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En el Hospital Universitario
de San Vicente Fundación
Cirugía
plástica reconstructiva recupera calidad de vida a
pacientes quemados
Olga
Lucia Muñoz López - Periodista - elpulso@sanvicentefundacion.com
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Hasta 50 o más
cirugías durante 10 o más años puede llegar
a requerir un paciente quemado en su proceso de rehabilitación
para superar las limitaciones físicas y los trastornos
psicológicos que quedan como secuelas de una quemadura,
y así recuperar funcionalidad y calidad de vida para
reintegrarse a la vida social.
Por ello en la Unidad de Quemados del Hospital Universitario
de San Vicente Fundación (Adultos y Pediátrica),
único centro de referencia para la atención de
estos pacientes en el noroeste colombiano, se cumple la política
de ser un Hospital Rehabilitador al brindar al paciente quemado
la atención integral necesaria en la parte física
y psicológica, pues un alto porcentaje de estos pacientes
manifiestan alguna restricción física o emocional.
Como una de las secuelas más importante de las quemaduras
es la destrucción de la arquitectura normal de la piel,
el órgano más grande del cuerpo y su escudo protector,
es importantísimo emprender su recuperación mediante
procedimientos de cirugía plástica reconstructiva,
uno de los apoyos más importantes que se brinda en el
Hospital Universitario a estos pacientes.
El cirujano plástico Marco Hoyos, coordinador de la Unidad
de Quemados, explica que los pacientes con quemaduras de moderada
gravedad o quemaduras graves, requieren un manejo hospitalario:
Esos pacientes en la etapa aguda requieren de curaciones
con desbridamiento del tejido desvitalizado (eliminación
del tejido muerto, dañado o infectado), y en muchos casos
cirugías reconstructivas iniciales como injertos y colgajos.
Una vez que el paciente sale de la Unidad, continúa un
proceso ambulatorio que usualmente demora años, posterior
al evento de la quemadura, en el cual se sigue un manejo con
elásticos compresivos y con el uso de láminas
de silicona (presoterapia) para tratar de controlar el proceso
de cicatrización y obtener el mejor resultado posible
en lo estético y funcional. Con mucha frecuencia este
paciente ambulatorio requiere cirugías reconstructivas
clasificadas como sub-agudas cuando se realizan poco después
del alta médica hospitalaria, o cirugías tardías.
El doctor Hoyos reiteró que en todo caso, los procesos
reconstructivos en quemaduras se deben realizar siempre como
procesos secuenciales, a muy largo plazo, porque requieren usualmente
múltiples cirugías secuenciales para tratar de
dar resultados finales aceptables. No es raro que un paciente
con quemaduras graves con secuelas importantes, tenga 40 o 50
cirugías en ese proceso reconstructivo. Y es común
que pacientes que se queman en la niñez, tengan ese proceso
reconstructivo a lo largo de su crecimiento e incluso llegando
hasta la vida adulta. Nosotros tenemos muchos pacientes con
los cuales arrancamos ese proceso reconstructivo en la infancia
y ahora son adolescentes o adultos, y todavía continúan
en proceso reconstructivo.
Injertos y re-injertos para mejorar
calidad de la cicatriz
Un injerto de piel es un pedazo de piel sana extraída
de un área del cuerpo para reparar piel dañada
o faltante en otra parte del cuerpo. Explica el doctor Hoyos
que en el proceso reconstructivo se puede requerir re-injertar
al paciente, procedimiento que consiste básicamente
en retirar injertos que no evolucionaron bien en la etapa inicial,
que no tienen una calidad estética adecuada. Al re-injertar
pretendemos obtener una cicatrización de mejor calidad.
Para lograr una cobertura de sus quemaduras de forma estable,
normalmente se requiere que la piel sea del mismo paciente (auto-injertos),
explica el especialista: En el proceso reconstructivo,
sea temprano o tardío, cuando utilizamos injertos para
mejorar la calidad de la cicatrización, usualmente los
extraemos del mismo paciente. Y cuando se requieren coberturas
de piel temporales, mientras el paciente está en condiciones
de ser cubierto con su propia piel, utilizamos homo-injertos
de piel conservados en el Banco de Tejidos del Hospital, para
proteger 12 o 15 días las quemaduras desnudas u otro
defecto importante de cobertura. |
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Revisión
de cicatrices
Indica el cirujano plástico, que en el proceso
reconstructivo ya tardío también se realizan técnicas
de mejoría de calidad de la cicatriz, como las Zetaplastias
o W-Plastias y resección simple de cicatrices, técnicas
básicas de la cirugía plástica que buscan
disminuir el ancho y la notoriedad de las cicatrices, para mejorar
la calidad de una cicatriz desfavorable estéticamente
o para cambiar la dirección de las cicatrices haciéndolas
menos notorias.
Agrega que en algunos casos también se emplea la zetaplastia
para liberar defectos de la cicatrización como las contracturas
(posiciones anormales obligadas que limitan los arcos de movimiento
articular) y las bridas cicatriciales (adherencias de tejidos),
que afectan el desempeño funcional del paciente. Explica
el doctor Hoyos: Estas bridas y contracturas con frecuencia
las liberamos cortando la cicatriz y suturándola en una
dirección contraria a la que se presentó la brida,
en un procedimiento conocido como zetaplastia porque cortan
y liberan los tejidos en una dirección, y se suturan
en otra en forma de zeta. Los procedimientos básicos
como revisión de cicatrices con resecciones elípticas,
zetaplastias y las W-Plastias, permiten mejorar dramáticamente
el aspecto y la función del quemado con relativamente
poco esfuerzo.
Expansión de tejidos no quemados
Con mucha frecuencia el proceso reconstructivo también
implica la expansión de tejidos que no están quemados,
indica el doctor Hoyos: Es distender progresivamente la
piel sana alrededor de la quemadura, para que una vez esta piel
esté estirada (inflada), podamos avanzar esa piel y retirar
la piel quemada, y dejar en su sitio una piel de mejor calidad.
Eso se logra con unas bolsas plásticas inflables, expansores
de silicona, y normalmente son procesos muy lentos, muy demorados.
El cirujano explicó: En un primer procedimiento
se pone la bolsa de expansión y se requiere esperar 2
o 3 semanas para iniciar el proceso semanal de inflado de la
bolsa a través de una pequeña válvula externa.
Se punciona para infiltrar el expansor semanalmente. Luego,
en una segunda cirugía, se retira el expansor y se avanza
el tejido para ir resecando simultáneamente el tejido
cicatrizado. Cada proceso de expansión demora en promedio
entre 3 y 4 meses, entre la primera cirugía de colocar
la bolsa y la última en retirarla.
Colgajos
Otro procedimiento del armamentario reconstructivo es
la cobertura con colgajos, explica el doctor Hoyos: Un
injerto, es un segmento de tejido que se mueve de un lugar a
otro (en pacientes quemados es piel parcial o total, y depende
del lecho o sitio receptor al cual se lleva, que debe tener
una muy buena circulación, muy buena calidad, para lograr
el prendimiento adecuado de ese tejido en el lecho donde se
coloca). Un colgajo, a diferencia de un injerto, es un segmento
de tejido que se mueve de un lugar a otro, pero que aporta su
propia circulación. Los colgajos pueden ser locales,
regionales o libres. El colgajo libre es aquel que utiliza las
técnicas micro-quirúrgicas, en las cuales se extrae
un segmento de tejido lejano al sitio del problema y a través
de un microscopio se unen los vasos sanguíneos del lecho
receptor con los vasos sanguíneos del tejido que llega,
para permitir que ese colgajo reciba su propia circulación.
Apoyo importante para el paciente quemado
Como puede apreciarse, la cirugía plástica
reconstructiva mejora ostensiblemente la calidad de vida de
los pacientes quemados en su proceso de rehabilitación.
Miles de niños y adultos han recuperado funcionalidad,
auto-estima y confianza, gracias a este servicio de la Unidad
de Quemados del Hospital Universitario de San Vicente Fundación,
único centro de referencia para estos pacientes en el
noroeste colombiano. |
| Quemadura
severa del miembro inferior que requirió injertos circulares
de piel parcial en pierna, tobillo y pie. Resultado a los 3
meses. |
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| Diseño de W-plastia
para corregir una cicatriz ensanchada en rodilla. Toda la zona
central incluida en el diseño se reseca y se afrontan
meticulosamente sus bordes. |
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| Quemadura eléctrica
grave del pie, cubierta con un colgajo libre extraído
del muslo. El sitio donante del muslo fue a su vez cubierto
con un injerto de piel. |
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