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Para tratar las adicciones, enfermedad crónica con
tendencia a recaídas, importante causa de muerte y
enfermedad (primera causa de muerte prevenible en el mundo
y quinta causa de enfermedad a nivel mundial), que puede llegar
a ser altamente discapacitante y que va en aumento en nuestro
medio, el Hospital Universitario de San Vicente Fundación
cuenta con un Programa de Adicciones especializado en casos
de alta complejidad.
Las investigaciones demuestran que para la mayoría
de los pacientes, el mejor método de asegurar el éxito
en su proceso de dejar de consumir o jugar es una intervención
interdisciplinaria, con una combinación de tratamientos
farmacológicos, psicosociales, terapia conductual y
actividades individuales y grupales de apoyo y educativas,
que permiten llegar a la abstinencia total o reducir el patrón
de consumo o juego, mejorando así la calidad de vida
del adicto y su familia.
En el programa se ha logrado abstinencia total entre un 30
y un 40%, resultado a la par de los mejores centros de abstinencia
en el mundo; un 30% en disminución del daño
y mejoramiento de la calidad de vida; y acompañamiento
y asesoría en el 30% restante en el cual el impacto
es menor. Y según seguimiento y encuestas a las familias
de los adictos tratados en el programa, éstos mejoraron
en calidad de vida aproximadamente en el 80% de los casos,
informó el médico psiquiatra José Mario
Gómez, coordinador del programa.
Programa de Adicciones
Fue fundado en 1974 por el médico y escritor
Jorge Franco Vélez, siendo el primer Programa de Adicciones
en un hospital general en Colombia, que hoy ofrece una experiencia
de 36 años en el tratamiento de conductas adictivas
y es uno de los más prestigiosos del país. El
objetivo general del programa es prestar servicios de asesoría,
promoción, prevención y tratamiento en los trastornos
relacionados con el abuso y dependencia de las sustancias
psicoactivas o conductas adictivas como el juego patológico;
adicionalmente, realiza actividades de docencia e investigación.
Es un programa de atención en fármaco-dependencia,
con modelo ambulatorio y enfoque bio-psicosocial y multidisciplinario,
e intervención médica y psicológica.
El ser ambulatorio permite mucha flexibilidad en todos los
sentidos y posibilita que los pacientes no interrumpan sus
actividades habituales (académicas, laborales, familiares).
El tiempo de duración promedio del tratamiento es de
6 a 12 meses, aunque hay personas que pueden hacer un programa
completo de adicciones en 3 o 4 meses, y hay quienes requieren
tratamiento por tiempo indefinido por complicaciones asociadas
como otros trastornos mentales simultáneos, como síndrome
demencial o de dolor crónico. Cuando se requiere hospitalizar
al paciente, se remite a otros centros de atención.
Población objeto
El programa está dirigido a personas en alto
riesgo de consumo de sustancias psicoactivas (alcohol, cigarrillo
o tabaco, marihuana, cocaína, heroína, inhalantes,
entre otros), o a quienes ya tienen dificultades relacionadas
con el uso de las mismas o con el juego (ludopatía
con máquinas o juegos de azar).
En general son adolescentes y adultos con problemas de conducta
adictiva; los niños y menores de 13 años se
tratan en centros de atención infantil. Por rangos
de edad, lo más común son las adicciones en
adolescentes, luego adultos jóvenes y por último
tercera edad. Según datos del programa, las adicciones
son más frecuentes en hombres, aunque tiende a equipararse:
hace unos 30 años era una mujer por cada 10 hombres
con problemas adictivos, hoy es una mujer por cada 3 o 4 hombres,
dependiendo del problema; en ludopatía es casi una
mujer por dos hombres.
En el programa se atienden entre 150 y 180 pacientes mensualmente,
que al año pueden representar entre 400 y 600 personas,
dependiendo del tiempo de tratamiento de cada una y de que
los pacientes de seguimiento crónico limitan el tener
pacientes nuevos. Se atienden usuarios particulares por Consulta
Externa, remitidos por otras instituciones, pacientes hospitalizados
por inter-consulta o Psiquiatría de enlace, y pacientes
remitidos por hepatología como protocolo pre-trasplante
(para dejar la adicción al alcohol). Y para pacientes
dependientes de heroína, existe un programa de mantenimiento
con metadona.
El ingreso al programa es voluntario y debe contar con la
vinculación decidida del paciente y de su familia al
proceso (porque también se hace orientación
a la familia).
Adicciones más frecuentes
y poli-adicción
Según el doctor Gómez, las adicciones
más frecuentes son a sustancias como el alcohol y el
cigarrillo, seguidas de la marihuana y la cocaína,
y en quinto lugar está la adicción al juego
patológico. El mayor número de pacientes son
abusadores de alcohol, pero no exclusivos, ya que también
son personas abusadoras de otras sustancias, por lo que el
alcohol pasa a segundo plano cuando hay abuso severo de marihuana,
cocaína, heroína, en los llamados casos de poli-adicción,
o adicción a 3 o más sustancias.
La poli-adicción es más común en las
nuevas generaciones, ya que en adultos maduros (mayores de
30 años), es más común que abusen sólo
de 2 o 3 sustancias; la poli-adicción hace más
complejo el problema, porque entre más sustancias adictivas
tenga una persona, más daño mental, cerebral,
más daño físico tienen, y más
complicado es el tratamiento, indica el doctor Gómez.
Etapas del proceso de tratamiento
- Evaluación: Su objetivo es determinar las
condiciones físicas, mentales, nutricionales, familiares,
ocupacionales y sociales del paciente y su familia, para definir
el plan y los objetivos de tratamiento; tiene una duración
aproximada de dos semanas.
- Tratamiento: Se brindan medidas terapéuticas orientadas
a mejorar la calidad de vida del paciente y su familia, y
equilibrar las alteraciones detectadas en la evaluación.
Se desarrollan actividades individuales y grupales con profesionales
del equipo tratante, organizadas según la intensidad
del plan de tratamiento asignado, buscando siempre la abstinencia
total. Su duración aproximada es de 4 a 9 meses.
- Seguimiento: Más allá de controlar la enfermedad,
el seguimiento se enfoca en garantizar el completo bienestar
físico, mental y social. Se determina si es necesario
referenciar los pacientes a programas de educación
y/o de promoción y prevención de las aseguradoras,
o realizar la referencia o contra-referencia. Dura unos 4
meses.
Además, se identifican riesgos asociados al paciente
durante el desarrollo del programa y se brinda educación
sobre auto-cuidado, para garantizar la reintegración
a su entorno.
Equipo terapéutico
El Programa de Adicciones del Hospital San Vicente
cuenta con un equipo de profesionales de diferentes disciplinas:
psiquiatra, toxicólogo, neumólogo, psicólogo,
terapeuta ocupacional, nutrición y terapeuta de familia.
Importantes logros
Según el doctor José Mario Gómez,
el logro más grande del Programa de Adicciones es el
aporte clínico, ya que es especializado en el tratamiento
de adicciones complejas, en pacientes de altísima complejidad
con enfermedades simultáneas muy graves a nivel mental
y físico, y con quienes se obtienen resultados muy
positivos de recuperación de un 70%, muy alto para
una enfermedad tan compleja. Desde el punto de vista
social y el impacto en salud, es grandísimo el aporte.
Por ello desde el Hospital se apunta al crecimiento y fortalecimiento
del programa, para así tocar la vida de muchos pacientes
y sus familias, y redundar en una mejor calidad de vida,
dice el doctor Gómez.
El segundo logro en importancia es el impacto social, porque
el programa es centro de referencia para el diseño
de políticas, protocolos y guías de manejo a
nivel local y nacional: se ha asesorado a la Alcaldía
de Medellín, la Gobernación de Antioquia, y
al Ministerio de la Protección Social.
Otro logro importante es el impacto académico, porque
en el programa se han formado muchas generaciones de psiquiatras
y psicólogos, principalmente de la Universidad de Antioquia,
pero ya se trascendió a otras universidades del ámbito
local (San Buenaventura, Bolivariana, CES, Luis Amigó),
y nacional; indica el doctor Gómez, que el programa
tiene reconocimiento nacional como centro de prácticas
para universidades y han tenido residentes de Psiquiatría
de las universidad Javeriana y Militar de Bogotá, del
Valle, entre otras. Además, estudiantes que han pasado
por el programa, han creado proyectos similares en Bucaramanga
y Armenia (Quindío), por ejemplo.
Investigación
El programa cuenta con una de las bases de datos mejor
construidas a nivel nacional sobre el tema de las adicciones,
con importante evidencia local y nacional: en los últimos
4 años se registraron unos 1.500 pacientes con todos
sus procesos de atención y seguimiento; esta información
sirve de base para artículos y congresos, pese a no
contar con un área de investigación sistemática,
indica el doctor Gómez.
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