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| Ante la ola de reestructuración
hospitalaria cabe parafrasear la frase de Rafael Núñez
para defender la "Regeneración", madre de la
Constitución del 86, pues el Presidente Uribe pareciera
decir: "Reestructuración o catástrofe".
Más aún, cuando en el Consejo Comunal en Chaparral
en febrero pasado, el presidente afirmó: Nosotros
encontramos en el país un discurso de salvación
de hospitales públicos, y todos los días los dejaban
morir, les sacaban una plata al presupuesto del Estado, la mandaban
para un hospital, lo aliviaban y ese hospital recaía
en la crisis a los 6 meses. La historia ha demostrado que los
hospitales se reestructuran o se mueren. |
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Así las cosas, el dicho aquel: "Del ahogado el sombrero",
es aplicable a los hospitales cerrados y liquidados para luego
reabrirlos reestructurados: si bien los servicios bajan de calidad
con frecuencia, los hospitales hay que abrirlos de alguna manera,
pues el cierre prolongado equivale a su muerte. El problema
por resolver es cuánto tiempo durarán los paliativos,
cómo evitar que se reproduzcan los factores generadores
de la crisis. Veamos cómo aprecian distintos estamentos
estos procesos de reforma hospitalaria.
Valle es valle
El director administrativo del Hospital Universitario
del Valle, Luis Rodríguez Devia expresó: "Venimos
de una reestructuración severa en 1999 cuando salieron
más de 500 empleados a expensas del área administrativa.
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Estamos
al día con el personal, tenemos buena situación
de cartera, venta de servicios y buenos estándares de
supervivencia, pero ello se debe a que la red pública
de nivel 2 'está vuelta nada'. Y nos transformamos en
nivel 2 los fines de semana porque los otros hospitales cierran,
no quieren pagar nocturnos ni festivos. El único problema
grave es una cartera de $40.000 millones, sobre todo de ARS,
donde nuestro principal deudor es Calisalud. El Departamento
se la jugó con nosotros, si no, estaríamos quebrados.
Ejecutamos 7 proyectos de reforma, habilitamos nuevas unidades,
reformamos 18 quirófanos. Llevamos 3 años muy
bien. Así y todo, el modelo necesita cambios urgentes,
porque la plata no fluye adecuadamente".
Los Santanderes
Para el director del reestructurado Hospital Universitario
de Santander -HUS- Martín Bernardo Mejía Carreño,
el cambio fue "del cielo a la tierra; la comunidad ganó,
subió 150% la consulta externa, 100% las cirugías,
hay nuevas unidades de materno-infantil, ortopedia, neurocirugía
y cirugía plástica; en lo financiero, se aplican
los excedentes a laparoscopia, cobalto y sistematización.
Aún así, hay deudores 'morrongos', la cartera
es de unos $5.000 millones". La Facultad de Salud de la
Universidad Industrial de Santander -UIS- es fundamental en
la nueva estructura del Hospital de Santander, como apoyo científico
y campo de prácticas docente-asistenciales; el decano,
Luis Ángel Villar, conceptuó que debe corregirse
el perjuicio causado a los trabajadores que quedaron en condiciones
contractuales inferiores, para construir un mejor escenario
laboral. En cuanto a la administración científica
y técnica del hospital, consideró que la UIS adquirió
un papel protagónico que le permite desplegar iniciativas
en bien de la asistencia, la docencia y la investigación.
Estimó al respecto: "La dirección científico
- técnica del HUS se ha ejercido con responsabilidad
y compromiso, con sentido de lo público y con el propósito
de consolidar al hospital como institución pionera en
prestación de servicios de salud de alta complejidad
con calidad y eficiencia. Como campo de prácticas,
elogió los logros de la alianza: "Sin duda alguna
se benefician ambas instituciones, de modo que se tiene una
Institución Prestadora de Servicios de Salud con carácter
universitario y se está formando talento humano en salud
con altas calidades científicas y asistenciales". |
¿Cuánto
tiempo durarán los paliativos? ¿Cómo
evitar que se reproduzca la crisis hospitalaria?
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El Hospital
Erasmo Meoz de Cúcuta tiene 666 servidores de los más
de mil que tenía en 2000. El gerente administrativo,
Marco Antonio Navarro, ve su situación estable: "Todos
los servicios funcionan, pero hay que esperar respuesta del
Ministerio de la Protección Social al documento enviado
con el diagnóstico. Cabe esperar los resultados de los
compromisos pactados a 10 años a partir de 2005, para
definir la viabilidad".
Los hospitales cafeteros
El subdirector del Hospital Universitario San Jorge
de Pereira, John Jairo Ramírez, resaltó el apoyo
del Ministerio con $27.000 millones para ajuste laboral y prestacional,
y pago de deuda externa. Salieron 300 empleados y no faltan
traumatismos. Se está al día en salarios y pagos
a proveedores, se sanea la cartera, pero hay que mejorar procesos
internos. Los servicios mejoran, entre ellos traumatología,
vital en Pereira que tiene altos índices de morbilidad.
Requerimos más apoyo del ministerio, mejorar productividad,
recuperar cartera y racionalizar la gestión", afirmó.
La comunidad sigue esperando la reapertura del Hospital de Caldas,
patrimonio científico del departamento. El gobernador
Emilio Echeverri Mejía, indicó que el centro está
en suspenso y fue asumido por el Municipio de Manizales; sigue
pensando que es un error mantener 3 hospitales de tercer nivel
en la ciudad. El alcalde Luis Roberto Rivas mantiene su propuesta
de reabrirlo bajo administración delegada y condicionada
a un canon de arriendo y a la destinación de 50% de las
utilidades para el pago de acreedores.
Y la costa, ¿qué?
El gobierno destinó $84.000 millones para reestructuración
de hospitales en la costa atlántica. Sobre el cerrado
Hospital Universitario de Barranquilla, el gobernador del Atlántico,
Carlos Rodado Noriega, anuncio su próxima reapertura:
Se abrirá consulta externa, cuidados intensivos
y hospitalización, con $20.000 millones de inversión.
Firmaremos convenio con el distrito de Barranquilla para garantizar
el pago de pacientes remitidos de alta complejidad".
Un déficit de $40.000 millones y $22.000 millones de
pasivo laboral hicieron cerrar el Hospital Universitario de
Cartagena hace 3 años. Gracias a Dios y a los Juegos
Centroamericanos y del Caribe será reabierto en junio
próximo como Hospital Universitario del Caribe. Para
evitar su colapso, el Distrito de Cartagena y el Departamento
de Bolívar se comprometen a contratar con el Hospital
60% de las emergencias de alta complejidad de la región.
Así se espera evitar la recurrencia de los pacientes
a las clínicas privadas y se alivia en parte la agonía
del Hospital San Pablo de Cartagena, donde no hay ni inyecciones,
indicó el gobernador Libardo Simancas Torres.
El gobernador del Magdalena, Trino Luna Corredor, fijó
para diciembre próximo la plena reestructuración
y recuperación de 6 centros de tercer nivel, entre ellos
el liquidado Hospital Central en Santa Marta, como Hospital
Universitario. Otro tanto se hará con 5 hospitales de
primer nivel. |
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La reestructuración
es ejemplo de una revolución social en la Patria".
Presidente Uribe.
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En fin, cabe pensar que no se
necesitarían $84.000 millones para reestructurar los
hospitales de la costa si se hubiera suturado a tiempo la vena
rota de la corrupción, y si el gobierno hubiera sido
cumplido en pagos y evitado el desvío de los recursos
del régimen subsidiado hacia las autodefensas.
La "platica" oficial
Escuchando al presidente Uribe, ¿quién
no piensa que el pobre y abandonado es el Estado y los hospitales
los irresponsables? Esto dijo hace poco en Popayán: "Yo
no llego a los consejos comunitarios con chequera. Este es un
gobierno escaso en recursos pero sobrado en voluntad".
Así, a cualquiera le parece mucha gracia lo que declaró
en Medellín: "Hemos salvado 126 hospitales, no más
a Antioquia le dimos $27.000 millones para reestructuración
de hospitales, $98.000 millones a Boyacá, $48.000 millones
al Atlántico. Tenemos 126 hospitales reestructurados,
hoy eficientes y equilibrados. Faltan muchos, faltan las clínicas
del ISS, pero en eso vamos y allá hay qué llegar
para que sean eficientes y bien calificadas por la comunidad".
Pese a toda la problemática asociada a la reestructuración,
Uribe la pone como ejemplo de "una revolución social
en la Patria". A su turno, el viceministro de Salud, Eduardo
Alvarado, negó que se esté cerrando hospitales:
"Lo que estamos es salvando hospitales". Las reestructuraciones
no tienen reversa, claro, lo que cabe preguntar es hasta qué
punto serían necesarias si el Estado fuese más
eficaz en el giro de transferencias, más cumplido en
sus pagos a los hospitales y más diligentes los organismos
de control frente a la corrupción administrativa. Mejor
dicho, ¿estará "salvando" el gobierno
el producto de su propia ineficacia? ¿Qué es más
sano: apagar incendios o prevenirlos?
A grandes problemas, grandes soluciones. Si el hospital colombiano
como institución es patrimonio de todos, nadie se excluye.
Que el Estado pague, gire, controle y que ponga en cintura a
las EPS, y que éstas moderen su ambición. Razón
tiene el magíster en salud pública Fernando Ruiz
Gómez al decir: "El país ha visto indemne
la transición de un monopolio público hacia un
monopolio privado." Se requiere también que algunos
sindicatos sean más realistas frente a la crisis hospitalaria
y que la comunidad use racionalmente los servicios de salud
y adopte gradualmente una cultura de la prevención. |
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