MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 10    No. 132  SEPTIEMBRE DEL AÑO 2009    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co






 

 


Unidad de dolor torácico:
oportunidad de vida
para pacientes cardíacos

Lady Maribel González Román - Periodista - elpulso@elhospital.org.co
Para brindar una atención más óptima y oportuna a los pacientes con síndrome coronario agudo y disminuir su riesgo de muerte y la tasa de mortalidad por esta enfermedad, el Hospital Universitario San Vicente de Paúl puso en funcionamiento una Unidad de dolor torácico el pasado mes de agosto; cuando un paciente ingresa por urgencias con dolor en el pecho, inmediatamente es atendido en esta unidad especializada para clasificar su riesgo y definir su manejo, bien sea que necesite una cirugía, un tratamiento intervencionista o sólo tratamiento médico, de acuerdo con la enfermedad que allí se le diagnostique.
En la Unidad de dolor torácico se puede confirmar o descartar rápidamente un diagnóstico de síndrome coronario agudo e iniciar el tratamiento indicado para mejorar la evolución de los pacientes; asimismo, se podrán derivar los pacientes que no lo padecen al tratamiento respectivo para otra enfermedad, y evitar hospitalizaciones innecesarias cuando se trata de una falsa alarma.
También suele suceder que pacientes con síndrome coronario agudo no presentan dolor intenso en el pecho ni alteraciones hemodinámicas ni presión baja, por lo que en algunas instituciones se difiere su atención y esa demora puede cambiar su pronóstico; ahora, al contar con una Unidad de dolor torácico, se evitará el retraso en el diagnóstico de estos pacientes asintomáticos y se mejorará su evolución.
En esta Unidad especializada también se atenderán aquellas personas sometidas a una intervención de hemodinamia: antes del procedimiento se estabilizarán sus condiciones para reducir el riesgo para el paciente y aumentar las posibilidades de éxito. Y en el post-procedimiento, contarán con un monitoreo permanente de sus signos vitales para detectar cualquier complicación como sangrado u oclusión del stent en esos momentos iniciales y atenderla inmediatamente, lo que representa un logro muy valioso en el tratamiento de estos pacientes.
Ventajas
El doctor Jesús Hernando Palacio, jefe de pensionado del Hospital San Vicente, explica que la función de la Unidad es realizar un diagnóstico rápido al paciente que ingresa al Hospital con dolor torácico. “En los servicios asistenciales se crearon estas unidades de dolor torácico para evitar que los pacientes que llegan pidiendo atención en los servicios de urgencias por infartos o enfermedad coronaria, sean devueltos a sus casas; igualmente, con el fin de establecer rápidamente cuál es el mal que los aqueja, ya sea en un área funcional en los servicios de urgencias o un área separada como es el caso de nuestra Unidad”.
Una Unidad de dolor torácico es clave
ala hora de hacer un diagnóstico oportuno,
porque poder identificar y atender
rápidamente a los pacientes con enfermedad
coronaria, es fundamental para su
rehabilitación y recuperación.
Poder hacer esta clasificación del riesgo no solo agiliza los procedimientos y la atención, sino que le permite al paciente conocer rápidamente las causas de sus dolencias: “Tratar rápida y oportunamente a los pacientes con enfermedad coronaria, es fundamental para su rehabilitación y recuperación”.
Sin embargo, en los servicios de urgencias es cada vez más frecuente el ingreso por sospecha de síndrome coronario agudo y muchos pacientes son hospitalizados para evitar posibles complicaciones o la evolución de una enfermedad coronaria; se les brindan atenciones que en realidad no necesitan y que se evitarían con una buena clasificación del riesgo desde su ingreso. Por ello, una Unidad de dolor torácico es clave a la hora de hacer un diagnóstico oportuno, explica el doctor Palacio: “Hay estadísticas que dan cuenta de que en algunos países un 20% de los pacientes que llegan a los servicios de urgencias con sospecha de enfermedad coronaria verdaderamente no la tienen, y este resultado solo se conoce después de haber tomado medidas como la hospitalización; por esto con una buena clasificación del riesgo, apoyada en el intervencionismo cardiovascular, además de brindar al paciente la atención indicada para su enfermedad, también se evitan muchos costos innecesarios al sistema de salud”.
En la Unidad de dolor torácico se clasifica
al paciente en su patología específica,
se estratifica su riesgo y las posibilidades
de complicarse o morir por esa enfermedad;
al brindarle una atención más oportuna, se
disminuye el riesgo de morbilidad y mortalidad
por síndrome coronario agudo.
Aunque en la ciudad de Medellín existen varias salas de cuidados coronarios, la Unidad de dolor torácico del Hospital Universitario San Vicente de Paúl marca la diferencia, porque está orientada a la realización de rápidos diagnósticos de síndrome coronario: “Los pacientes que ingresan a urgencias por una patología cardiovascular o que consultan por un dolor de pecho, podrán saber prontamente si requieren de hospitalización o si pueden ser manejados de manera ambulatoria. A los pacientes que requieran una cirugía o un cateterismo diagnóstico se les podrá practicar de forma inmediata: si requieren una re-vascularización de sus arterias coronarias por vía percutánea o quirúrgica se les interviene de la forma más adecuada posible, por lo que las condiciones del servicio en patología cardiovascular mejorarán, redundando en el mejor estar de nuestros pacientes y en una reducción de morbilidad y mortalidad”, explicó el doctor Juan Manuel Senior Sánchez, cardiólogo intensivista y Fellow en Cardiología intervencionista.
Cada habitación está dotada con cama de movimiento electrónico y monitores de presión arterial, frecuencia cardiaca y respiratoria, de líneas invasivas y saturación de oxígeno, y trazado electrocardiográfico. Estos monitores transmiten las 24 horas del día los signos vitales de los pacientes a una central de monitoreo en la estación de Enfermería. Foto: Rodrigo Peláez.
El servicio
La Unidad de dolor torácico del Hospital San Vicente cuenta con seis habitaciones remodeladas para este servicio, en un área de acceso restringido; cada habitación está dotada con cama de movimiento electrónico y monitores de presión arterial, frecuencia cardiaca y respiratoria, de líneas invasivas y saturación de oxígeno, y trazado electrocardiográfico. Estos monitores transmiten las 24 horas del día los signos vitales de los pacientes a una central de monitoreo ubicada en la estación de enfermería, para hacer telemetría o vigilancia constante del paciente desde el puesto de enfermería.
Para la adecuación y remodelación del espacio físico, la dotación de los equipos y la puesta en funcionamiento de la Unidad, El Hospital invirtió más de $500 millones.
Equipo humano
La atención de los pacientes en la Unidad de dolor torácico, está a cargo de dos especialistas en cardiología intervencionista, tres hemodinamistas y un residente de postgrado en cardiología clínica, junto con un grupo de cuatro médicos generales de planta, que hacen parte de un programa de adquisición de conocimientos en el área cardiovascular.
Asimismo, la Unidad cuenta con un grupo de enfermeras profesionales especialmente entrenadas en el manejo de estos pacientes, que se encarga del monitoreo constante que ellos requieren.
Beneficios de costo-efectividad
Contar con una Unidad de dolor torácico, también reporta beneficios al sistema de salud en materia de costo-efectividad. Los pacientes que consultan con este tipo de dolor, muchas veces son hospitalizados por 3 ó 4 días, y después son dados de alta al confirmar que no tenían una patología cardiovascular grave que ameritara la hospitalización. Al atender estos pacientes en la Unidad de dolor torácico, podrán ser derivados en forma inmediata y darles de alta: ello disminuirá las estancias hospitalarias y por tanto los costos de atención de los pacientes, lo que impacta positivamente al Sistema de Seguridad Social en Salud y a las aseguradoras.
Asimismo, la Unidad de dolor torácico facilita y agiliza el flujo de pacientes, lo que aumenta la disponibilidad de camas para quienes lo requieran, según explica el doctor Senior: “Al clasificar el nivel de dolor del paciente según los resultados del electrocardiograma, el paciente con características de alto riesgo de complicaciones se deriva rápidamente al procedimiento quirúrgico o intervencionista que necesite, y se la dará de alta mucho más rápido. En 2 o 3 días, un paciente con síndrome coronario agudo sin elevación en segmento ST podría estar en su casa; y en 3, 4 o 5 días máximo, un paciente con síndrome con ST puede darse de alta en muy buenas condiciones. Entonces el paciente que en realidad está enfermo de alto riesgo, tendrá una atención oportuna y esto disminuirá significativamente los días de hospitalización; y los pacientes que no requieran el servicio, no necesitarán ser hospitalizados” .
 
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