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Existe gran preocupación a nivel
mundial por el sobre-uso o quizás abuso de las ayudas
diagnósticas en la búsqueda de explicar la
causa de una enfermedad. Esta situación tiene unas
claras explicaciones, pero no necesariamente unas claras
justificaciones.
El incremento en la utilización de ayudas diagnósticas
está explicado en primer lugar por la disponibilidad
de las mismas, ya que cada vez se avanza más en el
desarrollo de técnicas diagnósticas más
sofisticadas, más precisas y más oportunas.
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| En segundo lugar,
es claro que hay un interés por los proveedores de estas
tecnologías de incrementar sus ventas a través
de estrategias publicitarias, participaciones en eventos académicos
o a través de la visita médica; con esto consiguen
que la ayuda diagnóstica sea utilizada, lo cual no necesariamente
es malo, pero no siempre es bueno. |
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Muchas veces se tiene
más confianza
o se da más valor al resultado de una ayuda
diagnóstica, que a lo que el paciente expresa o manifiesta,
desconociendo las limitantes en sensibilidad, especificidad
y valores pronósticos de las mismas.
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El tercer aspecto
que lleva a la utilización excesiva de las ayudas diagnósticas
tiene que ver con las demandas: la demanda del paciente de que
se use una ayuda diagnóstica, aunque el médico
no la considere necesaria; esto es consecuencia de que el paciente
está cada vez más informado, aunque no necesariamente
bien informado. El otro tipo de demanda es la legal, que se
impone como amenaza para el médico, en el sentido de
que si no ordena la ayuda diagnóstica puede ser demandado
por negligencia o mala práctica.
Pero talvez lo que más preocupa es la inadecuada formación
de algunos profesionales, quienes de alguna manera reemplazaron
el interrogatorio, el examen físico o la semiología,
por una ayuda diagnóstica: por ejemplo, cefalea = TAC.
Muchas veces se le tiene más confianza o se le da más
valor al resultado de una ayuda diagnóstica, que a aquello
que el paciente expresa o manifiesta, desconociendo las limitantes
en términos de sensibilidad, especificidad y valores
pronósticos que las mismas tienen.
El sobre-uso o abuso de las ayudas diagnósticas es un
tema que preocupa, en primer lugar porque la práctica
de la medicina no puede estar supeditada a un resultado, en
segundo lugar porque miradas de manera independiente pueden
inducir a errores, y en tercer lugar por los costos que representan
para un sistema de salud. Debemos realizar estudios de pertinencia
de las ayudas diagnósticas, ajustar las guías
de práctica clínica y evaluar la adherencia a
las mismas. Las ayudas diagnósticas son necesarias, pero
su verdadera utilidad está en relación con su
adecuada indicación . |
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