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La Unidad de Pago por Capitación -UPC- es uno de
los pilares sobre los que se mueve todo el Sistema General
de Seguridad Social en Salud (SGSSS). De su valor depende
el equilibrio mismo de todo el sistema de salud -planes de
beneficios y Fosyga- y el de todos quienes participan de manera
directa en él -EPS, ARS, IPS, profesionales de salud,
proveedores, etc-. Además, es una de las variables
macroeconómicas más importantes, pues su impacto
general sobre la globalidad de la economía es innegable
dado el alto porcentaje del PIB representado en el SGSSS.
El objetivo de este artículo es explicar cómo
fue fijado el valor de la UPC para el año 2003 y los
principales condicionantes que hoy la afectan.
En primera instancia es oportuno plantear que el Consejo Nacional
de Seguridad Social en Salud es quien al final de cada año
fija el valor de la UPC para el año siguiente. Los
Consejeros tienen un doble papel en el CNSSS, no importa cuál
sea el origen de su representación -gobierno, gremios,
sindicatos o asesores-: de una parte, al tener funciones públicas
transitorias deben cumplir con los principios generales del
derecho, así como actuar de buena fe, asumir el debido
cuidado y ser diligentes en sus actuaciones; por ser el CNSSS
la Junta administradora del Fosyga, cada uno de sus miembros
es responsable de preservar el equilibrio del mismo y asegurar
al máximo la atención en salud de los colombianos,
so pena de incurrir en faltas de carácter ético,
disciplinario, administrativo, civil o aún penal. Por
otra parte, cada uno de los Consejeros al hacer parte de un
organismo de participación democrática, representa
diferentes actores del Sistema General de Seguridad Social
de Salud y debe expresar ante el Consejo las posiciones y
visiones que sus representados tienen. En suma, es de advertir
que los miembros del Consejo deben concatenar los intereses
generales del país con los intereses propios de cada
unos de los actores del SGSSS. Todo lo anterior es importante
para comprender que en relación con la definición
del valor de la UPC, existen elementos de responsabilidad
dentro del Consejo que trascienden el simple querer o la visión
unilateral de las cosas.
Fijar el valor de la UPC ha pasado en los últimos años
a ser un ejercicio en el cual sólo se están
teniendo en cuenta algunas de las variables que se requieren
para ello, como son el estado de resultado de las subcuentas
del Fosyga, el saldo de caja del sistema de salud y comparaciones
entre algunos indicadores macroeconómicos como el IPC
o el crecimiento del salario mínimo. Infortunadamente,
hoy no se puede calcular correctamente el valor de la UPC
por medio de mediciones continuas encaminadas a definir perfiles
epidemiológicos, tasas de uso y valoración de
los costos subsecuentes. Todo ello debido a que el Ministerio
de Salud no cuenta con un equipo técnico de trabajo
para desarrollar esos modelos y a que la información
de las tasas de uso necesarias para hacer esos cálculos
sólo fue entregada de manera completa por 3 EPS e incompleta
por otras 3. Por tanto, se hace ineludible la conformación
de un grupo permanente de estudios económicos por parte
del Ministerio encaminado a diseñar un modelo para
el recálculo técnico de la UPC, que monitoree
las diferentes variables relativas a la misma y que asesore
juiciosamente al CNSSS; de otra parte, se debe instrumentar
un mecanismo que le permita obtener al Ministerio público
de manera precisa y expedita la información de los
Aseguradores, pues sin ella no es posible adecuar el valor
de la UPC para que permita al SGSSS el cumplimiento de los
principios eficiencia, universalidad, solidaridad, integralidad,
unidad y participación consagrados en el artículo
2º de la Ley 100, y de los fundamentos del servicio público
planteados en el artículo 153 de la misma ley -equidad,
obligatoriedad, protección integral, libre escogencia,
autonomía de las instituciones, descentralización,
participación social, concertación y calidad-.
Con las limitaciones de información existentes, el
Centro de Estudios Económicos de la ANDI se ha puesto
en la tarea de recopilar información que permita tener
un conocimiento mas amplio de las diferentes variables que
afectan a la UPC, encontrando que ésta ha venido perdiendo
efectivamente valor real con relación al IPC de salud
y además que guarda relación estrecha con las
líneas de tendencias de variables como el IPC general
, el crecimiento del salario mínimo y la devaluación,
lo que supone que el incremento en el valor de la UPC debía
mantener equilibrio con relación a las principales
variables macroeconómicas. El ideal sería atar
el valor de la UPC al costo de un Índice de Precios
al Productor de salud -IPP de salud-, pues técnicamente
no es correcto para el caso de la UPC compararla con el Indice
de Precios al Consumidor o el IPC de salud. (Ver gráfica).
Sin embargo el IPP para salud existente es incompleto e inadecuado,
por lo que es necesario construirlo.
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Por otro
lado, el Consejo debía optar por un incremento de UPC
que no desbalanceara las cuentas del Fosyga, pues durante los
años 2000 y 2001, éste arrojó déficit
importantes en la subcuenta de compensación que pusieron
en serios aprietos el sistema de salud y que pudieron ser cubiertos
sólo por las reservas que el fondo tenía; en la
actualidad, ese tipo de salvamento a la subcuenta de compensación
puede hacerse de manera muy exigua, precisamente porque esos
recursos se han venido agotando. Igualmente, variables como
la densidad familiar, la densidad salarial, la congelación
de los salarios de unos 800.000 empleados públicos que
afectan el Ingreso Base de Cotización (IBC), la estructura
por grupos de edad y sexo, el monto de las incapacidades y licencias
por maternidad, también debían ser puntos importantes
a la hora de tomar la decisión.
Finalmente y luego de una larga discusión, el valor de
la UPC se incrementó para el caso del régimen
contributivo en 6.3%, en 7.5% para el régimen subsidiado
y en 6.3% para la UPC de Promoción y Prevención,
que guardaba relación con la tendencia de los principales
macro-indicadores, que promediaba entre los extremos de las
propuestas que se presentaron en el Consejo -4% y 8%- y que
mantiene algún equilibrio en las subcuentas del Fosyga.
Con los datos disponibles, el incremento es ponderado, acorde
con los principales indicadores macroeconómicos y mantiene
el valor real de la UPC; sin embargo, es necesario recalcar
que para fijar el incremento del valor de la UPC del año
2004, debemos contar con un modelo bien desarrollado de información.
Queda esa tarea. |