cuando un paciente ingresa por urgencias con
dolor en el pecho, inmediatamente es atendido en esta unidad
especializada para clasificar su riesgo y definir su manejo,
bien sea que necesite una cirugía, un tratamiento intervencionista
o sólo tratamiento médico, de acuerdo con la enfermedad
que allí se le diagnostique. |
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En la Unidad de dolor torácico
se puede confirmar o descartar rápidamente un diagnóstico
de síndrome coronario agudo e iniciar el tratamiento
indicado para mejorar la evolución de los pacientes;
asimismo, se podrán derivar los pacientes que no lo
padecen al tratamiento respectivo para otra enfermedad, y
evitar hospitalizaciones innecesarias cuando se trata de una
falsa alarma.
También suele suceder que pacientes con síndrome
coronario agudo no presentan dolor intenso en el pecho ni
alteraciones hemodinámicas ni presión baja,
por lo que en algunas instituciones se difiere su atención
y esa demora puede cambiar su pronóstico; ahora, al
contar con una Unidad de dolor torácico, se evitará
el retraso en el diagnóstico de estos pacientes asintomáticos
y se mejorará su evolución.
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En esta
Unidad especializada también se atenderán aquellas
personas sometidas a una intervención de hemodinamia:
antes del procedimiento se estabilizarán sus condiciones
para reducir el riesgo para el paciente y aumentar las posibilidades
de éxito. Y en el post-procedimiento, contarán
con un monitoreo permanente de sus signos vitales para detectar
cualquier complicación como sangrado u oclusión
del stent en esos momentos iniciales y atenderla inmediatamente,
lo que representa un logro muy valioso en el tratamiento de
estos pacientes.
Ventajas
El doctor Jesús Hernando Palacio, jefe de pensionado
del Hospital San Vicente, explica que la función de la
Unidad es realizar un diagnóstico rápido al paciente
que ingresa al Hospital con dolor torácico. En
los servicios asistenciales se crearon estas unidades de dolor
torácico para evitar que los pacientes que llegan pidiendo
atención en los servicios de urgencias por infartos o
enfermedad coronaria, sean devueltos a sus casas; igualmente,
con el fin de establecer rápidamente cuál es el
mal que los aqueja, ya sea en un área funcional en los
servicios de urgencias o un área separada como es el
caso de nuestra Unidad. |
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Una Unidad de dolor torácico
es clave
ala hora de hacer un diagnóstico oportuno,
porque poder identificar y atender
rápidamente a los pacientes con enfermedad
coronaria, es fundamental para su
rehabilitación y recuperación.
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Poder
hacer esta clasificación del riesgo no solo agiliza los
procedimientos y la atención, sino que le permite al
paciente conocer rápidamente las causas de sus dolencias:
Tratar rápida y oportunamente a los pacientes con
enfermedad coronaria, es fundamental para su rehabilitación
y recuperación.
Sin embargo, en los servicios de urgencias es cada vez más
frecuente el ingreso por sospecha de síndrome coronario
agudo y muchos pacientes son hospitalizados para evitar posibles
complicaciones o la evolución de una enfermedad coronaria;
se les brindan atenciones que en realidad no necesitan y que
se evitarían con una buena clasificación del riesgo
desde su ingreso. Por ello, una Unidad de dolor torácico
es clave a la hora de hacer un diagnóstico oportuno,
explica el doctor Palacio: Hay estadísticas que
dan cuenta de que en algunos países un 20% de los pacientes
que llegan a los servicios de urgencias con sospecha de enfermedad
coronaria verdaderamente no la tienen, y este resultado solo
se conoce después de haber tomado medidas como la hospitalización;
por esto con una buena clasificación del riesgo, apoyada
en el intervencionismo cardiovascular, además de brindar
al paciente la atención indicada para su enfermedad,
también se evitan muchos costos innecesarios al sistema
de salud.
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En la Unidad de dolor
torácico se clasifica
al paciente en su patología específica,
se estratifica su riesgo y las posibilidades
de complicarse o morir por esa enfermedad;
al brindarle una atención más oportuna, se
disminuye el riesgo de morbilidad y mortalidad
por síndrome coronario agudo.
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| Aunque
en la ciudad de Medellín existen varias salas de cuidados
coronarios, la Unidad de dolor torácico del Hospital
Universitario San Vicente de Paúl marca la diferencia,
porque está orientada a la realización de rápidos
diagnósticos de síndrome coronario: Los
pacientes que ingresan a urgencias por una patología
cardiovascular o que consultan por un dolor de pecho, podrán
saber prontamente si requieren de hospitalización o si
pueden ser manejados de manera ambulatoria. A los pacientes
que requieran una cirugía o un cateterismo diagnóstico
se les podrá practicar de forma inmediata: si requieren
una re-vascularización de sus arterias coronarias por
vía percutánea o quirúrgica se les interviene
de la forma más adecuada posible, por lo que las condiciones
del servicio en patología cardiovascular mejorarán,
redundando en el mejor estar de nuestros pacientes y en una
reducción de morbilidad y mortalidad, explicó
el doctor Juan Manuel Senior Sánchez, cardiólogo
intensivista y Fellow en Cardiología intervencionista.
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Cada habitación está
dotada con cama de movimiento electrónico y monitores
de presión arterial, frecuencia cardiaca y respiratoria,
de líneas invasivas y saturación de oxígeno,
y trazado electrocardiográfico. Estos monitores transmiten
las 24 horas del día los signos vitales de los pacientes
a una central de monitoreo en la estación de Enfermería.
Foto: Rodrigo Peláez.
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El
servicio
La Unidad de dolor torácico del Hospital San
Vicente cuenta con seis habitaciones remodeladas para este servicio,
en un área de acceso restringido; cada habitación
está dotada con cama de movimiento electrónico
y monitores de presión arterial, frecuencia cardiaca
y respiratoria, de líneas invasivas y saturación
de oxígeno, y trazado electrocardiográfico. Estos
monitores transmiten las 24 horas del día los signos
vitales de los pacientes a una central de monitoreo ubicada
en la estación de enfermería, para hacer telemetría
o vigilancia constante del paciente desde el puesto de enfermería.
Para la adecuación y remodelación del espacio
físico, la dotación de los equipos y la puesta
en funcionamiento de la Unidad, El Hospital invirtió
más de $500 millones. |
Equipo humano
La atención de los pacientes en la Unidad de
dolor torácico, está a cargo de dos especialistas
en cardiología intervencionista, tres hemodinamistas
y un residente de postgrado en cardiología clínica,
junto con un grupo de cuatro médicos generales de planta,
que hacen parte de un programa de adquisición de conocimientos
en el área cardiovascular.
Asimismo, la Unidad cuenta con un grupo de enfermeras profesionales
especialmente entrenadas en el manejo de estos pacientes, que
se encarga del monitoreo constante que ellos requieren.
Beneficios de costo-efectividad
Contar con una Unidad de dolor torácico, también
reporta beneficios al sistema de salud en materia de costo-efectividad.
Los pacientes que consultan con este tipo de dolor, muchas veces
son hospitalizados por 3 ó 4 días, y después
son dados de alta al confirmar que no tenían una patología
cardiovascular grave que ameritara la hospitalización.
Al atender estos pacientes en la Unidad de dolor torácico,
podrán ser derivados en forma inmediata y darles de alta:
ello disminuirá las estancias hospitalarias y por tanto
los costos de atención de los pacientes, lo que impacta
positivamente al Sistema de Seguridad Social en Salud y a las
aseguradoras.
Asimismo, la Unidad de dolor torácico facilita y agiliza
el flujo de pacientes, lo que aumenta la disponibilidad de camas
para quienes lo requieran, según explica el doctor Senior:
Al clasificar el nivel de dolor del paciente según
los resultados del electrocardiograma, el paciente con características
de alto riesgo de complicaciones se deriva rápidamente
al procedimiento quirúrgico o intervencionista que necesite,
y se la dará de alta mucho más rápido.
En 2 o 3 días, un paciente con síndrome coronario
agudo sin elevación en segmento ST podría estar
en su casa; y en 3, 4 o 5 días máximo, un paciente
con síndrome con ST puede darse de alta en muy buenas
condiciones. Entonces el paciente que en realidad está
enfermo de alto riesgo, tendrá una atención oportuna
y esto disminuirá significativamente los días
de hospitalización; y los pacientes que no requieran
el servicio, no necesitarán ser hospitalizados
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