MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 16    No. 207  DICIEMBRE DEL AÑO 2015    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co






 

 


En el Hospital Universitario de San Vicente Fundación
Cirugía plástica reconstructiva recupera calidad de vida a pacientes quemados
Olga Lucia Muñoz López - Periodista - elpulso@sanvicentefundacion.com

Hasta 50 o más cirugías durante 10 o más años puede llegar a requerir un paciente quemado en su proceso de rehabilitación para superar las limitaciones físicas y los trastornos psicológicos que quedan como secuelas de una quemadura, y así recuperar funcionalidad y calidad de vida para reintegrarse a la vida social.
Por ello en la Unidad de Quemados del Hospital Universitario de San Vicente Fundación (Adultos y Pediátrica), único centro de referencia para la atención de estos pacientes en el noroeste colombiano, se cumple la política de ser un Hospital Rehabilitador al brindar al paciente quemado la atención integral necesaria en la parte física y psicológica, pues un alto porcentaje de estos pacientes manifiestan alguna restricción física o emocional.
Como una de las secuelas más importante de las quemaduras es la destrucción de la arquitectura normal de la piel, el órgano más grande del cuerpo y su escudo protector, es importantísimo emprender su recuperación mediante procedimientos de cirugía plástica reconstructiva, uno de los apoyos más importantes que se brinda en el Hospital Universitario a estos pacientes.
El cirujano plástico Marco Hoyos, coordinador de la Unidad de Quemados, explica que los pacientes con quemaduras de moderada gravedad o quemaduras graves, requieren un manejo hospitalario: “Esos pacientes en la etapa aguda requieren de curaciones con desbridamiento del tejido desvitalizado (eliminación del tejido muerto, dañado o infectado), y en muchos casos cirugías reconstructivas iniciales como injertos y colgajos. Una vez que el paciente sale de la Unidad, continúa un proceso ambulatorio que usualmente demora años, posterior al evento de la quemadura, en el cual se sigue un manejo con elásticos compresivos y con el uso de láminas de silicona (presoterapia) para tratar de controlar el proceso de cicatrización y obtener el mejor resultado posible en lo estético y funcional. Con mucha frecuencia este paciente ambulatorio requiere cirugías reconstructivas clasificadas como sub-agudas cuando se realizan poco después del alta médica hospitalaria, o cirugías tardías”.
El doctor Hoyos reiteró que “en todo caso, los procesos reconstructivos en quemaduras se deben realizar siempre como procesos secuenciales, a muy largo plazo, porque requieren usualmente múltiples cirugías secuenciales para tratar de dar resultados finales aceptables. No es raro que un paciente con quemaduras graves con secuelas importantes, tenga 40 o 50 cirugías en ese proceso reconstructivo. Y es común que pacientes que se queman en la niñez, tengan ese proceso reconstructivo a lo largo de su crecimiento e incluso llegando hasta la vida adulta. Nosotros tenemos muchos pacientes con los cuales arrancamos ese proceso reconstructivo en la infancia y ahora son adolescentes o adultos, y todavía continúan en proceso reconstructivo”.
Injertos y re-injertos para mejorar calidad de la cicatriz
Un injerto de piel es un pedazo de piel sana extraída de un área del cuerpo para reparar piel dañada o faltante en otra parte del cuerpo. Explica el doctor Hoyos que en el proceso reconstructivo se puede requerir re-injertar al paciente, “procedimiento que consiste básicamente en retirar injertos que no evolucionaron bien en la etapa inicial, que no tienen una calidad estética adecuada. Al re-injertar pretendemos obtener una cicatrización de mejor calidad”.
Para lograr una cobertura de sus quemaduras de forma estable, normalmente se requiere que la piel sea del mismo paciente (auto-injertos), explica el especialista: “En el proceso reconstructivo, sea temprano o tardío, cuando utilizamos injertos para mejorar la calidad de la cicatrización, usualmente los extraemos del mismo paciente. Y cuando se requieren coberturas de piel temporales, mientras el paciente está en condiciones de ser cubierto con su propia piel, utilizamos homo-injertos de piel conservados en el Banco de Tejidos del Hospital, para proteger 12 o 15 días las quemaduras desnudas u otro defecto importante de cobertura”.
Revisión de cicatrices
Indica el cirujano plástico, que en el proceso reconstructivo ya tardío también se realizan técnicas de mejoría de calidad de la cicatriz, como las Zetaplastias o W-Plastias y resección simple de cicatrices, técnicas básicas de la cirugía plástica que buscan disminuir el ancho y la notoriedad de las cicatrices, para mejorar la calidad de una cicatriz desfavorable estéticamente o para cambiar la dirección de las cicatrices haciéndolas menos notorias.
Agrega que en algunos casos también se emplea la zetaplastia para liberar defectos de la cicatrización como las contracturas (posiciones anormales obligadas que limitan los arcos de movimiento articular) y las bridas cicatriciales (adherencias de tejidos), que afectan el desempeño funcional del paciente. Explica el doctor Hoyos: “Estas bridas y contracturas con frecuencia las liberamos cortando la cicatriz y suturándola en una dirección contraria a la que se presentó la brida, en un procedimiento conocido como zetaplastia porque cortan y liberan los tejidos en una dirección, y se suturan en otra en forma de zeta. Los procedimientos básicos como revisión de cicatrices con resecciones elípticas, zetaplastias y las W-Plastias, permiten mejorar dramáticamente el aspecto y la función del quemado con relativamente poco esfuerzo”.
Expansión de tejidos no quemados
Con mucha frecuencia el proceso reconstructivo también implica la expansión de tejidos que no están quemados, indica el doctor Hoyos: “Es distender progresivamente la piel sana alrededor de la quemadura, para que una vez esta piel esté estirada (inflada), podamos avanzar esa piel y retirar la piel quemada, y dejar en su sitio una piel de mejor calidad. Eso se logra con unas bolsas plásticas inflables, expansores de silicona, y normalmente son procesos muy lentos, muy demorados”.
El cirujano explicó: “En un primer procedimiento se pone la bolsa de expansión y se requiere esperar 2 o 3 semanas para iniciar el proceso semanal de inflado de la bolsa a través de una pequeña válvula externa. Se punciona para infiltrar el expansor semanalmente. Luego, en una segunda cirugía, se retira el expansor y se avanza el tejido para ir resecando simultáneamente el tejido cicatrizado. Cada proceso de expansión demora en promedio entre 3 y 4 meses, entre la primera cirugía de colocar la bolsa y la última en retirarla”.
Colgajos
Otro procedimiento del armamentario reconstructivo es la cobertura con colgajos, explica el doctor Hoyos: “Un injerto, es un segmento de tejido que se mueve de un lugar a otro (en pacientes quemados es piel parcial o total, y depende del lecho o sitio receptor al cual se lleva, que debe tener una muy buena circulación, muy buena calidad, para lograr el prendimiento adecuado de ese tejido en el lecho donde se coloca). Un colgajo, a diferencia de un injerto, es un segmento de tejido que se mueve de un lugar a otro, pero que aporta su propia circulación. Los colgajos pueden ser locales, regionales o libres. El colgajo libre es aquel que utiliza las técnicas micro-quirúrgicas, en las cuales se extrae un segmento de tejido lejano al sitio del problema y a través de un microscopio se unen los vasos sanguíneos del lecho receptor con los vasos sanguíneos del tejido que llega, para permitir que ese colgajo reciba su propia circulación”.
Apoyo importante para el paciente quemado
Como puede apreciarse, la cirugía plástica reconstructiva mejora ostensiblemente la calidad de vida de los pacientes quemados en su proceso de rehabilitación. Miles de niños y adultos han recuperado funcionalidad, auto-estima y confianza, gracias a este servicio de la Unidad de Quemados del Hospital Universitario de San Vicente Fundación, único centro de referencia para estos pacientes en el noroeste colombiano.
Quemadura severa del miembro inferior que requirió injertos circulares de piel parcial en pierna, tobillo y pie. Resultado a los 3 meses.
Diseño de W-plastia para corregir una cicatriz ensanchada en rodilla. Toda la zona central incluida en el diseño se reseca y se afrontan meticulosamente sus bordes.
Quemadura eléctrica grave del pie, cubierta con un colgajo libre extraído del muslo. El sitio donante del muslo fue a su vez cubierto con un injerto de piel.
 
Otros artículos...
Gobierno gestiona unos $500.000 millones para hospitales en fin de año
En el Hospital Universitario de San Vicente Fundación: Cirugía plástica reconstructiva recupera calidad de vida a pacientes quemado
Hospital Universitario de San Vicente Fundación obtuvo Galardón al Cuidado Materno Infantil
IATM recibió el VII Premio a la Calidad, Medellín, Ciudad Saludable
Regalos Promocionales de CORPAUL para construir Centro Cardiovascular Infantil de San Vicente Fundación
El Vigía - Semana Mundial de Sensibilización sobre los antibióticos
City Medica - Especialistas en Salud
Comenzó la anunciada liquidación de SaludCoop
Depresión, enemigo silencioso que puede ser tratado
No se requieren nuevas autorizaciones para continuidad de servicios de salud: Corte Constitucional
Preocupación de “14 + 1” por deudas y liquidaciónde Caprecom y SaludCoop
Dinámica abrió primera sede preferencial en Colombia
Por muertos “vivos” y pudientes “pobres”, a depurar el Sisbén
 

 



Arriba

[ Editorial | Debate | Opinión | Monitoreo | Generales | Cultural | Breves ]

COPYRIGHT © 2001 Periódico El PULSO
Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular
. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved