DELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 16    No. 212 MAYO   AÑO 2016    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co






 

 


Carol Ann Figueroa y su
“casting para una muerte”
Hernando Guzmán Paniagua - Periodista - elpulso@sanvicentefundacion.com

De alguna manera, todos somos pacientes del mismo dolor. Esto quedó claro en el conversatorio del Hospital Universitario San Vicente Fundación de Medellín, conducido por la médica reumatóloga Adriana Vanegas, el pasado 12 de abril, con Carol Ann Figueroa, guionista del documental “Paciente”. “Decidimos llamarla así -dijo- porque el cuidador desarrolla el don de la paciencia y muchas veces también se enferma, casi toda la familia se desentiende y quien decide hacerse cargo termina sufriendo mucho. Es un homenaje a ese trabajo anónimo, silencioso, que pasa inadvertido”.
Sobre la investigación, Carol refirió: “Nos llevó tres años, y cuando pensamos qué hacer con tanto material, unas 60 entrevistas, lo dimos a nueve realizadores colombianos, entre ellos Luis Ospina, quien en ese momento sufría de cáncer, y les dijimos: Hagan lo que quieran, sólo respeten el audio. Hoy, a la enfermedad se agrega el peso de una tramitomanía innecesaria que además baja mucho la autoestima.
Con los cortometrajes de tres minutos mostramos desde otra perspectiva la misma problemática”.
“Juega y pierde el tiempo a costa de tu salud”
Si el sistema juega con nuestra salud, ¿por qué no seguirle la corriente? Parte de la serie transmedia es un juego interactivo. Figueroa explicó: “Es un juego serio: “Juega y pierde el tiempo a costa de tu salud”, que pone retos simples como consiga una cita, consiga una muleta, consiga una silla de ruedas; y según la opción que uno tome, avanza o se enreda más. Así, de un modo lúdico, la gente se ríe de su situación y, al tiempo, se vuelve consciente de la urgencia de cambiar este sistema del absurdo”. La investigación generó otro valor agregado. Sobre ello, expresó la guionista: “Al final, escribí un libro electrónico webbook-, cuatro crónicas con cuatro puntos de vista, titulado “Casting para una muerte”, se lanza en la Feria del Libro el 28 de abril. Son crónicas con los médicos paliativistas, con una mujer que padece el síndrome de Crest (esclerosis sistémica) durante 25 años, con un joven que se casó en el hospital con su novia, diez días antes de morir y nos permitió filmar su boda; y sobre nuestro proceso ético y emocional en la aproximación a pacientes, médicos y demás actores.
Itinerario del dolor
Nada más cercano a la vida que la muerte. Esta idea es común en los documentales de Jorge Caballero. “Él señaló Carol Ann Figueroa- en su película “Nacer”, que al principio se llamaba “Morir”, muestra el binomio vida-muerte, pues se desarrolla en una sala materno-infantil, al lado del Instituto Cancerológico. En “Paciente”, Nubia no es la protagonista sino una persona más, es el paciente promedio, muestra cosas que le pasan a cualquiera”. En tal sentido, la guionista cuestionó el papel de las aseguradoras, sobre las cuales aseveró: “Las EPS son perversas como concepto, es absurdo que la salud esté en manos de empresas. Para mí la solución es eliminar las EPS.
Ante esta realidad, Carol criticó la pasividad del grueso de los usuarios: No se ve a nadie exigir con vehemencia, con argumentos, la actitud es casi siempre agachada, de resignación, de condena. La enfermedad es perversa, te da una cantidad de dolores y de tratamientos para ellos. El trabajo nos enseñó que todos vamos para allá. Para el sistema lo mejor no es que el paciente se cure sino que dure mucho rato facturando.
Es a los sanos a quienes nos toca ir a pelear porque los enfermos ya tienen bastante carga psicológica, logística y emocional. Un día esperábamos una morfina para Leydy y no la autorizaban, y un funcionario de la EPS nos dijo: “Si siguen con esa cámara aquí, no le doy la morfina”; dice mucho de su inhumanidad. ¿Cómo te vuelves como Dios para determinar si dan o no la morfina? Hay un nivel de perversión muy grande en la indolencia que nace de la lógica mercantilista de la salud”.
Los realizadores también fueron buenos “pacientes”. Esto indicó Carol: “Los médicos a cargo de cuidados paliativos en las instituciones que visitamos estaban preocupados porque no fuéramos a hacer maltrato de los personajes. Debimos explicarles cuál era nuestro trabajo y con paciencia nos fuimos ganando su confianza. La cámara siempre tuvo distancia y neutralidad con las situaciones que filmaba. Los acercamientos los tuvimos con Nubia, quien se volvió amiga de la cámara y del equipo de rodaje y en algún momento habló con nosotros”.
“El cuidador, un acto de amor no visibilizado”
El guion de “Paciente” fue un trabajo conjunto. Carol Ann Figueroa, escritora y guionista también de las películas “16 memorias” y “La Gorgona, historias fugadas”, y ganadora del premio nacional de periodismo Simón Bolívar, declaró a El Pulso: “La idea de Jorge Caballero es mostrar cómo la institucionalidad afecta un proceso de enfermedad y muerte. Yo empiezo a investigar, le cuento qué voy encontrando y entre ambos decidimos hacia dónde llevar el guion y el documental. Sabíamos que había problemas en la salud pero sólo la investigación nos dio el marco de referencia, de qué tan dramática es la situación, de cuántas personas hay involucradas”.
“El manejo ético de no registrar a Leydy la paciente señaló la guionista- y de fijarnos más en la mamá cuidadora, lo descubrimos hablando con muchos pacientes en el Instituto Nacional Cancerológico. Fue una decisión al ver cómo los cuidadores son protagonistas de todo el entramado burocrático. Vimos dos dolores diferentes, el del paciente y el del cuidador. Sólo que éste último ha pasado inadvertido, damos por sentado que una persona se haga cargo del enfermo; el cuidador representa un acto de generosidad, de amor no visibilizado, había la urgencia de rendirle un homenaje. La persona que se dedica a cuidar al otro deja en pausa su vida y su trabajo pues el de cuidar es absorbente y encima están las vueltas del sistema de salud”.
¿Cómo superar la sensibilidad y el dolor propios al filmar? “Cada uno de nosotros tuvo una experiencia diferente reveló la escritora- cada quien se tocó mucho en lo humano; el director demoró un año para poder coger el material grabado antes de editarlo. Ello, porque no tenía objetividad ni ánimo para decantar la experiencia. Para mí, la escritura de “Casting para una muerte”, funcionó como exorcismo, porque esta es mi forma de comunicación, así alivié mucho mi peso. Y charlar con el cuerpo médico, con facultades de medicina, con funcionarios, con la gente me resultó terapéutico. Uno también siente que está en una lucha solo; es quijotesco, pero somos muchos quijotes”.
“No hicimos un documental de denuncia o contestatario recalca Carol Ann Figueroa- simplemente un retrato. Las EPS quedan retratadas, hasta para la gente del exterior que no sabe qué es EPS, pero entiende que son un sistema de autorizaciones que obstaculiza la atención médica, el acceso, un intermediario que dificulta todo, las EPS no son terreno fértil para generar diálogo”.
En el eterno calvario de la salud no faltan Cireneos. Uno de ellos, el cine, aporta con gran dignidad una radiografía fiel del dolor humano.
 
“Paciente”, la puesta en
escena del paseo de la muerte
Nubia camina día a día, y espera hora tras hora la salvación de su hija Leidy con cáncer. Esta mujer cojea, como la justicia, pero la salud nunca llega. Esto muestra el documental transmedia “Paciente”, dirigido por Jorge Caballero, con guion de Carol Ann Figueroa, realización de Gusano Films, en coproducción con Señal Colombia. Para Hollywood Reporter, “una mirada brillante a una situación extrema”. Para cualquier observador, el mejor retrato del paseo de la muerte.
La revista The Lancet dijo: "Nunca vemos a Leidy. En su lugar, la cámara se asoma por la puerta o por el corredor, o se centra en el final de su cama.
Es una conmovedora y apropiada restricción, uno de los muchos puntos fuertes de la película. Caballero guarda su distancia". Vista en televisiones de todo el mundo, ha ganado múltiples premios: Especial del Jurado en el Festival de Cine de Guadalajara, al Mejor director de documental en el Festival de Cartagena, Signis del festival Ciné latino Recontres en Tolousse, Francia, Tribeca, Visions Du Reel, Cinema Du Reel, Málaga y Munich entre otros.

Participará por primera vez en un grupo de 15 documentales de todo el mundo, en el International Documentary Festival of Amsterdam IDFA (18 -29 de noviembre de 2016), el “Oscar de los documentales”. Integra una trilogía de Caballero con “Bagatela” (2008), sobre los delitos menores en Bogotá. y “Nacer, diario de maternidad” (2013). En las tres, Kinetoscopio ve “las instituciones y el abismo entre ellas y el ciudadano común”. Caballero coordina un documental interactivo del Máster de Documental Creativo de la Universidad Autónoma de Barcelona, y ha ganado dos veces el premio nacional de documental de Colombia.
Anatomía del sufrimiento
Una madre que cuida a su hija, enferma de un cáncer muy agresivo, se enfrenta al laberinto kafkiano del sistema de salud de Colombia. “Observacional y despojada de cualquier sentimentalismo dice El Universal de Cartagena- 'Paciente' crece hasta convertirse en una acusación monumental de la burocracia sin corazón que asfixia la atención de la salud en Colombia”. El crítico Pedro Rovetto, en “Las dos orillas”, la elogia por no incurrir en la “pornopatología” de muchos programas de televisión. No muestra “la historia melodramática de un enfermo ni una enfermedad llamativa ni una cirugía de frontera”. Valora el “enfocarse no en un proceso patológico sino en el sufrimiento humano que lo acompaña. Es una oportunidad para pensar con los ojos, el corazón y empatía en el otro que sufre con paciencia”.
El “universo narrativo” de Jorge Caballero se inspira en referentes como el norteamericano Frederick Wiseman, quien revela toda una situación social a partir de detalles que no figuran como evidentes. Así, aprende a plasmar signos que expresan cargas dramáticas que conmuevan al espectador, que pintan todo un mundo y narran toda una historia.
“Crear un universo narrativo”: Jorge Caballero
“Paciente” trabaja con tres actores naturales: el enfermo, el médico y el cuidador. El director Jorge Caballero declaró a Sandra Ríos de Cine Vista: “La motivación principal de la película no es política, no es precisamente de denuncia, sino de querer revelar lo que no es tan evidente. Cuando pensamos en los problemas del sistema de salud, por ejemplo, lo primero que uno piensa es en culpar a alguien, pero me parece que eso sería una observación simplista del tema”.
Dijo que siempre se piensa que la víctima es sólo el enfermo, pero metiéndose uno en la situación se descubre a quien carga con el mayor peso: “El olvidado de todo esto, el cuidador, el que tiene que hacer la fila y dar de comer también”. Sobre el tratamiento cinematográfico, declaró: “Era muy fácil volverlo un pasquín, volverla una película de denuncia que fuera realmente un informativo entero donde se dijera lo que está pasando. Esa no era nuestra intención”. Se trata “de crear un universo narrativo y de que lo puedas explorar desde diferentes puntos de vista”. Pocas veces como ésta, los colombianos podemos mirarnos en la pantalla, un espejo donde todos nos reflejamos, recorriendo, como Nubia, el camino incierto entre la vida y la muerte.

 
 



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