MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 257 FEBRERO DEL AÑO 2020 ISNN 0124-4388
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Muchas veces los voceros de los prestadores de servicios de salud han señalado lo paradójico que resultan los resultados de liquidar EPS, por un lado reconocen que son medidas necesarias ante los incumplimientos e incluso en oportunidades, tardías, pero por otro lado las consecuencias de quedar con carteras difíciles de recuperar termina convirtiendo en pérdidas absolutas recursos sobre los que se conservaban esperanzas de recuperación.
En el caso de los hospitales públicos y las recientes liquidaciones de varias aseguradoras en salud, el asunto tiene un elemento adicional, y es la pérdida de población a cargo, como lo ejemplifica la agudización de la crisis en las E.S.E. santandereanas.
La Situación de la Red Pública Hospitalaria del departamento de Santander está siendo afectada por tres puntos críticos que describe la doctora Nancy Cañón Meza, Directora Ejecutiva de Asehisan, la asociación de hospitales públicos del departamento.
“La liquidación de las EPS del régimen subsidiado Emdisalud y Saludvida, cuyos usuarios en los municipios de Bucaramanga, Floridablanca, Piedecuesta, Barrancabermeja, Girón, San Gil, Cimitarra, Rionegro y Matanza fueron trasladados entre el 60 al 70% a las EPS del régimen contributivo Sanitas, Famisanar, Salud Total, Salud Mia y Sura, trajo una consecuencia que ha agravado la crisis de los hospitales públicos del departamento, y es que al ser estas EPS del régimen contributivo no les aplica las mismas condiciones del subsidiado ante todo la de contratar el 60% con la red pública y realizar el giro directo a las E.S.E”.
Según relata la doctora Cañón, uno de los casos más graves se presenta en el municipio de Barrancabermeja donde se encontraba la mayor concentración de la Población de la EPS Emdisalud en Santander, y con los traslados de los afiliados a estas dos EPS, la E.S.E Hospital Regional del Magdalena Medio, y la E.S.E Local de Barrancabermeja, perdieron el 54% de los usuarios que venían atendiendo, lo que ocasiona un gran impacto financiero a las instituciones.
“La ESE Hospital Regional del Magdalena Medio dejaría de recibir 9.250 millones anuales con la pérdida de estos usuarios, al pasar de atender 90.000 usuarios a solo 40.000, por su parte la ESE local de Barrancabermeja perdió 35.000 usuarios que representan una disminución en sus ingresos de 4.400 millones de pesos anuales” según cálculos de Asehisan.
Otro problema importante que ha traído la liquidación de Emdisalud y Saludvida se relaciona con la cartera. “Uno de los grandes afectados con estas deudas que quedan insolutas es el Hospital Universitario de Santander – HUS - que tiene una cartera con estas dos EPS por 43.000 millones de pesos que representan el 22% de su cartera total. Por su parte la ESE Hospital San Juan de Dios de Floridablanca tiene una cartera con ambas EPS por 6.000 millones de pesos y que representa el 26% de su cartera total de la ESE, y son solo dos de los casos más relevantes”, señaló Nancy Cañón.
Como es apenas natural, los departamentos fronterizos con la República Bolivariana de Venezuela son quienes más han asumido la atención de la población migrante, el problema es que a finales de enero de 2020 la deuda del gobierno nacional con el departamento de Santander por concepto de servicios prestados con esta población asciende a los 26.000 millones de pesos, con graves implicaciones.
El Instituto de Salud de Bucaramanga - Isabu - registra un 30% de sus acciones centradas en atención a la población Venezolana, lo que tiene un impacto de 300 millones de pesos mensuales que aumentan una cartera de 2.500 millones de pesos. La deuda llevó a que el Isabu asumiera la posición de solo atender a la población migrante cuando presentan urgencias vitales y partos atendidos en el servicio de urgencias.
Por su parte el Hospital Universitario de Santander tiene actualmente una cartera de 14.439 millones de pesos por el concepto de atención a la población migrante, lo que representa el 7.11% del total de la cartera.
Estas deudas tienen un agravante y es que el Ministro encargado de salud, doctor Iván González, manifestó que no hay recursos para pagar la deuda, e invitó a los hospitales a gestionarla ante el Ministerio de Hacienda. Lo que de verdad más preocupa, como señala la doctora Cañón, es que como fuente de recursos para saldar la deuda solo se tendría un crédito de recursos internacionales para solucionar el tema hacia adelante y que incluirían efectuar contratos de PGP con la red pública para la atención de esta población.
“Unas de las soluciones planteadas por el ministro encargado Iván González fue la expedición del decreto 064 para que la población migrante pueda ingresar como afiliado al régimen subsidiado pero es una solución parcial debido a que no todos cuentan con el Permiso Especial de Permanencia, uno de los requisitos para acceder a la afiliación” Indicó la directora ejecutiva de Asehisan.
La crisis actual de los hospitales públicos santandereanos se agudiza por factores que afectan por igual a las E.S.E. del resto del país. Los aportes patronales fueron eliminados en el Plan Nacional de Desarrollo, estos consistían en transferencias que se enviaban a los hospitales con destinación específica para el pago de la seguridad social de los empleados. En el caso del departamento de Santander el impacto se traduce en una reducción de 9.155 millones de pesos, y que afecta principalmente a las Empresas Sociales del Estado de primer nivel de atención en municipios pequeños, y que según Nancy Cañón, son recursos que representan hasta el 15% del total de ingresos en sus presupuestos anuales.
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