MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 14    No. 171  DICIEMBRE DEL AÑO 2012    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co

 

Reflexión del mes
Oración de Mahatma Ghandi
Mi Señor...
...Ayúdame a decir la VERDAD delante de los FUERTES,
y a no decir MENTIRAS para ganarme el aplauso de los DÉBILES.
Si me das FORTUNA, no me quites la RAZÓN.
Si me das ÉXITO, no me quites la HUMILDAD.
Si me das HUMILDAD, no me quites la DIGNIDAD.
Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla,
no me dejes inculpar de traición a los demás,
por no pensar igual que yo.
¡ENSÉÑAME A QUERER A LA GENTE COMO A MÍ MISMO!
No me dejes caer en el orgullo si triunfo,
ni en la desesperación si fracaso.
Más bien recuérdame,
que el FRACASO es la experiencia que precede al TRIUNFO.
Enséñame que PERDONAR es un signo de GRANDEZA
y que la VENGANZA es una señal de BAJEZA.
Si me quitas el ÉXITO, déjame fuerzas para aprender del FRACASO.
Si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme.
Y si la gente me ofende, dame valor para perdonar
¡Señor...si yo me olvido de ti, nunca te olvides de mí!
Mahatma Gandhi (India, 1869-1948). Abogado, pensador y político, líder del nacionalismo indio y referente de la No-violencia. Instauró métodos de lucha social novedosos como la huelga de hambre, rechazaba la lucha armada y predicaba la No-violencia como medio para resistir al dominio británico. Pregonaba total fidelidad a los dictados de la conciencia, llegando incluso a la desobediencia civil si fuese necesario, y defendió el retorno a las viejas tradiciones indias.
En la edición anterior de EL PULSO (No. 170, noviembre/12), en artículo referido a la cobertura de afiliación en Colombia a junio de 2012 se indicaba que era del 91%, de acuerdo con el informe de la Contraloría General de la República denominado “Cobertura del SGSSS con corte a junio de 2012, régimen subsidiado y contributivo en relación a los departamentos y municipios con mayores recursos del SGP régimen subsidiado”.
El informe señala: “La cobertura en salud en el país, de acuerdo con las cifras reportadas por el Ministerio de Salud y Protección Social, indican que el 91% de la población se encuentra cubierta, pero es evidente de acuerdo no sólo con los informes de auditoría de la Contraloría General de la República, los procesos de responsabilidad fiscal en curso y las investigaciones de otros entes como la Procuraduría, la Supersalud, la Personería, entre otros, indican que no existe un verdadero aseguramiento sino el cumplimiento formal de carnetizar, lo que no se traduce en la prestación de los servicios de manera oportuna o con calidad”.
De una población de 46.632.287 personas (Censo Dane), 44.213.829 colombianos cuentan con alguna forma de cobertura en salud, quedando 5% de población por afiliar, lo cual deberá ser parte esencial de las prioridades del Ministerio de Salud.
Cobertura en el SGSSS (a junio de 2012)
En este mismo sentido, en el Informe No. 1 de Seguimiento a los recursos de la Salud 2012, realizado por ese órgano de control, se consignó lo siguiente: “El Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2011-2014 'Prosperidad para todos', define que actualmente el 46% de la población colombiana está en condiciones de pobreza y el 16% se encuentra en condiciones de pobreza extrema, razón por la cual uno de los objetivos fundamentales es garantizar el funcionamiento del Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS), a través de la política Integral de Desarrollo y Protección Social, en especial a partir del programa de unificación del Plan Obligatorio de Salud (POS-S) y la inclusión de toda la población al sistema de salud. La meta de inclusión del total de la población al SGSSS será del 100% al 2014. Acorde con el boletín de reporte DANE a diciembre de 2011, el 10,4% de la población en Colombia aún no está afiliada”.
Distribución a 2012 de la
poblaciónen los regímenes de salud
Así las cosas, para el máximo órgano de control fiscal, la cobertura en salud a junio de 2012 es del 91%, pero al revisar la Tabla 1 del informe “Distribución a 2012 de la población en los regímenes de salud”, y realizados los cálculos respectivos, donde se consideran las afiliaciones de los regímenes especiales con 2'312.429 afiliados, se arrojaría una cobertura total en afiliación en Colombia a junio de 2012, del 94.81%. Ello, toda vez que de una población de 46.632.287 personas, según el censo del DANE, un total de 44.213.829 colombianos cuentan con alguna forma de cobertura en salud, quedando una 5% de población por afiliar, lo cual deberá ser parte esencial de las prioridades del Ministerio de Salud.
  Bioética
A raíz de la probable despenalización legislativa de la eutanasia se han presentado discusiones, inclusive televisadas, en las cuales los argumentos no son siempre válidos y reflejan más la opinión personal, el sentimiento subjetivo, fundamentados en casos vividos -dolorosos, en los cuales a lo mejor pueden encontrarse fallas humanas-, pero no en conceptos antropológicos serios, incontestables.
Surgen interrogantes como: ¿Qué es la vida? ¿Quién nos da la vida? ¿Quién es dueño de la vida? ¿La vida que se me da, es mía? Si respondemos con un criterio religioso, afirmaríamos que la vida es un don de un ser superior, que los cristianos llamamos Dios, pero cada religión lo atribuye a un ser bondadoso y le da su propio nombre.
Hoy debemos analizarlo desde el punto de vista del fenómeno físico-químico que permitió la aparición, en el llamado “Big Bang”, del universo y de la serie de reacciones físico-químicas que permiten expresar la realidad de seres que llamamos vivos, tanto animales como vegetales, y dentro de los primeros, los animales, el ser humano como cuerpo animado por una inteligencia racional y lógica que lo distingue de los otros seres vivos.
¿Quién es el dueño de la vida? Como fenómeno físico-químico que surge en un momento crucial de la evolución natural del “Big Bang”, la vida no tiene dueño, se pertenece a sí misma, es un elemento inherente a la dicha evolución y, desde este punto de vista carece de dueño distinto de su propia existencia, de su propia evolución. Dentro de esta evolución aparece cada uno de los distintos seres, incluyendo a los humanos: Pedro, Juan, Ana, María, etc., pero ninguno de ellos por separado ni todos juntos, son realmente dueños de la vida, que independientemente sigue su progreso.
No obstante los maravillosos descubrimientos científicos, no accedemos a la vida cuando lo decidimos sino cuando ella lo designa y así se nos da, no como dueño absoluto sino como administrador de algo que es ajeno, para que en el tiempo en el cual disfrutemos de ella realicemos actos que contribuyan a la conservación de todos los seres vivos y, especialmente, al bien de los semejantes, de toda persona humana, éticamente hablando cualquiera sea su edad, su sexo, su condición social, académica, su credo religioso o político, el estado actual de su salud, etc.
Insisto: no somos dueños absolutos de la vida, somos administradores y por tiempo limitado de ella y, además, responsables de lo que en ella realicemos.
No es pues correcto afirmar que es un derecho decidir cuándo y cómo poner término a mi vida, porque es de sana lógica que el administrador de un bien, cualquiera sea el estado actual de éste, no pude decidir por sí mismo destruirlo, eliminarlo, debe cuidarlo y en la medida de sus capacidades, aliviar sus sufrimientos. En este sentido la medicina ha creado los llamados “cuidados paliativos” que realmente son muy eficaces y humanos; no es cierto que el médico no disponga de medios para aliviar el dolor, incluyendo los que, empleándolos honestamente para el tratamiento, traigan como consecuencia lo que en ética se conoce como doble efecto, vale decir, la muerte como efecto secundario, no primario, del o de los fármacos indicados para el alivio del paciente.
Ninguna ley humana puede convertir en aceptable lo que es éticamente reprobable por su esencia.
NOTA: Esta sección es un aporte del Centro Colombiano de Bioética -Cecolbe-.
 

Maestro, ¿qué es eterno?

Las peleas de Colombia por límites territoriales. Se agarró con Perú por un pedazo de tierra; con Venezuela, pelee y pelee por aguas en el golfo de Coquibacoa, otros quisieron quitarle un pedazo a Amazonas y ponérselo a Brasil, con Nicaragua la pugna lleva más de un siglo; ahora los nicas se quedan con el mar de esos cayos, con la pesca y se reparten el petróleo con Venezuela. En cambio, le entregaron facilito Panamá a los gringos. Colombia pelea por tierra y agua, en vez de pelear por el reino de los cielos…

 
 











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