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Pasar de la competencia a la cooperación: la meta pendiente de la Ley 1438

Por: Diana Patricia Ortiz Flórez
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La ley 1438, que reformó el Sistema de Seguridad Social en Salud, tenía como objetivo principal el fortalecimiento del sistema con énfasis en la Atención Primaria en Salud a través de la acción coordinada entre los actores, pero además, establecía la unificación del Plan de Beneficios para todos los residentes, la universalidad del aseguramiento y la garantía de portabilidad o prestación de los beneficios en cualquier lugar del país. Pero también, ordenaba organizar la prestación a través de Redes Integradas. “Esta norma dejó un reto muy importante que es pasar de la competencia a la cooperación”, indicó Luis Alberto Martínez Saldarriaga, director de la Asociación de Empresas Sociales del Estado de Antioquia (AESA). Y a pesar de los años trascurridos, la tarea continúa pendiente.

La Organización Panamericana de la Salud ha propuesto la implementación de las Redes Integradas de Servicios de Salud (RISS) definidas por Stephen M. Shortell, decano de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de California, Berkeley, y docente de Política y Gestión de la Salud de la Cruz Azul de California, como “una red de organizaciones que presta o hace arreglos para prestar servicios de salud equitativos e integrales a una población definida, y que está dispuesta a rendir cuentas por sus resultados clínicos y económicos, y por el estado de salud de la población a la que sirve”.

Sin embargo, las RISS no deben confundirse. “La existencia de un número plural de instalaciones de salud en un territorio determinado no implica necesariamente que trabajen como una red de servicios. Pueden actuar de manera individual, sin interactuar entre sí, separadas del conglomerado, en gran medida son administrados como unidad independiente”, aseguró el doctor Reynaldo Holder, Consultor Internacional de la OPS de la Unidad Técnica de Servicios de Salud de Acceso.

La estrategia planteada por la OPS basada en las Redes Integradas de Servicios de Salud, pretende garantizar el derecho a la salud por medio de los elementos de cobertura y acceso, lo cual “se logra a través de un modelo de atención centrado en el individuo, la familia y la comunidad, respondiendo a tres condiciones fundamentales: eficiencia, equidad y sostenibilidad”, según indica el doctor Edgar Gallo, asesor de la OPS. Y los servicios deben ser integrales, oportunos y con calidad, con diferentes niveles de gestión: niveles de macro-gestión en el sistema nacional de salud, meso-gestión en servicios regionales de salud y micro-gestión en servicios locales, tanto en salud colectiva como individual.

Las RISS se componen de cuatro atributos esenciales: el modelo asistencial; gobernanza y estrategia; organización y gestión; y asignación e incentivos. Dichos atributos deben desarrollarse en función de los retos actuales que tiene la salud: el riesgo del individuo, la vulnerabilidad, las barreras de acceso y la calidad en los servicios.

Cada país, en función de su soberanía, tiene autonomía en el planteamiento, diseño y desarrollo de las Redes Integradas de Servicios de Salud. Sin embargo, la OPS ha señalado varios lineamientos para su ejecución: seguir los principios de red y RISS, integridad e integralidad, coordinación y continuidad. Según Edgar Gallo, “una red es un grupo de centros asistenciales organizados bajo una estructura con unas connotaciones jerárquicas y algunas reglas de organización. En las redes integradas, hablamos de alcanzar algunos niveles diferentes de coordinación, de organización, de gestión, de metas comunes y de objetivos comunes”. Ahora bien, cuando se habla de integridad se hace referencia a “la garantía de coordinación entre todas las partes del sistema e integralidad es garantizar el ejercicio de la promoción, prevención, diagnóstico, tratamiento, gestión de enfermedades y cuidados paliativos a través de los diferentes niveles”. Y no nos podemos olvidar de la coordinación y la continuidad que permitirá que las personas reciban la atención que necesitan donde y cuando la soliciten.

En líneas generales, ya hay redes funcionando en el país. Metrosalud es una red hospitalaria que brinda servicios de salud en las 16 comunas de la ciudad de Medellín, la cual “se constituyó en una entidad pública del orden municipal con personería jurídica, autonomía administrativa y patrimonio independiente en el año 1984”. Esta red que tiene “570.000 afiliados” cuenta con servicios en medicina general, salud oral, urgencias, hospitalización, laboratorio clínico, ayudas diagnósticas, farmacia, otorrinolaringología, cirugía, ortopedia, ecografía, entre otros.

En Bogotá, se constituyeron cuatro subredes a partir del Acuerdo 641 de 2016 que reorganizó la prestación pública: “Se tenían 22 hospitales de mediana y alta complejidad, y no todos contaban con los niveles de complejidad que se requerían. Esto generaba una competencia entre los mismos hospitales. Se buscó fusionar 22 unidades de atención en cuatro subredes con el fin de generar una complementariedad en el punto de vista básico de atención hasta el de complementariedad a mayor nivel de complejidad”, aseguró Claudia Lucía Ardila Torres, gerente de la Subred Centro Oriente de Bogotá.

Las cuatro subredes de Bogotá son: Centro Oriente E.S.E., Sur E.S.E., Norte E.S.E. y Sur Occidente E.S.E. Además, se crearon tres entidades adicionales para apoyarlas: Capital Salud,la Entidad Asesora de Gestión Administradora y Técnica (EAGAT) y el Instituto Distrital de Ciencia, Biotecnología e Innovación en Salud (IDCBIS).

Aunque Luis Alberto Martínez reconoce la importancia de la implementación de las RISS, cuestiona el rumbo de su aplicación ante la situación de las redes existentes. “Las subredes de Bogotá, la red de Metrosalud y redes públicas, han tenido que recibir en los últimos años una inyección de recursos adicionales a la operación normal de sus organizaciones, es decir, inyección por parte de los gobiernos distritales y municipales para poder satisfacer y cubrir todos los costos y gastos. Pareciera que el modelo de redes Integradas de Servicios contribuye en nuestro país de manera importante a mejorar la integralidad, la eficiencia, el uso de los recursos, sin embargo, vemos que todavía no se encuentra ese punto medio de equilibrio operacional”.

Aunque hay muchos aspectos pendientes para llegar a un adecuado diseño, desarrollo y ejecución de las Redes Integradas de Servicios de Salud, como lo afirmó el doctor Holder, el experto señala que “las medidas de salud pública, la capacidad para el manejo ambulatorio, y la participación comunitaria e intersectorial salvan más vidas que las tecnologías complejas y los medicamentos costosos”.

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