 |
|
|
 |
|
Biblioteca de la literatura
universal
|
Cien
libros para tener en cuenta
José
Xedroc - Escritor y salubrista elpulso@elhospital.org.co |
|
A instancias del
Club del Libro de Noruega y la Fundación Nóbel,
un grupo de cien escritores de 54 países elaboraron
un "canon" con las cien obras de ficción
imprescindibles de la literatura universal. Para un lector
culto pero no necesariamente intelectual, como suele ser un
profesional de la salud, esta lista puede ser asumida como
una recomendación bastante valedera de cuáles
son los clásicos de la literatura que cualquier persona
debería leer.
Para que este canon no sea tomado como un ranking o un top,
la presentación de los siete libros más votados
está seguida de un listado sin numerar.
|
 |
Los
siete primeros
1) "Don Quijote de La Mancha"
de Miguel de Cervantes Saavedra fue consagrado como el mejor
libro de ficción de toda la Historia. No hay sorpresa
ni discrepancia. Es la cumbre y nada tiene que ver su cumpleaños
400.
2) Madame Bovary (Gustave Flaubert). Este clásico
del siglo XIX marca el punto de quiebre de la novela contemporánea
por su profunda exploración sicológica, a partir
de su protagonista Emma Bovary, dentro del colorido marco provinciano
de Joinville.
3) Todo se Desmorona (1958) del nigeriano Chinua
Achebe, único autor vivo entre los primeros. De esta
obra prácticamente desconocida del público sólo
se encuentra una edición en español, con el sello
de Bronce, y la verdad es que leerla produce muy agradable sorpresa. |
 |
4)
Grandes Esperanzas (Charles Dickens). La historia
del huérfano Philip Pirrip, considerada por el mismo
autor de David Copperfield como una "pequeña
pieza".
5) Medea (Eurípides). Esta tragedia griega
es el primer clásico antiguo de la lista, votado por
encima de las epopeyas homéricas.
6) Los Hermanos Karamazov de Fedor Dostoievski,
el autor con más obras entre las cien elegidas, cuatro,
junto con "Crimen y Castigo", "El Idiota"
y "Los Demonios"
7) Orgullo y Prejuicio de Jane Austen, única
mujer entre los primeros, escribió esta novela romántica
a la sorprendente edad de 21 años. |
 |
Autores:
Los 10+
Después de Dostoievsky
aparecen varios autores con tres obras: William Shakespeare
(Hamlet, El Rey Lear yOtelo),
Franz Kafka (La Metamorfosis y otros relatos, El
Proceso y El Castillo), Leon Tolstoi (Guerra
y Paz, Ana Karenina y La muerte de Ivan
Illich y otros relatos). Con dos obras figuran Flaubert,
Homero ("La Ilíada" y "La Odisea"),
William Faulkner (Santuario, Absalom!, Absalom!),
Virginia Wolf y nuestro compatriota Gabriel García Márquez
(Cien Años de Soledad y El Amor en
los Tiempos del Cólera), que es a su vez el autor
en español con más obras incluidas. No es chauvinismo,
tenemos a un gigante de la literatura universal de todos los
tiempos y el panegírico que tanto se criticó a
su biografista tal vez no sea tan desmesurado: El mayor
escritor en castellano desde Cervantes.
Países e idiomas
La literatura francesa es por
país la que más autores consagra: Honorato de
Balzac (Piel de Zapa), Marcel Proust ("En Busca
del Tiempo Perdido", una saga de siete novelas), Albert
Camus (El Extranjero), Paul Celan, Denise Diderot,
François Rabelais (Gargantúa y Pantagruel)
y Flaubert. En cambio, Rusia está mejor representado
en libros que en autores: cuatro de Dostoievski, tres de Tolstoi
y Cuentos Escogidos de Anton Chejov. |
 |
|
Por idioma, el inglés
lleva ventaja de lejos, dando razón al discutido canon
de Harold Bloom, que ponderaba a la literatura anglosajona
sobre cualquier otra. Figuran los británicos Shakespeare,
Woolf, Joseph Conrad, T.S. Eliot, Emily Brontë (Cumbres
Borrascosas). D.H. Lawrence (El Amante de Lady
Cha-tterley) y George Orwell (1984) más
los norteamericanos Faulkner, Edgar Allan Poe (Cuentos
Completos), Toni Morrison, Herman Melville (Moby
Dick), Ernest Hemingway (El Viejo y el Mar)
y Ralph Ellison ("El Hombre Invisible") y los irlandeses
Beckett, James Joyce (Ulises) y Jonathan Swift
(Los viajes de Gulliver), además de los
autores en inglés de otros continentes (Rushdie, Achebe).
¡18 autores con 22 libros! Parece que el inglés
no es sólo el idioma de la ciencia, sino que también
marca la pauta en la cultura. ¿O será que hubo
predominio anglosajón entre los electores?
Dos tercios de los escritores escogidos son europeos, lo que
evidencia que el mayor vacío del canon, a pesar del
propósito universalista de los organizadores, son las
literaturas no occidentales, apenas presentes con el japonés
Kawabata, los iraníes del siglo XII Jalal ad-din Rumi
y Sheikh Musharrif ud-din Sadi y el hindú Valmiki con
la antigua epopeya Ramayana.
En fin. Más de la mitad de los autores escribieron
sus obras en el siglo XX (a pesar de lo cual los premios Nóbel
no están nada bien representados), pero sólo
8 de los 78 autores designados están vivos. De Austen
a Marguerite Yourcenar (Las memorias de Adriano),
tan sólo once de las cien obras celebradas en Oslo
como las mejores de la historia fueron escritas por mujeres.
Español en cara y cruz
A pesar de tener al Quijote
como la mejor obra del canon no hay más motivos de
alegría para nuestro idioma. Por España sólo
figura además el Romancero Gitano de Federico
García Lorca: Ni Camilo José Cela, ni los escritores
del siglo de Oro (Lope de Vega, Quevedo, Calderón).
Y para peor, únicamente aparecen otras cuatro obras
en castellano: "Ficciones" de Jorge Luis Borges,
"Pedro Páramo" de Juan Rulfo y las dos de
García Márquez. Punto final, seis libros de
cinco autores, y eso es inexplicable para el segundo idioma
más difundido alrededor del mundo y el quinto más
hablado.
Es que sin negar que todos los autores reseñados en
el canon son brillantes, es inconcebible que no figuren Julio
Cortázar (Rayuela), ni Mario Vargas Llosa
(La Ciudad y Los Perros), ni el cubano Alejo Carpentier
(El Siglo de Las Luces), por mencionar sólo
a algunos. El mentado boom latinoamericano según parece,
no fue más que una curiosidad para los escritores de
otros continentes: Una falta imperdonable en la difusión
internacional de nuestra literatura.
Compensemos con la lengua hermana: De Portugal aparecen dos
obras: "Ensayo sobre la Ceguera", de José
Saramago, y "El libro del Desasosiego", de Fernando
Pessoa, y únicamente una obra brasileña: "Gran
Sertón: Veredas", de Joao Guimaraes Rosa, otro
del boom. Pero no está Jorge Amado (Doña
Flor y sus Dos Maridos).
Géneros y ausentes
Entre los antiguos, además
de Homero y Eurípides, están la tragedia Edipo
Rey de Sófocles; Las Metamorfosis
de Ovidio y La Eneida de Virgilio
Hay tres famosos libros que recogen relatos populares: El
Decamerón de Giovanni Boccaccio; su coetáneo
del período humanista Cuentos de Canterbury,
de Geoffrey Chaucer, y Las Mil y una Noches historias
de autores árabes desconocidos que fueron hilándose
entre los siglos VIII y XVI.
La literatura infantil está representada por los cuentos
de Hans Christian Andersen y por Pipi Mediaslargas,
de la sueca Astrid Lindgreen, quien alcanzó a emitir
su propio voto poco antes de morir.
Ahora bien, entre los autores occidentales destacan las ausencias
de Oscar Wilde, Eugene O'Neill, Bertoldt Brecht, Tennesse
Williams, Arthur Miller, Jean Paul Sartre y Luigi Pirandello,
casi todos dramaturgos, género muy mal representado
en el canon. El teatro contemporáneo tiene sólo
a Samuel Beckett (Esperando a Godot) y al noruego
Henrik Ibsen (Casa de Muñecas).
Otros libros para reseñar del listado son: La
Divina Comedia (Dante Alighieri); Fausto
(Goethe), Lolita (Vladimir Nabokov) y La
Montaña Mágica (Thomas Mann).
Los electores
Para hacer más equilibrada
la selección se invitaron escritores de los cinco continentes
de modo que cada uno pudiera elegir hasta diez títulos.
El repertorio de consultados es, eso sí, incontestable:
Figuran los británicos Doris Lessing (seleccionada
a su vez con "El Cuaderno Dorado") y Le Carré;
los estadounidenses Auster, Mailer, Irving y Susan Sontag
(ya fallecida); el italiano Tabucchi; el francés Robbe-Grillet;
el hindú Salman Rushdie (también distinguido
por Los Versos Satánicos, libro que le
ha costado una encarnizada persecución de parte de
la teocracia iraní); el checo-francés Kundera,
el chino Bei Dao, los españoles Gimferrer y De Azúa
y por Latinoamérica el argentino Eloy Martínez,
los brasileños Ana Miranda y Ribeiro, el cubano Estévez
y los mejicanos Carlos Fuentes y Martha Cerda. También
votaron varios premios Nóbel: V.S. Naipaul (Trinidad
- Gran Bretaña), Wole Soyinka (Nigeria), Nadine Gordimer
(Sudáfrica) y Seamus Heany (Irlanda). Algunos escritores
a los que se les solicitó participar en el proyecto
declinaron hacerlo e incluso algunos lo criticaron, como fue
el caso de la chilena Isabel Allende. "De otros no recibimos
ninguna respuesta, como es el caso de [el célebre rockero
nominado al Nóbel] Bob Dylan o de García Márquez",
señaló Alf van der Hagen, del Club del Libro
Noruego.
Pero, ojo...
Pero ojo, si bien los electores
son grandes intelectuales, la selección no carece de
evidentes sesgos como los que se reseñaron. Además
una guía de estas debe ser tomada con cautela, ya que
en temas de arte, nadie, por avezado que sea, tiene la última
palabra. De modo que esta es una recomendación, más
bien para que cada quien haga su propio canon de lecturas,
una ayuda para fijar prioridades, en función eso sí
de no quedarse como los nuevos bárbaros
que describe Lessing, quienes tras veinte años
de educación, solamente leen revistas de informática"
(o podría agregarse: leyes, medicina, o best-sellers
de pipiripao).
|
|
|
| Ocioso
lector
|
|
Los otros Don Quijote |
|
Ha existido una innegable
tentación de emular al más ilustre caballero
andante de la literatura, y el primero de estos plagios fue
publicado ¡antes de la muerte del héroe original!
Fue el célebre Quijote apócrifo, firmado por
un tal Avellaneda (nombre falso sin duda y cuyo verdadero
autor nunca se pudo conocer), al que se le tiene una gran
deuda. El especialista Riquer asegura que Cervantes
tenía muy detenida la redacción de la segunda
parte del Quijote, escribía muy despacio. Pero el aparecer
de la edición de Avellaneda le movió enseguida
a acabarlo (...y ) murió pocos meses después.
Otras célebres inspiraciones basadas en Don Quijote
fueron escritas por Giovanni Meli (Ponga Chisciotti
y Sanciu Panza), G.K. Chesterton (El Regreso de
Don Quijote), A.V. Lunacharski (Don Quijote Libertado),
Juan Montalvo (Capítulos que se le olvidaron
a Cervantes), André Suarès (Don Quijote
en Francia), Vladimir Nabokov (Lectures on Don
Quixote), Rubén Darío y Jorge Luis Borges
(El Quijote de Pierre Menard), así como
los ensayos de Unamuno La vida de Don Quijote y Sancho
Panza y de Azorín La Ruta de don Quijote.
De nuestra cultura vale destacar El Quijote a lo Paisa,
cuya más reciente edición fue presentada en
la pasada feria del libro de Bogotá, un muy divertido
digesto en lenguaje antioqueño escrito por Roberto
Cadavid Misas (Argos) y terminado póstumamente a aquél
por su entrañable amigo, el médico Jorge Franco
Vélez.
|
|
|
 |
|
|
Así, ¡oh, Sancho!,
(...) hemos de matar en los gigantes a la soberbia; a la envidia,
en la generosidad y buen pecho; a la ira, en el reposado continente
y quietud del ánimo; a la gula y al sueño, en
el poco comer que comemos y en el mucho velar que velamos; a
la lujuria y lascivia, en la lealtad que guardamos a las que
hecho señoras de nuestros pensamientos; a la pereza,
con andar por todas las partes del mundo buscando las ocasiones
que nos puedan hacer y hagan, sobre cristianos, famosos caballeros.
 |
| |
|
|
El escritor uruguayo Mario
Benedetti fue distinguido con el XIX Premio Internacional
Menéndez Pelayo, en reconocimiento a su trayectoria
literaria y "a su compromiso con lo humano en su concreta
circunstancia histórica", así como por
su contribución al reforzamiento de los lazos de amistad
de España y Latinoamérica, objetivo que el premio
persigue desde su fundación. El Premio Menéndez
Pelayo está dotado con 48.000 euros y reconoce la labor
de personalidades destacadas en el ámbito de la creación
literaria o científica, ya sea de lengua española
o portuguesa.

|
|
En el
Museo de Antioquia, hasta el 22 de agosto de 2005 se podrá
observar la más grande colección de obras de
Francisco De Goya que haya llegado a Colombia: los ochenta
grabados que conforman la serie Los Caprichos.
Y se completa esta selección de tres siglos de arte
universal con Jaques Callot y el Ícono de la
Guerra; Blake y Los Íconos de la Esclavitud;
Goya con La Inquisición y la Tortura y
Daumier con La Comedia Humana. Esta exposición
da cuenta no sólo de momentos trascendentales en el
arte de los siglos XVII, XVIII y XIX, sino de la coincidencia
en el ejercicio del grabado como medio para dar testimonio
de realidades políticas, religiosas y sociales que
cada uno de estos artistas vivió en su momento, y para
reflexionar acerca de la irracionalidad de la guerra y sus
lacras de tortura, devastación, miseria, injusticia
y muerte.
|
|
|
|
 |
|