MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 16    No. 213 JUNIO DEL AÑO 2016    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co


Alto costo en salud
generador de déficit fiscal
Jaime Alberto Peláez Quintero, Especialista en Economía de la Salud
elpulso@sanvicentefundacion.com

El crecimiento de costos en salud es tendencia mundial. Para aproximarnos a los costos de la salud en Colombia, el análisis se refiere a 3 aspectos para entender por qué se afirma que la salud es cada vez más costosa, que el costo de bienes y servicios del grupo Salud creció de manera sostenida en varias décadas por encima de los precios de mercancías en general, lo mismo que los costos en salud en términos del costo médico que creció por encima de la Unidad de Pago por Capitación (UPC). Y cómo incidió todo esto para que el déficit fiscal en salud enseñe un deterioro progresivo que en relación con el Producto Interno Bruto (PIB) del año de referencia (2007), alcance valores casi insostenibles para nuestra economía.
Alto costo de bienes y servicios: contribución a déficit fiscal
En marzo 28 de 2016, el informe “Costos de la salud en Colombia” del director de Anif, Sergio Clavijo, en colaboración con Alejandro Vera y Ekaterina Cuellar, señala que la Ley 100/93 que creó el Sistema General de Seguridad Social en Salud, fracasó al instituir el sistema de subsidios “a la demanda” y manejarlos a través de “subsidios cruzados”. De ahí que la crisis financiera es protuberante, pues generó un sistema donde solo 45% de la población cubierta pertenece al régimen contributivo (pronto será solo 30%), dejando que el Estado tenga que asumir el grueso de los costos en el régimen subsidiado.
Y concluye: “Estas presiones fiscales del sector salud están generando un déficit de $5.3 billones (0,6% del PIB), el cual se ha visto agravado por la tendencia creciente de los costos de la salud. (…) Durante el período 1990-2015, los costos de la salud (mediados por el IPC) evolucionaron a un ritmo promedio del 13,6% anual, valor superior al registro de la inflación total del 11,4% anual” (ver Gráfico 1).
No obstante el incremento promedio en el costo de producción de servicios de salud, la curva presenta una ligera mejora en 2015: la inflación general se situó en 7,6% anual en febrero de 2016 y la del grupo Salud en 6,4% anual. El elemento más determinante es la regulación de precios de medicamentos dentro de una política farmacéutica de amplio espectro en el control directo, en especial de medicamentos y dispositivos médicos de mercados monopólicos u oligopólicos, para un ahorro de $1 billón por año (0,1% del PIB).
Anif estimó el grado de encarecimiento de la salud calculando la razón entre la inflación grupo Salud y la inflación General, con el año 2000 como año base (=1). El Gráfico 2 muestra cómo durante los últimos 15 años, los precios de la salud acumulan un aumento de 16% por encima de los precios totales (estabilizándose recientemente en dichos niveles). En el período 1993 a 2016 el sobrecosto ascendió al 30%, denotando una espiral creciente del costo de la salud que conlleva a profundos desarreglos institucionales en el sistema y contribuye al agravamiento del déficit fiscal en el país.
Los rubros con mayores aumentos respecto de la inflación total, son aseguramiento con 48% de sobrecosto entre 2000-2016 y medicamentos con 22% de sobre-costo: En el primer caso por mayor aumento del valor de primas en el aseguramiento privado (por mayores afiliaciones voluntarias a planes complementarios, medicina y ambulancia prepagada), dadas las exigencias de mayores coberturas y mayor información sobre preexistencias de los afiliados.
Las consultas médicas muestran sobrecosto del 10%, menor al promedio del sector. Y los servicios de hospitalización (con ahorros de 4% frente a la inflación total), exámenes (ahorro del 13%) y aparatos ortopédicos (ahorro del 48%), mostraron costos menores a la inflación total, al parecer por mayor competencia en dichos segmentos. Pero su participación conjunta no llega al 5%.
Más a pesar de las estrategias del gobierno en la contención y contracción del costo en salud, en especial en control de precios de medicamentos, se advierte que la aplicación de la Ley Estatutaria presionará con mayor fuerza el déficit fiscal, en especial por la ampliación del POS e igualación del POS, combinada con criterios de universalización en el aseguramiento y la cobertura del No-POS con recursos de UPC. Todo esto presiona un aumento real del gasto en salud respecto del PIB, pasando del actual 8%-9% al 10%-11% en alrededor de una década, sin certidumbre sobre fuentes reales de financiamiento.
 
Ingresos operacionales no cubren costo
médico y generan resultados negativos en EPS
Es evidente el deterioro progresivo de los resultados brutos y operacionales del negocio de aseguramiento, que se erigen como una deficiencia estructural sistémica tanto del régimen subsidiado como del contributivo, especialmente en la última década. Los ingresos de Unidad de Pago por Capitación (UPC) recibidos por las EPS a través de la matriz de financiación de distintas fuentes no cubre los costos médicos, que para el efecto se constituye en la facturación radicada por los prestadores según la forma de pago acordada (capitación, evento, pago global prospectivo, paquetes y demás modalidades previstas), en servicios ambulatorios, de internación, especializados y urgencias.
Mientras en 2011 en el régimen contributivo el costo técnico o de servucción representaba el 90.85% de los ingresos operacionales, donde la UPC es la que contribuye con más del 98%, en 2015 este costo representó el 100.30%, es decir una variación negativa de 9.45 puntos porcentuales de mayor costo de los servicios de salud registrados contablemente. Dadas las billonarias operaciones financieras, el impacto es dramático sobre los estados financieros de las EPS y en sus márgenes operacionales y netos, pero sobre todo en su valor empresarial, porque año tras año sus costos de producción crecen en mayor proporción que lo percibido por UPC; esto genera un desbalance estructural sistémico que también es propio del régimen subsidiado, en el cual se pasa de 96.36% en 2011 a 106.5% a junio 30 de 2015, con variación de 10.14 puntos porcentuales, situación progresiva año tras año, excepto en 2013 que fue de 88.22%, posiblemente por sub-registros y EPS que no reportaron información por estar en procesos liquidatarios.
Según estos resultados adversos para el aseguramiento, es evidente que la UPC como mecanismo de financiación no compensa los costos de siniestralidad, por lo que en gran medida no quedan remanentes para cubrir gastos operacionales. Esto se traduce en resultados netos negativos y con ello insolvencia e inviabilidad financiera, que se reflejan en el valor del defecto consolidado de la Suficiencia Técnica Patrimonial a junio de 2015 en 29 EPS por $5.3 billones (para algunos, esta cifra constituye el déficit del sector salud).
Eficiencia operativa en EPS osto médico / Ingresos operacionales
 
Costos en salud crecen por encima
de incrementos de UPC y de IPC General
La gráfica “Costos de la Salud vs Inflación General e Incremento de la UPC 2011-2016” es absolutamente clara al visibilizar que los incrementos anuales de la UPC son en general muy superiores a la inflación causada año tras año, inclusive muy por encima del IPC grupo Salud que es más alto que el General.
Sin embargo, en los años 2011, 2014, 2015 y 2016 el costo médico fue muy superior al incremento de la UPC. Pese al esfuerzo del Ministerio de Salud, la espiral de costos en salud es progresiva y no necesariamente por situaciones como la apreciación del dólar o fenómenos climatológicos, por cuanto son registros históricos que no responden a estas planteamientos económicos, pues los medicamentos han estado con precios muy altos con dólar alto o bajo, por lo que las argumentaciones son de otra índole.
El promedio de crecimiento de la UPC de 2011 a 2016 fue de 11.89%, en tanto que la inflación general promedio en Colombia entre 2010 y 2015 se situó en 3.10%, es decir 8.79 puntos porcentuales por debajo de la UPC. Ésta es la UPC general, siendo la Conurbada, por Dispersión y para San Andrés Islas mucho más alta, y mucho más en los 4 departamentos en prueba piloto de igualación de la UPC subsidiado-contributivo.
Pese al esfuerzo de corregir desviaciones históricas, dada la igualación de cobertura y entender la similitud de riesgos entre ambos regímenes en la UPC, la expansión de costos en salud alcanza un promedio de 13,60%. Esto conlleva a que los estados financieros de las aseguradoras en salud (EPS) registren resultados brutos y un margen negativos, lo que amerita una revisión en doble vía: de un lado, cómo contener los costos médicos sin causar traumatismos en la adecuada atención de los pacientes, para que un país con ingreso medio como el nuestro sea capaz de buscar fórmulas que permitan la absorción y operación de nuevas tecnologías médicas que agreguen valor y sean costo-efectivas; y de otro lado, implementar mayores controles en toda la cadena tecnológica, que se traduzca en un apoyo eficiente y correlacionado con la capacidad de generación de recursos fiscales y parafiscales para su adecuado financiamiento.
Costos de la Salud vs. Inflación General e
Incremento de la UPC 2011 - 2016
 
 
 







 



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