MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 328 ENERO DEL AÑO 2026 ISNN 0124-4388
La decisión de Salud Colsubsidio de dejar de dispensar medicamentos a los afiliados de la Nueva EPS desde el 1 de enero de 2026 generó ruido sobre la capacidad del sistema de salud para garantizar la continuidad de los tratamientos médicos en medio de una crisis financiera persistente. Aunque la EPS asegura haber activado planes de contingencia, pacientes y organizaciones del sector advierten afectaciones crecientes en la entrega de medicamentos, especialmente para quienes dependen de terapias continuas.
El impacto de la transición se registra en varios departamentos del país. De acuerdo con información de la Nueva EPS, el cambio de dispensadores de medicamentos afecta a aproximadamente 1’642.000 afiliados en 11 departamentos donde Colsubsidio tenía contratos activos. En Antioquia, esta situación involucra a más de 500.000 usuarios que durante años recibieron sus tratamientos a través de la red de Colsubsidio y que, tras la salida de este operador, deberán acudir a los gestores farmacéuticos que designe directamente la EPS.
Ante el cambio, Salud Colsubsidio recomendó a los usuarios mantenerse atentos a la información divulgada por los canales oficiales de la Nueva EPS, donde se informan los nuevos puntos de entrega y los procedimientos para la reclamación de medicamentos.
La salida de Colsubsidio se produce en un momento de ajuste operativo y financiero para la Nueva EPS, entidad que se encuentra intervenida por el Gobierno nacional. La EPS mantiene deudas con prestadores de servicios de salud y proveedores de medicamentos, situación que ha sido documentada por distintos medios y organizaciones del sector.
Un informe presentado por la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación y Desarrollo (Afidro), junto con la firma Sectorial, a finales de 2025, señaló que la cartera total del sector farmacéutico alcanzó los 4.2 billones de pesos al cierre del segundo trimestre de 2025, de los cuales el 35,3 % correspondía a cartera vencida. El mismo análisis indicó que la Nueva EPS acumulaba deudas cercanas a los 9.3 billones de pesos, lo que representa una parte significativa de la deuda total del sistema de salud.
Estas cifras han sido citadas por organizaciones de pacientes y representantes del sector farmacéutico como uno de los factores que explican la salida de operadores y las dificultades para sostener la cadena de suministro de medicamentos.
Frente a las críticas, la Nueva EPS informó la designación de nuevos gestores farmacéuticos para asegurar la continuidad en la entrega de medicamentos a 1.6 millones de afiliados en 11 departamentos del país. Según la entidad, se activó un plan de contingencia mediante la operación de Cafam, Medic, Discolmets, Audifarma, Farmedicall y Tododrogas, que asumirán la dispensación en los territorios donde operaba Colsubsidio.
La EPS indicó que la transición se realizará de forma gradual y que los gestores con puntos de dispensación activos iniciarán, de ser necesario, la habilitación progresiva de nuevas sedes. Las direcciones, horarios y modalidades de entrega serán informadas a los afiliados una vez concluyan los procesos contractuales.
La entidad reiteró que la medida no afectará los tratamientos vigentes y aseguró que el objetivo del nuevo esquema es garantizar la entrega oportuna de los medicamentos mientras se consolida el modelo de dispensación.
Mientras la Nueva EPS defiende la implementación de su plan de contingencia, pacientes en distintas regiones han reportado dificultades durante el periodo de transición. Testimonios recogidos en ciudades como Barranquilla dan cuenta de demoras prolongadas en la entrega de medicamentos, incluso antes de la salida oficial de Colsubsidio.
Los usuarios señalaron entregas incompletas de tratamientos, lo que ha obligado a suspender o fragmentar terapias médicas. También reportaron falta de información clara, cambios constantes en los puntos de dispensación y anuncios de nuevas farmacias que no han entrado en funcionamiento.
Ante esta situación, los pacientes hicieron un llamado a las autoridades de salud para que intervengan y permitan restablecer la continuidad en la entrega de medicamentos, especialmente para quienes padecen enfermedades crónicas y dependen de tratamientos oportunos.
El movimiento Pacientes Colombia, que agrupa a 199 organizaciones de pacientes, cuestionó la salida de Colsubsidio como gestor farmacéutico y puso en duda el uso de los recursos del sistema. El colectivo manifestó en diversos medios nacionales: “Si la plata de la salud es suficiente, como dice el Gobierno de Petro, ¿qué hace la Nueva EPS con ese dinero?, porque desde este mes Colsubsidio, el mayor operador de dispensación de medicamentos, no entregará ni un acetaminofén más a los usuarios de la EPS.
Asimismo, advirtió que: “Cerca de 11 millones de usuarios se podrían ver afectados por esta medida”.
Denis Silva, vocero de Pacientes Colombia, señaló: “Nosotros venimos con un sistema desfinanciado, con serios problemas financieros. Cuando usted tiene serios problemas financieros y los nuevos ingresos son insuficientes, pues los únicos afectados serán los pacientes y el talento humano”.
En la misma línea, Derly Rodríguez, vocera de pacientes de la Nueva EPS, afirmó: “A un paciente que está postrado en cama, que le dicen que tiene seis meses, no le interesa en qué situación está el país; le interesan sus medicamentos, al menos para tener una muerte digna”.
A este escenario se suma la salida de Medicarte S.A.S., empresa que confirmó la suspensión de la entrega de medicamentos a los afiliados de la Nueva EPS desde el 1 de enero de 2026, decisión que se agrega a la terminación del servicio por parte de Colsubsidio.
La información fue dada a conocer a través de una comunicación dirigida a los usuarios, citada por el movimiento Pacientes Colombia y divulgada por un medio nacional. En el documento, la empresa señaló: “Desde Medicarte S.A.S. siempre hemos concebido nuestra labor como un compromiso genuino con la vida, el cuidado y la dignidad de cada uno de nuestros pacientes”.
Medicarte precisó que la atención a los afiliados de la Nueva EPS se mantuvo únicamente hasta el 31 de diciembre de 2025 y que, desde enero de 2026, los servicios de dispensación deben ser asumidos por el nuevo prestador que designe la EPS.
Por su parte, Ignacio Gaitán, presidente ejecutivo de Afidro, afirmó que la suspensión de servicios confirma las advertencias sobre el deterioro del sistema y alertó sobre consecuencias directas para los pacientes, como la interrupción de tratamientos crónicos y oncológicos.
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