Ésta es la
conclusión de la investigación efectuada en el
Hospital Universitario de San Vicente Fundación en pacientes
operados entre septiembre de 2009 y septiembre de 2010.
En la rinoplastia secundaria o postraumática no se presenta
una anatomía ni un tejido normal, y en cambio hay anatomía
distorsionada, deficiente, abundante tejido cicatricial y vascularización
disminuida. Por ello se propone la septoplastia extracorpórea
para el manejo las narices muy desviadas: En ella, el
septum es removido y reformado con injertos autólogos
y/o heterólogos y reimplantados en su sitio original,
indica el estudio. |
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Esta vez el grupo de
médicos investigadores estuvo conformado por Juan Fernando
Vergara, Claudia Patricia Osorio y Marcela Marulanda, quienes
evaluaron a 33 pacientes en ese período, 27 de ellos
hombres. El grupo intervino diversos tipos de trauma, consecuencias
de accidentes de tránsito y laborales. En el estudio
se encontraron deformidades severas obstructivas en todos los
casos, que incluían fracturas septales severas con exposición
del cartílago septal, duplicaturas del septo, nariz en
silla de montar, perforaciones septales y colapso septal. Por
ello fue necesario usar injertos autólogos en 23 casos
y heterólogos (de un donante) en 10 casos. La fuente
de los injertos fueron el septo, cartílago de la oreja,
cartílago costal y cóndilo femoral de banco (o
proveniente del fémur).
Adicional a la técnica quirúrgica se utilizaron
técnicas para reconstrucción de la punta nasal
y camuflaje de deformidades en la pirámide ósea,
así como poste columelar (injerto autólogo del
cartílago septal), injertos de dorso, sheen, extensión
caudal, injertos de batem y fractura de la espina frontal, injertos
de camuflaje, zetaplastia valvular y alas de gaviota,
indican los investigadores.
Durante al menos 6 meses se hizo el seguimiento, tiempo en el
que se observó mejoría de la obstrucción
nasal en todos los pacientes. Se considera que con esta intervención
se posibilita el éxito a largo plazo de la fijación
segura del cartílago reimplantado a la estructura; sin
embargo, ha sido propuesta como última opción
para el manejo de las deformidades complejas, debido al compromiso
en la estabilidad del cartílago septal, en especial en
el área K y en la espina nasal anterior, puntualizan
los especialistas. |