MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 273 JUNIO DEL AÑO 2021 ISNN 0124-4388
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La Organización Mundial de la Salud (OMS), en el documento “Epidemiological update on COVID-19”, describió la que hasta el momento es la información más relevante sobre las variantes consideradas como preocupantes del SARS-CoV-2, y su posible impacto sobre la vacunación.
En líneas generales, los virus de ARN, como los coronavirus, mutan con frecuencia, y cuando en un grupo se comparte un mismo conjunto de mutaciones específicas, estas se denominan variantes. En algunas oportunidades los virus resultantes pueden desarrollar características biológicas específicas como para tener una capacidad funcional y patogenicidad distintiva; estos linajes constituyen nuevas cepas.
Frente al SARS-CoV-2, el linaje B.1, aparecido en China a principios de 2020, ha sido el que mayoritariamente se ha extendido en el mundo, considerándose así como predominante y causante de la pandemia. Sin embargo, desde entonces han surgido variantes de mayor interés que corresponden con aquellas que incluyen mutaciones que afectan al gen que codifica la proteína S, ya que esta es la llave de entrada a la célula huésped y por tanto la diana de las vacunas desarrolladas hasta el momento y que podrían condicionar cambios en la capacidad infectiva del virus y su sensibilidad a la respuesta inmune inducida por las vacunas.
De ahí que las nuevas variantes sean motivo de preocupación especial ya que se podría generar una menor protección de las vacunas y por ende hacer necesarias nuevas investigaciones para adaptar la producción, además de redoblar los esfuerzos financieros de las naciones para adquirir las nuevas versiones, haciendo que el actual esfuerzo deba repetirse constantemente.
También llamada variante británica se reportó inicialmente en el Reino Unido en diciembre de 2020 y se ha extendido a por lo menos 94 países (con transmisión local en 47 de ellos). Frente a ella se ha señalado que tiene una mayor transmisibilidad, calculada en algunos estudios en alrededor del 50 %, posiblemente por una prolongación del tiempo de permanencia del virus en el huésped (Kissler S. Hardvard Library). En cuanto a su reproducción se estima entre un 43-90 % mayor (Science. 2021, 3/mar) y una carga viral mayor (ciclos PCR 15,8, frente a 16,9 de otras variantes) (Int J Infect Dis. 2021, 5/mar.2021). Esta variante parecería estar asociada a una mayor gravedad y probabilidad de hospitalización y mortalidad. Los datos más recientes indican que la letalidad sería mayor lo que supondría un incremento de la letalidad de 2,5 a 4,1 por 1000 casos. (BMJ. 2021;372:n579).
Esta variante (B.1.1.7) presenta la mutación E484K que ha sido calificada como un nuevo linaje, sin embargo no se han establecido cambios en las transmisibilidad o virulencia, aunque sí una menor sensibilidad a los anticuerpos monoclonales o de convalescentes.
Conocida como variante surafricana, se identificó en diciembre de 2020 en Sudáfrica, y se encuentra activa por lo menos en 46 países (transmisión local en 12). Esta variante ha mostrado múltiples cambios (entre ellos la mutación E484K). En general se la considera de mayor transmisibilidad en alrededor del 50 % (CMMID-LSHTM, 11/ene/2021), aunque no existe seguridad sobre si comporta con una mayor gravedad. Considerando que las investigaciones iniciales mostrarían que las vacunas de ARNm parecen ver reducida unas 6 veces la capacidad de neutralización de los anticuerpos resultantes (Moderna, 25/ene/2021), tanto BioNTech/Pfizer como Moderna han anunciado que trabajan en nuevos prototipos que superen el problema, o incluso se estudia la posibilidad de una dosis de refuerzo. Más preocupante resultarían las afirmaciones de The Guardian que afirman que según algunos estudios, la vacuna de AstraZeneca mostraría apenas una eficacia del 10 % frente a esta variante (The Guardian, 8/feb/2021). AstraZeneca ha anunciado que trabaja en nuevos desarrollos para enfrentar esta variante. En el caso de las vacunas de Novavax parece mostrar una eficacia menor del 50 % comparada con el 89 % frente a la variante previa (Science, 28/ene/2021). Y la vacuna de Johnson&Johnson ha mostrado una eficacia frente a esta variante del 57 % para enfermedad moderada-grave (comparada con el 66-72 % en países donde la variante B.1.351 no está asentada), pero del 85 % para enfermedad grave (Johnson&Johnson, 29/ene/2021).
También llamada variante brasileña, se identificó en enero de 2021 en viajeros japoneses procedentes de Brasil. Incorpora, también, múltiples cambios en la proteína S (también la mutación E484K). Se ha confirmado su presencia en 21 países (2 con transmisión local). En un estudio realizado en Manaos se ha estimado una transmisibilidad entre 1,4 y 2,2 veces mayor que variantes previas. Su riesgo de mortalidad podría ser 1,1-1,8 mayor (CADDE Centre, 25/feb de 2021, London Imperial College 2/mar de 2021). Hasta el momento no se cuenta con datos sobre la eficacia de las vacunas desarrolladas frente a esta variante, pero se presume un impacto similar al de la B.1.351.
En cuanto a la variante de la India y la más reciente de Vietnam, los estudios se encuentran en proceso. La siguiente tabla es un resumen presentado en el reporte de la OMS.
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