MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 6    NO 80  MAYO DEL AÑO 2005    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co






 

 

El negativo
El fotógrafo Pablo Guerrero
Ojos que descubren arte desnudando emociones
Omaira Arbeláez Echeverri y Olga Lucía Muñoz López
Periodistas - elpulso@elhospital.org.co
Sus imágenes revelan las visiones poéticas del artista de la luz y la inquietud propia de los antiguos maestros del arte que exploran nuevas técnicas para dejar a la creatividad volar en libertad
Tiene la apariencia de un Melquíades y las ansias alquimistas del famoso personaje de “Cien Años de Soledad, a sus 74 años explora como los antiguos las reacciones químicas de los elementos que transforman la luz en figuras y las figuras en arte y el arte en emociones que se expanden de su cámara a su cuarto oscuro, del papel a su deleite secreto y de su laboratorio a las salas de exposiciones en los museos de fotografía más famosos del mundo. Es Pablo Guerrero, un bogotano a quien las artes editoriales llevaron en 1954 al corazón gráfico de Medellín, y quién siendo un simple auxiliar contable de 18 años, descubrió en Editorial Colina una pasión por el arte, la pintura, la fotografía; por las nuevas, las ultra modernas y las antiguas técnicas de impresión que jamás lo han abandonado en el transcurso de su vida.
Esa seducción mágica de los claroscuros, de contrastes y matices, de delicados grises y explosión de colores, le cambiaron sus rumbos académicos en la Facultad Nacional de Comercio. Se introyectó en los laberintos del arte de los pinceles, la fotografía publicitaria y la edición cuidadosa de cincuenta monografías de los maestros plásticos más destacados de la historia del arte colombiano. Esta colección le permitió a Guerrero extasiarse en soledad, por horas y horas, con los originales de las obras de Rafael Sáenz, Emiro Botero, Francisco Cano, Cárdenas y Vieco, guardando esa emoción secreta sólo en negativos oscuros... Detalló la singularidad de los trazos del pincel sobre los lienzos, la caricia de la luz, la calidez de las sombras, el relieve de un óleo sobre el otro en un pétalo y el encanto del agua en la acuarela de una piel, y en un ritual sagrado recogió en los espejos de la cámara una fotográfica estética selecta para un público que sólo podría acariciar las imágenes en “positivas” del papel.
CLICK: “Mi obra transita por las rutas del arte, apoyada en cierta habilidad para visualizar motivos de carácter estético que, por equilibrados y delicados, están conformes con la tradición artística fotográfica”
Entre historias de palabras y pintores, encontró en la cámara fotográfica la posibilidad de expresar sus emociones y de mostrar el mundo con la peculiaridad de sus ojos, y bien que lo logró. En 1955 ganó la medalla de plata en un concurso-Exposición con motivo de la inauguración de la Biblioteca Pública Piloto (BPP) de Medellín y se hizo socio cofundador del Club Fotográfico de la ciudad, que el 8 de mayo de 2005 cumplió medio siglo de labores. Al año siguiente volvió a ganar el segundo puesto en el concurso-exposición de la BPP y con esa nueva medalla de plata en su habitación y esa pasión por la imagen invadiendo con paciencia su lente y su pensamiento, en 1961 tomó la decisión que cambiaría por completo su vida: se fue a estudiar al New York Institute of Photography.
Entre técnicas y artes
Antes de terminar su formación académica en los Estados Unidos, fue nombrado director de la revista Boletín del Club Fotográfico de Medellín, asociada a la Federación de Clubes Fotográficos de Colombia y a la Fédération Internacionale de L'Art Photo-graphique (FIAP), siendo hasta 1973 la única revista de fotografía que existió en Colombia con 54 números publicados.
En el Museo de Antioquia estudió dos años grabado metálico en los talleres de artes y dedicó otros tres años a perfeccionarse en esta técnica en el taller de la artista Dodeé Acosta, y desde entonces en su agenda no han faltado los viajes a Europa y los Estados Unidos para actualizarse no sólo en las modernas técnicas de la fotografía, sino también en las clásicas que tanto le apasionan.
Con su conocimiento de la fotografía y su experiencia en las artes gráficas y la publicidad, no fue extraño encontrarlo en las cátedras de Comunicación Social, Diseño, Arte y Decorado de la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB) desde 1968, ni verlo paseando con sus alumnos por los pasillos de la Academia Yuruparí.
Pablo Guerrero encontró su pasión de vivir: dirige revistas de fotografía, hace portadas, es socio activo o cofundador de clubes de fotografía y artes plásticas en Colombia y España, recibiendo distinciones y honores como maestro y expositor, pero aún sigue explorando caminos para llevar las imágenes a los templos sagrados del arte fotográfico en el mundo.
CLICK: “Siempre he simpatizado con las tendencias renovadoras, las he incursionado y he dejado claro testimonio de ello en eventos, salones y catálogos, tanto nacionales con internacionales”
Entre películas, lentes y horas de laboratorio, las misteriosas emociones del amor tampoco se le escaparon a su corazón: contrajo matrimonio con Clara Quintero, la musa de su existencia, que le ha dado vida a la única obra que los acerca a las maravillas inquietas de la divinidad, sus 4 hijos: Juan Pablo, Clara María, Ana Lucía y Juan David.
Así este hombre, que retrata los paisajes y los personajes de la vida en Antioquia, que no teme a los retos de la química y se deslumbra con cada posibilidad de arte, con nuevas y antiquísimas técnicas y se deja seducir por los secretos de la alquimia y las facilidades creativas del arte virtual, es el único que por estas tierras se precia de tener el retrato de una niña, su “Tizo” de cabellos revueltos y una belleza impactante y natural, conservada y expuesta en el Musée de L'Elysée en Lausanne, Suiza, tras ser catalogada como “Patrimonio Histórico de la Federación Internacional de Arte Fotográfico (FIAP)”.
 
El positivo
Una trayectoria exitosa
1955 Medalla de Plata en el Concurso-Exposición Inauguración Biblioteca Pública Piloto de Medellín.
1956 Medalla de Plata en el Segundo Concurso-Exposición Nacional de Fotografía Biblioteca Pública Piloto. Medellín.
1970 IV Bienal Americana de Fotografía Artística FIAP. Medellín.
1972 Medalla de Plata, en Color; Medalla de Bronce en Blanco y Negro. V Bienal Americana de Fotografía FIAP. Sao Paulo, Brasil.
1974 Medalla de Bronce. FOTOSPORT 74. Obra "Alegría de vivir'.
1985 Recibe el título de “Artista” por la Fédération Internacionale de L'Art Photographique (FIAP)
1990 Su obra "Alegría de vivir" es publicada en Catálogo. Reus, Cataluña, España.
Recibe el título de Fundador del Fondo Histórico Fotosport.
1995 Mejor Fotógrafo del Año. II Foro Latinoamericano de fotografía en blanco y negro. Asfoto. Bogotá D.C.
1996 Primer Premio en el XXll Salón Iberoamericano de Arte Fotográfico. UPB 60 Años. "Las Imágenes de América Latina".
2000 "Alegría de vivir" es elegida portada del catálogo Sport Per a Tothom. Fondo Histórico Fotosport. Recibe Diploma Honorífico. Reus, Cataluña, España.
2000 Medalla de Plata por su obra "Tizo". V Convención Americana de fotografía. Catálogo "50 Aniversario FIAP". Barcelona, España. La obra es declarada Patrimonio Histórico FIAP. Conservado en el Musée de L'Elysée en Lausanne, Suiza.
2000 VI Bienal Internacional Aqueducte 2000. Sus obras son incorporadas al Museo Internacional de la Fotografía. Club Cerdanyola del Vallés, Cataluña, España.
2003 Fotografía Monumental: " Alegría de vivir", fotomural cerámico, 4 x 5 metros, patio principal de la sección pediátrica del Hospital Universitario San Vicente de Paúl
 
El cuarto oscuro:
experimentación y técnica fotográfica
El maestro Pablo Guerrero ha trabajado la fotografía clásica y la moderna, el grabado y la serigrafía, explorando nuevas técnicas, asumiendo el uso de las convencionales y creando estilos diferentes con las más antiguas inventadas por el hombre.
Su Foto-mural cerámico esmaltado “Alegría de vivir”, es sólo una muestra de su espíritu investigativo, pero empezó desde lo básico, disfrutó del goce creativo de la fotografía experimental (1980-1984) desviando formas e imágenes reales. Las fotografías de la realidad las convirtió en gráficos (fotoserigrafías) sobre telas pigmentadas (1986-1988). Después se fue a los metales y creó una colección de 30 motivos en cobre y zinc de fotograbados (1987-1991).
El arte del pictorialismo fotográfico lo sedujo entre 1992 y 1994 con su peculiar estilo de realzar las atmósferas sobre la identidad personal, al estilo del impresionismo en la pintura, y desde entonces se ha extasiado en los ámbitos de la fotografía digital exponiendo sus obras en la Cámara de Comercio de Medellín, entre 1996 y 1998, y con esa tendencia innata que lo invita a renovarse y explorar nuevos senderos,llegó ahora a la fotografía permanente y monumental que ahora el público puede disfrutar en el pabellón de pediatría del Hospital Universitario San Vicente de Paúl en Medellín. Pero siempre ha sido su compañía perfecta, el trabajo, el goce y la experimentación con la fotografía clásica, aquella que le ha regalado los mejores y más sentidos momentos de realización artística y personal.
 
La exposición
Un monumento para los niños
Alegría de vivir
El niño sueña en volar. ¡Volar en luminosa libertad!
El niño piensa en triunfar. ¡La altura máxima!
El niño y su juego preferido, saltar. ¡Saltar como un grillo”
El niño y su gran satisfacción. ¡Como un niño con tenis nuevos!
El niño de la alegría plena. ¡La alegría de vivir!
Pablo Guerrero, Medellín, mayo de 2003
La arquitectura francesa del Hospital Universitario San Vicente de Paúl, su fuente de bronce y sus jardines, y aquel sueño frustrado de su infancia de ser médico algún día, hicieron que el artista visitara con frecuencia este centro asistencial de Medellín. Mas un día, recorriendo los pasillos del edificio de pediatría en remodelación, entre los escombros del patio, el polvo y el movimiento de los obreros, desde lo alto visualizó un jardín en homenaje a los niños enfermos que sueñan con salud, juegos y la libertad de saltar y correr. Recordó entonces su obra “Alegría de Vivir”, con la cual obtuvo la medalla de bronce en Fotosport 74, y se imaginó haciendo de aquella imagen fotográfica una obra monumental y perdurable en el tiempo para el disfrute de varias generaciones. Sí, no sería una simple fotografía gigante de papel deteriorable al viento, opacada por el sol o diluida por la lluvia. Sería “eterna” en homenaje a ese dulce y fantástico tiempo de la infancia.
- CLICK: “Es la representación de un niño que salta vigorosamente como testimonio de salud, movimiento y vida, situaciones relacionadas con la razón de ser del Hospital: velar y conservar las facultades vitales de los seres humanos”
Hoy, con lágrimas en los ojos, recuerda Pablo Guerrero con el entusiasmo de un chiquillo sus exploraciones de alquimista mayor en las artes gráficas, para lograr convertir en una nueva obra de arte aquella “Alegría de Vivir”, fijando el esquema gráfico de la obra con óxidos metálicos vitrificables en piezas de cerámicas. Así, entre productos químicos y baldosines, pudo ver surgir del horno ese calor creativo del fotomural cerámico de 4 x 5 metros, que convirtió un original fotográfico convencional en un “esquema gráfico perdurable que busca representar los objetos por medio de líneas y figuras”.
- CLICK: “Con la presente obra pretendo exaltar las cualidades y calidades del hombre en su primera e ingenua etapa de la vida, considerando las situaciones naturales, psicológicas y fantasiosas de la niñez bajo un pentagrama infantil”
El artista concretó en el mural su sueño: “el fuerte impacto del concepto gráfico en las artes, que enfatiza los valores esenciales del motivo artístico, conllevando la visualización ágil del mismo”. Con este regalo se apareció en marzo de 2003 al Hospital Universitario San Vicente de Paúl de Medellín. Entre esas golosas de baldosín blanco, pintadas con el alma de su niño que convirtió en perdurable una simple fotografía, tornándola en otro arte innovador y monumental, vitrificado en el tiempo, entregó su corazón a los niños y al personal de la salud de ese Medellín que lo acogió en su corazón desde hace medio siglo atrás.
Fuentes
- “Alegría de Vivir”. Texto de Pablo Guerrero. Medellín, mayo de 2003.
- Entrevista a Pablo Guerrero. Olga Lucía Muñoz López. Medellín, abril de 2005.
- “Historia de la fotografía". Enciclopedia Microsoft. Encarta 2005 http://es.encarta.msn.com
- “Pablo Guerrero y la quintaesencia del arte fotográfico”. Juan José García Posada.
- “Crónica de la fotografía en Colombia 1841-1948”. Taller la Huella. Carlos Valencia Editores. Bogotá, 1983. http://www.banrep.gov.co/blaavirtual/boleti3/bol1/de.htm
- Fotografías de la pintura del artista: http://www.viztaz.com.co/fotoc/pabloguerrero.htm
http://www.altavista.com/image/results?q=%22Pablo+Guerrero%22&mik=photo&mik=graphic&mip=all&mis =all&miwxh=all
- Catálogos, folletos, revistas.
- Pregón, Fotosport.
 



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