MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 16    No. 200 MAYO DEL AÑO 2015    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co


Salud financiera del aseguramiento: de pronóstico reservado y con respirador
Jaime Alberto Peláez Quintero - Especialista en Economía de la Salud elpulso@elhospital.org.co

En el reporte de Supersalud de la Circular Única sobre resultados financieros en 2014 de 50 aseguradoras en salud que rindieron información (33 del régimen subsidiado y 17 del contributivo), se destacan ingresos operacionales por $29.6 billones y un costo médico de $29.9 billones; esto genera un diferencial negativo de $320.497 millones, para un margen bruto de -1.1%, es decir que de cada $100 de ingresos operacionales, el costo de producción fue de $101, lo que no deja margen para cubrir gastos administrativos y de venta (máximo 10% en el contributivo y 8% en el subsidiado). Son empresas que obtienen muchos ingresos operacionales, pero el costo de producir servicios de salud es muy alto.
A 31 de diciembre de 2014 los gastos administrativos de las aseguradoras en conjunto representaron un 7.5% del total de los ingresos operacionales, por $2.2 billones, lo que generó una pérdida operacional del aseguramiento en salud de $2.5 billones, para un margen de -8.6%. Si la utilidad operacional determina si un negocio desde el desarrollo del objeto social y misional es rentable, se advierte un déficit estructural sistémico en el modelo, pues la inmensa mayoría de aseguradoras reportaron resultado operacional negativo; es decir, al final los costos totales superaron en 8.6% los ingresos totales.
Del neto entre los otros ingresos ($983.438 millones) y otros gastos ($649.176 millones), se obtuvo un rendimiento negativo en el agregado general de las 50 aseguradoras de -$2.2 billones, para un margen neto de -7.5%. Es un resultado muy negativo, toda vez que no quedó un margen para procesos expansivos, asunción de nuevas deudas, distribución de excedentes, por lo cual se concluye que el negocio del aseguramiento no genera la mínima rentabilidad esperada; es más, se compromete la viabilidad y supervivencia en general del sistema de salud, donde apenas con el decreto 2702 de 2014 se amplía la posibilidad financiera y económica para que en 7 años de manera gradual se logre impactar positivamente estos resultados (léase defecto en la norma) y por tanto un mejoramiento de los índices de permanencia de estas empresas en el sistema.
En 2014, de 50 aseguradoras que
rindieroninformación (33 del régimen subsidiado y
17 del contributivo), se destacan ingresos operacionales
por $29.6 billones y un costo médico de $29.9 billones;
esto genera un diferencial negativo de $320.497
millones, para un margen bruto de -1.1%.
Un análisis general de los principales índices enseña que el nivel de endeudamiento es del 118.6%, lo que puede interpretarse como que las deudas y obligaciones (pasivos), superan en ese mismo porcentaje el total de los activos. Dicho de otra forma: ni realizando la totalidad de los activos del conjunto de estas empresas tendrían cómo cubrir las deudas con terceros, situación muy compleja para todo el sistema y la cadena de agentes que contribuyen como aliados estratégicos en el financiamiento de estas aseguradoras.
Tanto la rentabilidad del activo (ROA), como la rentabilidad del patrimonio (ROE), son negativas, toda vez que los comportamientos operacionales y netos negativos inciden dramáticamente en estos resultados. Es decir: tanto la tasa que deben generar los activos como la tasa esperada por el inversionista, no cumplen la esencia del negocio de la salud o tasa mínima de rendimiento esperada, siendo la ROA de -22.7% y la ROE de -122.3% (se presenta positiva porque tanto el numerador como el denominador son negativos).
El agregado general permite observar que las empresas de aseguramiento en salud lograron activos totales récord por $9.8 billones, con crecimiento de 0.1%, respecto de diciembre 31 de 2013. Igualmente crecieron en forma más acelerada los pasivos de 0.7%, llegando a $11.5 billones, y tuvo un comportamiento aún más dramático el patrimonio, que como era de esperarse llegó a -$1.8 billones, merced en gran parte a las pérdidas del ejercicio de -$2.2 billones y las acumuladas o de ejercicio anteriores de -$1.6 billones, lo que contribuyó para que los indicadores de permanencia sean aun más negativos.
Fuente: Página web Superintendencia Nacional de Salud.
Cálculos: Jaime Alberto Peláez Quintero, Especialista en economía de la salud.
Estado de Resultado por Régimen (Contributivo y Subsidiado) Cuarto Trimestre de 2014 (Cifras en miles de pesos)
 
Indicadores de permanencia
de aseguradoras de salud en el
sistema: en crisis
Según el reporte de la Circular Única de Supersalud a diciembre 31 de 2014, en el régimen contributivo (17 EPS) la suficiencia patrimonial se situó en -$1.2 billones, en tanto que el patrimonio mínimo también tuvo comportamiento negativo de -$771.816 millones, siendo relevante que el 30% (5 EPS) de estas aseguradoras presentaron ambos indicadores negativos, acumulando un valor de -$2.3 billones.
Igual comportamiento negativo presenta el régimen subsidiado en ambos indicadores (de 33 EPS evaluadas), por cuanto el margen de solvencia fue de -$2.3 billones, lo mismo que el patrimonio mínimo fue negativo en -$2.2 billones. El 61% (20 EPS), de las aseguradoras del régimen subsidiado presentaron ambos indicadores de permanencia negativos: -$2.4 billones en margen de solvencia y -$2.2 billones en patrimonio negativo.
Causas de deterioro de indicadores financieros en aseguradoras
Una mirada general a los resultados de las 50 aseguradoras en salud en Colombia en 2014, permite concluir que son empresas que generan una corriente de fondos casi irrepetible en otros sectores de la economía, pero paradójicamente los costos para generar esa renta, crece en mayor proporción.
En salud corresponde al costo médico, por lo que la Unidad de Pago por Capitación -UPC- pese a los aumentos considerables en especial en los últimos años, el control directo en precios de medicamentos, la racionalización en recobros de servicios No-POS, no logran compensar los ingresos fiscales y parafiscales del sistema; esto pudiera tener fundamento en un mayor aumento en la frecuencia de uso de servicios, altos costos en tasas de retorno de tecnología médica e ineficiencias técnicas, económicas y sociales que el sistema no logra corregir.
Cifras billonarias evidencian la crisis
de las aseguradoras en salud, pero con el decreto
2702 de 2014 se espera que los resultados sean revertidos
en un lapso de 7 años. Para algunas un, prolapso
de agonía; para otras, oportunidades
de fortalecimiento.
Otras posibles causas de esta insuficiencia de la UPC se explica en: debilidades en los modelos de atención, donde los niveles básicos no logran capturar y hacer detección temprana ni trabajar en demanda inducida en prevención y promoción; no se fomentan los incentivos en resultados en salud, con programas de gestión del riesgo costo-eficientes; un segundo nivel o complejidad media que no resuelve adecuadamente y que termina invirtiendo el modelo con fuerte presión de demanda por servicios de salud en los niveles de mayor complejidad y que por tanto encarece los costos en salud. Todo ello genera en consecuencia, efectos en las estructuras económicas de las aseguradoras en salud.
El aumento de servicios en niveles de alta complejidad, conlleva a que las aseguradoras acusen insuficiencia de UPC y con ello deterioro de la rentabilidad, que a su vez incide en los niveles de liquidez y consecuentemente de notorio endeudamiento, dados los altos costos de producción y el aumento de frecuencia de uso de servicios de salud. Entretanto, los prestadores reclaman pagos más oportunos, mejores condiciones de negocios con tarifas que consulten sus costos de producción. Y los pacientes reclaman oportunidad y calidad en la atención, menos trabas para acceder a los servicios, mayores coberturas en atención y casi ninguna restricción en sus necesidades de salud.
A la fecha no parecen conciliarse estos variopintos intereses: por el contrario, los reclamos son generalizados, permanentes y en aumento; y entre ires y venires, el gobierno expide normas que amplían y fijan condiciones financieras a las aseguradoras, al tiempo que establece un plazo de 7 años para tratar de conjurar esta situación determinante para el servicio de salud de los colombianos, con lo cual se prolonga la salud financiera del aseguramiento en su condición de paciente con pronóstico reservado.
Régimen Contributivo
Indicadores de Permanencia Cuarto Trimestre de 2014
Régimen Subsidiado
Indicadores De Permanencia Cuarto Trimestre De 2014
 
 
 







 



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