MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 10    No. 134 NOVIEMBRE DEL AÑO 2009    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co


“Al Sisbén 3 nunca le toca”
Carlos M. Ramírez R. Docente universitario y consultor - elpulso@elhospital.org.co

Cuando ya se acariciaba la cobertura universal para los colombianos ubicados en los niveles I al III del Sisbén, porque el gobierno siempre había insistido en que: “primero cobertura a todos y luego igualación de planes de beneficios”, a los 4,5 millones de colombianos ubicados en el nivel 3 del Sisbén se les acaba de dar un golpe de desprotección, en el cual quedarán peor que con el “Posesito” del subsidio parcial y asumiendo copagos de hasta el 30% de la tarifa del servicio (hoy dicho subsidio parcial lo tienen 450.000 de ellos, apenas un 10%).
El resto acuden al cada vez más restrictivo subsidio a la oferta, que tiene a los Departamentos del país en la más aguda crisis financiera en salud de los últimos 15 años, dejando en la red pública y privada de servicios la responsabilidad estatal de su pago.
Veamos algunas características de esta franja media o “población sándwich”: del total de 4,5 millones de personas en Sisbén 3, el 92% son urbanos, ubicados la mayoría en las grandes conurbaciones del país. Bogotá tiene 1,5 millones y Antioquia 1,1 millones (casi una cuarta parte del total nacional); de éstos últimos, en el Valle de Aburrá residen 700.000, y de ellos, 430.000 en Medellín. Cali tiene apenas 265.000, y paradójico, Barranquilla sólo 68.000 y Bucaramanga escasos 38.000.
Lo anterior quiere decir que en las últimas 3 ciudades, la proporción de población Sisbén 1 y 2 es mucho mayor que en Medellín; en Cali, de cada 100 sisbenizados 77 son de nivel 1 y 2, mientras en Medellín son 70%, por lo que se concluye que para dichas ciudades el problema es menor.
La mayoría de los colombianos Sisbén 3, son informales que están a merced de algún enganche coyuntural -de meses- para afilarse al régimen contributivo. Son los más golpeados por efectos de la desaceleración económica y la pérdida de empleo: entre junio de 2007 y junio de 2008 se perdieron 500.000 plazas de empleo formal sin educación superior y se crearon 330.000 plazas informales (1), siendo el área metropolitana de Medellín la más golpeada por el fenómeno. Analistas laborales advierten que el país se demorará más de un semestre en crear empleos formales, entonces esta población debería ser el foco de interés del gobierno y candidatos presidenciales, pero todo indica que seguirán en el olvido.
En cuanto a salud se refiere, la Ley 1122/07 después de dos años de expedida, pretende enmendar el error del subsidio parcial al POS-S con medidas progresivas, e instruye al gobierno para que defina mecanismos e incentivos creativos que permitan a dicha población tener cobertura continua. Su artículo 14, literal d, dice: “d) El gobierno nacional reglamentará los mecanismos e incentivos para promover que la población del nivel III del Sisbén pueda, mediante los aportes complementarios al subsidio parcial, afiliarse al régimen contributivo o recibir los beneficios plenos del régimen subsidiado”. Lo triste es que desde abril del presente año, las personas del Sisbén 3 no pueden afiliarse al subsidio pleno (2), a pesar de que muchos municipios, como es el caso de Itagüí, Envigado y Sabaneta en Antioquia, tienen cupos suficientes para cubrirlos y no se les permite.
Sería imperdonable que con tanto recurso
disponible que no se presupuesta, y otro
tanto presupuestado que no se ejecuta, no se
actúe en sociedad entre las grandes ciudades y
la Nación, con una política real de mayor
ejecución de los recursos para reglamentar
mecanismos creativos de subsidios
parciales a la cotización para el
régimen contributivo.
El Acuerdo 415 del Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud (último Acuerdo del Consejo), publicado en septiembre pasado, y que compila y regula totalmente el régimen subsidiado de salud, sólo dice: “La población clasificada como nivel III del Sisbén, sin perjuicio de lo previsto en el literal c) del artículo 14 de la Ley 1122 de 2007, podrá recibir subsidios parciales o realizar aportes complementarios al subsidio parcial, para afiliarse al régimen contributivo o recibir los beneficios plenos del régimen subsidiado, en los términos en que lo defina el gobierno nacional en el marco del literal d) del artículo 14 de la Ley 1122 de 2007”. En síntesis, la instrucción de abril mató la Ley 1122 y el Acuerdo 415 deja viva la instrucción.
Propuestas
Para el año 2009 el país tiene financiados 23 millones de subsidios plenos, pero a la Base de Datos Única de Afiliados (BDUA) no suben más de 19 millones, todos ellos población Sisbén 1 y 2. Quedan disponibles sin ejecutar 4 millones de UPC-S, equivalentes a ¡1,12 BILLONES DE PESOS! Con estos recursos se podría financiar la igualación del Plan Obligatorio de Salud -POS- al 30% de los 19 millones afiliados, lo que cumpliría progresivamente con la Sentencia T-760/08, y evitaría seguir en las vacilaciones y medidas paliativas que se han dado hasta el presente al tema.
De los 19 millones que suben a la BDUA, no todos están afiliados durante los 12 meses del año: por ello quedan excedentes del régimen subsidiado. Las grandes ciudades no ejecutan el 14% de los recursos presupuestados para el régimen subsidiado, que equivalen a $0.25 billones de pesos año: tan sólo con estos recursos para su población Sisbén 3, daría un per cápita año de $85.000. Si la densidad familiar de esta población es 2,5 personas, se tendrían disponibles $225.000 año, y con sólo estos excedentes, podría cotizarse al régimen contributivo durante 4 meses del año, o pagarse un seguro que cubra la cotización de estos colombianos en caso de perder el empleo o el ingreso, en caso de estar afiliados al régimen contributivo como independientes.
Tiene el gobierno un reto real que no da espera hasta el año 2011. Sería imperdonable que con tanto recurso disponible que no se presupuesta, y otro tanto presupuestado que no se ejecuta, no se actúe en sociedad entre las grandes ciudades y la Nación, con una política real de mayor ejecución de los recursos para reglamentar mecanismos creativos de subsidios parciales a la cotización para el régimen contributivo, que al menos “desformalicen” tanta precariedad y de paso alivien la carga de los departamentos y el descaro con la red de prestación de servicios, que no aguanta la morosidad de una cartera inaceptable desde cualquier perspectiva de análisis, cuando existen recursos que la atenderían y la resolverían, así sea parcialmente.
En cuanto a la asignación de recursos para la salud y al cumplimiento del derecho de los colombianos a la salud -definidos claramente en sentencias racionales de la Corte Constitucional-, estamos en el país con una política que por responsable peca por temerosa: “Uno no puede dejar de desayunar, por no tener asegurado el pago del almuerzo”.
Notas
(1). López, Hugo. El mercado laboral a nivel nacional y local. “Dilemas de corto y largo plazo”. Banco de la República, Medellín junio 23 de 2009.
(2). Instructivo Contratación Régimen Subsidiado vigencia abril 2009 - marzo 2010. Dirección de Gestión de la Demand,a MPS, marzo de 2009.
 
 
 







 



Arriba

[Editorial | Debate | Opinión | Monitoreo | Generales | Columna Jurídica | Cultural | Breves ]

COPYRIGHT © 2001 Periódico El PULSO
Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular
. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved