MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 275 AGOSTO DEL AÑO 2021 ISNN 0124-4388
elpulso@sanvicentefundacion.com
Al comienzo del segundo semestre de 2021, Colombia contabiliza más de 4´846.955 personas confirmadas de coronavirus, y más de 122.768 fallecidas por la misma causa, cifras que la ubican en el noveno lugar del mundo en cantidad total de casos, y en el total de muertes.
Para la presidenta de la Asociación Colombiana de Salud Pública, Dionne Cruz, la estrategia PRASS desarrollada por el gobierno nacional para mitigar los efectos de la pandemia no han sido efectivos y no tanto por su concepción, la cual califica de positiva y acertada en líneas generales, y ajustada a los parámetros mundiales en aspectos como la detección temprana de casos sintomáticos o no, el incremento de las pruebas, el rastreo de contactos estrechos, y los aislamientos selectivos, sino porque en Colombia se han presentado serias limitaciones en su implementación.
“En realización de pruebas, comparativamente con el mundo, estamos muy lejos de lo requerido por millón de habitantes, siempre estamos entre los puestos 97 y 98 y aunque se han hecho esfuerzos ya que no teníamos laboratorios de salud pública en todo el país, lo cual fue un error gravísimo, hemos paliado la ausencia de esa capacidad, pero el esfuerzo ha sido insuficiente. Además, si se evalúa donde se realizan esas pruebas se encuentra que es en las grandes ciudades, Bogotá Barranquilla, Cali, Bucaramanga, Medellín, lo que las centraliza y no se cubre con la misma eficacia al resto del país”. Para la doctora Cruz el problema de las pruebas tiene otro ingrediente, no se ejecutan sobre grupos de riesgo específicos que deberían ser parte de la estrategia PRASS, convirtiéndose así en otra fragilidad del programa. “No llegamos a los conductores de transporte público, los vendedores ambulantes, tenderos, y esas poblaciones de riesgo deberían ser sometidas a testeos masivos”.
El problema con la cantidad de pruebas en el país la ejemplifica el doctor Luis Jorge Hernández Flórez, epidemiólogo de la Universidad de los Andes con el caso de Chile donde Se hacen 20 tamizajes por cada 1.000 personas mientras en Colombia solo se realizan siete, menos de la mitad. Y es que el doctor Hernández es claro al afirmar que el PRASS en Colombia, no ha funcionado. “Las estrategias frente a la pandemia pueden ser tres, eliminación, mitigación, y no hacer nada mientras pasa; y el país deambula entre la mitigación y esperar que la crisis pase. No tenemos una estrategia de eliminación, y la diferencia es que en la eliminación no se le tiene miedo a los brotes, se buscan, se intervienen y se hacen aislamientos focalizados con inteligencia epidemiológica, en la mitigación e cambio gustan las cuarentenas masivas, los pico y cedulas que no sirven, y la epidemiologia queda en manos de la policía o de los celadores que toman la temperatura y aplican alcohol, y eso ni sirve ni ha funcionado. La otra diferencia es que la mitigación le apuesta todo a la vacuna y nos ilusionamos con eso, pero la eliminación dice que hay que tomar medidas no farmacológicas, y eso es hacer el PRASS bien hecho, porque hasta ahora no ha funcionado y nos acostumbramos a eso.”
Según el doctor Hernández una estrategia de eliminación implica tener metas, las cuales no existen en el país y nos limitamos a sumar: “la demostración es que continuamos en los primeros lugares de mortalidad. Nueva Zelanda, reino unido, corea del sur, con estrategias de eliminación han funcionado, es hora de rectificar”.
Otra debilidad del PRASS, para Dionne Cruz, se encuentra en la definición de contactos para positivos de COVID-19, el cual es muy bajo frente al promedio recomendado a nivel mundial. “Deberíamos ubicar unas 10 personas para romper cadenas de contagio, hacerles pruebas y pedirles que se aíslen, en Colombia estamos haciendo en promedio máximo dos por caso y eso cuando se hace la tarea, y ese porcentaje se debe en gran medida al esfuerzo que ha hecho Bogotá y no es replicable a nivel nacional, y al no hacer una buena detección se sigue la cadena de contagios porque la gente ni sabe que estuvo cerca de un positivo”.
En la práctica diaria, esta situación es el día a día en la mayoría de los territorios del país por fuera de Bogotá y las grandes urbes. Yenny Alexandra Trujillo, secretaria de salud del Quindío, un departamento con solo 12 municipios, relata que el mayor problema en la apli9cación del PRASS ha sido el traslado de las responsabilidades por parte de las EAPB hacia los entes territoriales. “Las personas se quejan de que en las líneas de atención de las EPS no contestan, y no saben a dónde acudir al momento de tener síntomas, o a donde referir a sus contactos directos; a veces esas líneas son centros de llamadas a nivel nacional y desde allí remiten a las personas a páginas de internet a las que la gente no tiene acceso; otro problema ha sido la demora por parte de las EPS para tomar las muestras y nos queda a nosotros como secretaría la responsabilidad de tomarlas para ser oportunos”. La secretaria señala que en los recorridos por los municipios se encuentran personas sin rastreo ni seguimiento, con consecuencias graves por las que nadie responde, como los tres casos de gestantes fallecidas en el Quindío en los que se detectó que sus EPS no les hicieron seguimiento: “en el mejor de los casos piensan que con una llamada se cumple la tarea de seguimiento. Eso ocasiona que los pacientes lleguen demasiado tarde a las IPS y prácticamente de manera directa a las UCI”
Otro punto frágil del PRASS, según relata la presidenta de la Asociación Colombiana de Salud Pública ha sido el componente de sostenibilidad. “Las personas necesitaban apoyo social, unas condiciones socioeconómicas básicas para poderse aislar, y más cuando la mayoría de quienes se contagiaron son de estratos 1,2 y 3 que no pudieron aislarse porque no les llegaron las rentas necesarias; el ingreso solidario que llegó alguna vez a una parte de la población fue muy pequeño para cubrir canasta alimentaria, arriendo, servicios públicos, y evitar que las personas siguieran saliendo ante la necesidad de cubrir sus compromisos”.
Y ahí puede estar uno de los elementos que más afectaron los resultados del PRASS, como lo reconoce el gerente de Mutual SER EPS, Galo Viana: “Los resultados del PRASS se van desmejorando en la medida que se avanza en cada una de las letras que componen la sigla. En número de pruebas el país aumentó ostensiblemente; nosotros en la costa atlántica hacemos 1,56 pruebas por cada 1,000 afiliados, cuando en septiembre pasado era d 0,49, y esto implica una gran coordinación entre tomar las pruebas y la logística de laboratorio y los resultados. En el rastreo estamos entre 3 y 5 personas por cada caso positivo; pero en cuanto al aislamiento si bien la persona cuando recibe el resultado positivo se auto aísla, eso no ha sido tan exitoso porque hemos llegado hasta 10 días para obtener los resultados de las pruebas. En cuanto al componente de sostenibilidad, los datos que tenemos muestran que de 37.500 personas positivas en el régimen subsidiado hemos validado 22.000 y tenemos 15.000 por validar, pero hay que decir que somos la EPS que más ha validado la información, y el tema de la sostenibilidad es fundamental porque las estrategias iniciales de entregarle mercados a la gente duró tres días, y la gente tiene que salir”.
Para Cruz, la suma de estos factores ha llevado a que la estrategia PRASS haya presentado debilidades y limitaciones para cumplir su objetivo, pero señala dos factores adicionales, el pobre papel de las EPS y la falta de voluntad política: “el fondo de este debate es la decisión entre mitigación y supresión, cuando se escucha a las autoridades sanitarias en Colombia frente a la pandemia se nota una aceptación de la muerte como una dinámica, no estamos caminando hacia la supresión y nada indica que vaya a ser así. La prioridad ha sido el tema económico y eso nos ha costado los indicadores que tenemos, y no hemos tenido en términos de estado como objetivo la supresión”.
EL PULSO como un aporte a la buena calidad de la información en momentos de contingencia, pública y pone a disposición de toda la comunidad, los enlaces donde se pueden consultar de manera expedita todo lo relacionado con el Covid-19-
Tel: (4) 516 74 43
Cel: 3017547479
diana.arbelaez@sanvicentefundacion.com