MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 321 JUNIO DEL AÑO 2025 ISNN 0124-4388

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Malaria y meningitis, dos desafíos de país

Autor
Por: Yuly Andrea Atehortúa M.
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El incremento reciente de casos de malaria y meningitis en Colombia pone de manifiesto una creciente alerta en salud pública que no puede pasar inadvertida. A pesar de que ambas enfermedades son prevenibles y tratables, continúan impactando de forma desbalanceada a diferentes grupos de población, particularmente en regiones con más obstáculos para acceder a servicios de salud y vacunación. Aunque la malaria registra números excepcionales en 2024 y 2025 después de un descenso histórico, la meningitis bacteriana resurge con nuevos casos en niños y jóvenes, evidenciando deficiencias en la cobertura del programa de inmunización. La mezcla de elementos sociales, económicos, geográficos y estructurales sugiere la necesidad de robustecer el monitoreo epidemiológico, optimizar el acceso a la vacunación y asegurar una reacción completa del sistema sanitario ante enfermedades contagiosas que, a pesar de ser controlables, continúan consumiendo vidas.

Desde 2023, el país se encuentra en situación de brote de malaria, que para 2024 ascendió a 135.290 casos, de los cuales 28 resultaron en fallecimientos; mientras que, en lo corrido de 2025, hasta la semana epidemiológica 15, se han reportado 24.270 casos, con 415 complicaciones y una muerte, según el Instituto Nacional de Salud (INS).

Estos casos provienen del Chocó (27,9 % de los casos), Antioquia (14,7 %), Nariño (13,4 %), Córdoba (9,5 %) y Vaupés (7 %), que históricamente han sido los departamentos más afectados.

Las cifras de 2024 y 2025 resultan preocupantes, ya que en el territorio nacional la transmisión de la malaria, en los últimos diecisiete años, ha mantenido una tendencia descendente, con ciclos epidémicos cada dos a siete años y con promedios anuales de 50.000 a 100.000 casos.

Concretamente, del 2000 al 2018 se presentó una reducción cercana al 70 % en el número de casos, pasando de 171.960 en 2000 a 54.545 casos en 2018. En 2016, particularmente, debido a la intensificación de la minería ilegal en el Pacífico, especialmente en Chocó (15 de 31 municipios), este departamento reportó el 67 % de los casos registrados en el país.

La malaria, como una enfermedad “histórica, persistente y compleja en el contexto colombiano, influenciada por múltiples factores sociales, económicos y culturales”, tiene a su favor el diagnóstico y tratamiento gratuitos, pero requiere, para su control, “el compromiso de toda la comunidad y las instituciones de salud”, advierte el INS.

En ese sentido, destaca la importancia de la vigilancia epidemiológica y la colaboración interinstitucional, con estrategias como la de Colaboradores Voluntarios, en la que se han capacitado líderes comunitarios para diagnosticar y tratar la enfermedad en las zonas más afectadas. Esta estrategia ha permitido identificar el 21,5 % de los casos reportados a nivel nacional.

En esa misma línea, el Ministerio de Salud, dentro de las líneas estratégicas prioritarias en salud pública desde 2022, tiene como meta alcanzar la eliminación de la malaria en territorios priorizados, alineado con el Plan Decenal de Salud Pública, que planteó la reducción de la mortalidad por malaria a 2021.

Meningitis y barreras de acceso

Este año ya suman 14 casos de meningitis bacteriana, presentados en niños menores de cinco años, jóvenes y adultos, residentes en Antioquia, Bogotá, Cundinamarca y Popayán.

Su detección temprana continúa siendo un desafío, y aunque su vacuna está incluida dentro del Plan Ampliado de Inmunización —destinado a menores de seis años, mayores de 60 y población vulnerable—, las personas entre esas edades quedan rezagadas.

Frente a una enfermedad que evoluciona y obliga a consultar de forma urgente —y que, en un cuadro grave, puede llevar a lesiones cerebrales, pérdida de la audición, amputaciones o la muerte—, la vacunación cobra máxima relevancia. Pero acceder a esta medida implica, para muchos, sortear una barrera de acceso por el alto costo de la vacuna, que en las EPS suele estar descontinuada, y de forma particular tiene un costo que oscila entre los 80.000 y los 700.000 pesos, dependiendo del tipo de meningococo frente al que se quiera inmunizar.

Considerada como “una enfermedad devastadora que sigue siendo un importante desafío para la salud pública”, según advierte el protocolo de vigilancia en salud pública Meningitis y enfermedad meningocócica del INS (2024), en el país la incidencia de esta patología ha sido fluctuante en los últimos años, circulando con los serogrupos C, Y, W y el B, que genera cerca del 50 % de los casos, afectando principalmente a niños menores de cinco años y adolescentes.

v Aunque la meningitis es de baja transmisión en la población general y no representa un riesgo para personas que no tienen contacto directo con un caso confirmado, según el INS, “se estima que el 27 % de los adolescentes y adultos jóvenes son portadores asintomáticos de la bacteria, lo que significa que pueden propagarla sin mostrar síntomas”.

No obstante, por la rápida evolución y mortalidad que tiene esta enfermedad, se recomienda a la población buscar atención médica inmediata si presenta síntomas como fiebre alta repentina, dolor de cabeza intenso, rigidez en el cuello, náuseas o vómitos, manchas rojas o moradas en la piel, sensibilidad a la luz y confusión o dificultad para concentrarse.



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