MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 327 DICIEMBRE DEL AÑO 2025 ISNN 0124-4388
Una vez más, la promesa de un cambio significativo en las condiciones laborales de los trabajadores de la salud, bandera tanto de la declinada reforma a la salud como de la laboral, se desdibujó. El 2025 cierra con un sistema sanitario que, sostenido históricamente sobre la pauperización de su talento humano, enfrenta despidos, cierres de servicios e incertidumbre.
Mientras el sector educativo continúa graduando los médicos y enfermeras que requiere el país —alrededor de 6.500 galenos al año— para alinearse con los estándares mínimos exigidos por la OCDE (4 médicos por cada 1.000 habitantes), el sistema de salud sigue evidenciando su incapacidad para incorporar y sostener de manera digna este recurso humano, así como para retenerlo en zonas rurales y dispersas.
La crisis política y financiera derivada de la fallida reforma a la salud deja al personal sanitario apelando, una vez más, a su determinación para continuar ejerciendo la profesión. Los desafíos que impone el mercado parecen inamovibles: bajos salarios frente a altas responsabilidades, ausencia de incentivos, inestabilidad laboral, deficientes condiciones de bioseguridad y sobrecarga de trabajo, factores que abren la puerta al deseo de migrar a otros países o cambiar de actividad laboral.
Para profundizar en este balance, consultamos a dos voces del sector: el doctor Herman Redondo Gómez (HRG), delegado de la Academia Nacional de Medicina, y el doctor Mauricio Echeverri Diez (MED), presidente de la Asociación Nacional de Profesionales de la Salud, quienes analizan los principales retos que enfrentan los trabajadores de la salud.
HRG: El talento humano en salud, junto con clínicas y hospitales, es el soporte fundamental de cualquier sistema de salud en el mundo. En Colombia ha existido históricamente un rezago en relación con sus trabajadores.
En 2025 se esperaba que la reforma laboral y el Plan Estratégico de Talento Humano fueran ejes centrales de este cambio. Sin embargo, esto no ocurrió: no se han incorporado profesionales a las plantas de personal. Además, la reforma laboral solo cubre al sector privado. Los contratos de prestación de servicios (OPS) persisten en el 75 % o más de los vínculos laborales y, aun en los nuevos cargos creados para los equipos básicos en salud, la vinculación sigue realizándose bajo esta modalidad.
MED: Fue un año más que oscuro. La crisis del sector salud y el déficit económico hacen inviable la formalización de todo el recurso humano, proceso que requiere cerca de 9.2 billones de pesos. Se le solicitó al Gobierno que avanzara de manera escalonada, pero esto no ha sido definido.
En este contexto de incertidumbre y cierre de servicios se han generado despidos en áreas como internación, pediatría, obstetricia y urgencias, lo que profundiza el deterioro de las condiciones laborales.
HRG: Ocurrió todo lo contrario. En muchas IPS persisten retrasos de entre tres y cuatro meses en los pagos. Estamos ante una crisis estructural, multicausal y multidimensional del sistema de salud, que se refleja en la incapacidad para responder de manera oportuna, integral y sostenible a las necesidades de la población.
Paralelamente, existe una crisis global del talento humano sanitario: médicos, profesionales y trabajadores del sector padecen la sobrecarga laboral y la falta de pago oportuno de sus salarios. Es necesaria la incorporación del talento humano en salud (THS) a las plantas de personal y la reducción progresiva de los contratos de prestación de servicios.
MED: El atraso en los pagos ha tenido efectos en cascada. El Gobierno no atendió la directriz del Consejo de Estado de evaluar y revisar la UPC; al no nivelarla ni girar los recursos suficientes a las EPS, estas, en medio de su crisis, no pagan a las IPS, lo que finalmente se traduce en incumplimientos con los trabajadores, mayor informalidad e inestabilidad laboral.
Aunque existe la intención de formalizar y crear nuevas plazas, para muchos médicos el año rural se ha convertido prácticamente en una obligación para acceder al registro profesional con la expectativa de poder laborar. Incluso los especialistas —menos afectados por el déficit— han experimentado retrasos en pagos, reducción de tarifas y una menor demanda de sus servicios ante la disminución de recursos para enfermedades especiales y eventos catastróficos.
HRG: Encuestas del Colegio Médico Colombiano muestran que más de la mitad de los profesionales del sector presentan síntomas de agotamiento, con impacto directo en su bienestar, productividad y en la calidad de la atención.
En Colombia, el 13 % de los trabajadores reporta estrés crónico y, en sectores de alta demanda como salud, educación y servicios esenciales, los síntomas de agotamiento alcanzan hasta el 59,8 % del personal. En el III Congreso Iberoamericano para Prevenir el Burnout (Cartagena, 2025) se concluyó que este fenómeno dejó de ser individual para convertirse en un problema estructural de salud pública en América Latina.
MED: El burnout está disparado. Un estudio acerca de sobrecarga laboral encontró un aumento sostenido de la ansiedad entre los trabajadores, agravado por la incertidumbre del sector. Esto hace que, cuando a un paciente se le niega la atención y no identifica un responsable directo, termine reaccionando contra el trabajador de la salud.
HRG: En Colombia se presenta un doble fenómeno: el país recibe población migrante —entre ellos médicos cubanos y venezolanos— y, al mismo tiempo, experimenta una salida constante de médicos y especialistas hacia países con mayor estabilidad, mejor remuneración o posibilidades de formación, principalmente Estados Unidos, España y Chile.
La iliquidez del sector representa una amenaza directa para el talento humano, pues pone en riesgo la estabilidad laboral cuando hospitales y clínicas se ven obligados a redimensionar servicios, retrasar pagos y posponer o cancelar proyectos.
MED: En particular, los profesionales de enfermería continúan homologando títulos para migrar, principalmente hacia Europa.
MED: Participamos en el Consejo Nacional, que convoca reuniones y registra asistencia, pero sin avances concretos. Es indispensable que, desde los procesos de habilitación, se exija a las EPS el pago oportuno, independientemente del modelo de contratación.
HRG: La Academia Nacional de Medicina no ha participado directamente en estas discusiones; sin embargo, ha revisado el documento Política Nacional de Humanización en Salud 2025–2035.
Esta política busca un proceso de optimización integral del sector salud orientado al bien común y al desarrollo humano. El documento está bien formulado, como muchas normas que no se concretan en el territorio, ya sea por falta de voluntad política, de recursos o de ambas.
Para la Academia Nacional de Medicina, si la Política Nacional de Humanización en Salud “pretende la consolidación de una cultura de humanización”, esta no será posible sin el talento humano en salud y sin una visión orientada a cuidar a quienes cuidan.
Para ello, se proponen las siguientes acciones:
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