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| Reflexión
del mes |
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El trabajo científico
(fragmento)
"El científico no estudia la naturaleza por
la utilidad que le pueda reportar; la estudia por el gozo
que le proporciona, y este gozo se debe a la belleza que
hay en ella. Si la naturaleza no fuera hermosa, no valdría
la pena su estudio, y si no valiera la pena conocerla, la
vida no merecería ser vivida. Por supuesto que no
hablo aquí de aquella belleza que impresiona los
sentidos, la belleza de las cualidades y apariencias; y
no es que desprecie esta belleza (lejos de mí tal
cosa), pero no es esta la propia de la ciencia; me refiero
a aquella profunda belleza que surge de la armonía
del orden en sus partes y que una pura inteligencia puede
captar. La belleza intelectual se basta a sí misma,
y es por ella, más que quizá por el bien futuro
de la humanidad, por lo que el científico consagra
su vida a un trabajo largo y difícil.
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| Henri
Poincaré (1854-1912). Prestigioso polímata: matemático,
físico, científico teórico y filósofo
de la ciencia. Es descrito a menudo como el último universalista,
capaz de entender y contribuir en todos los ámbitos de
la disciplina matemática. En 1894 estableció el
grupo fundamental de un espacio topológico. Destacó
por su definición del problema de los 3 cuerpos y sus
contribuciones a la teoría de la relatividad. |
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Aporía
de la eutanasia en Colombia
José
Humberto Duque Z., MD Filósofo y bioeticista. Miembro de los
Comités de Ética de San Vicente Fundación
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El término aporía
en el Diccionario de la Real Academia Española de la
lengua significa enunciado que expresa o contiene una
inviabilidad de orden racional. Pues bien, en este artículo
me propongo demostrar por qué la eutanasia es inviable
hoy en Colombia.
En primer término es inviable por la amplia resistencia
de los médicos a participar como agentes responsables
de decidir y actuar para producir la muerte a un paciente
mediante la eutanasia. Unos cuantos por convicciones filosóficas
y religiosas, pero otros porque no quieren ser culpables de
homicidios, así sean piadosos, y muchos otros por temor
al desprestigio y a someterse a eventuales procesos judiciales
para justificar su actuación.
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En
segundo lugar, existen multiplicidad de alternativas de apoyo
psicológico, espiritual, familiar y farmacológico
para afrontar el dolor y el sufrimiento, que demuestran su eficacia
cuando se aplican con rigor científico y ético;
un ejemplo son los cuidados paliativos, cuando éstos
se prestan con integridad, con calidad y con alto grado de responsabilidad.
Estos recursos no existían ni en la época de Sócrates,
ni de Séneca, ni de Tomás Moro ni de Stuart Mill,
quienes entre muchos otros, justificaron la eutanasia con argumentos
filosóficos como alternativa al sufrimiento humano insoportable.
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La presencia de tales
alternativas modernas al sufrimiento y al dolor, hacen inviable
la eutanasia como solución.
Por otra parte, la eutanasia en Colombia es inviable porque
persisten serias dificultades científicas y filosóficas
generadoras de profundas incertidumbres para definir un pronóstico
de muerte en tiempo relativamente breve, muy pocos
casos de pacientes prácticamente agónicos podrían
ser pronosticados como cercanos al final de sus días,
y para estos pacientes la sedación controlada puede contribuir
a una muerte digna.
Los conflictos de intereses son otra razón de inviabilidad
de la eutanasia. Con frecuencia se observan familias agobiadas
por el cuidado que por meses o años exige la atención
de un paciente con enfermedades crónicas, degenerativas
o graves sin curación, familias que quisieran descargarse
de sus obligaciones. Y no sería extraño que aseguradoras
interesadas únicamente en el beneficio económico,
podrían igualmente impulsar o presionar la práctica
de la eutanasia en pacientes 'de alto costo' para el sistema
de salud.
Tampoco es viable en Colombia la eutanasia porque aún
no tenemos un buen desarrollo de los cuidados paliativos, ni
en infraestructura y menos aún en recursos humanos entrenados,
cualificados y suficientes para atender la inmensa demanda de
pacientes crónicos que padecen intensos sufrimientos.
Es paradójico que mientras la ley de cuidados paliativos
(Ley 1733/14) propone su desarrollo, esta normativa ni se aplica,
ni el Estado la impulsa o favorece, pero simultáneamente
y con fundamento racional se exige que a los pacientes candidatos
a la eutanasia se les haya brindado la oportunidad de acceder
a cuidados paliativos de calidad. Por lo tanto, mientras en
Colombia no existan cuidados paliativos de calidad y accesibles,
no es viable la eutanasia. |
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Parte de la misión
médica está en
evitar la medicalización inequitativa de la muerte
por incentivos perversos, lo cual incrementa el
sufrimiento humano, prolonga la agonía y genera
sobrecostos al sistema de salud.
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Tampoco será
viable la eutanasia mientras no se definan mecanismos seguros
de control de abusos frente a los derechos humanos de las personas
más vulnerables de la sociedad. Un procedimiento de esta
envergadura no debe ser dejado por el Estado al arbitrio de
caprichosos deseos de acabar con vidas mal llamadas 'desechables'.
Basta recordar lo sucedido en una universidad del norte del
país hace algunos años, cuando se denunció
el homicidio de indigentes y habitantes de calle para disponer
de cadáveres para el estudio de anatomía en una
prestigiosa facultad de Medicina.
Otros cuestionamientos de orden práctico pero de gran
importancia, son los siguientes: ¿Con qué criterios
clínicos se puede hacer el pronóstico de muerte
inminente en pacientes oncológicos y no oncológicos?
¿Con qué criterios técnico-científicos,
socio-culturales y éticos podemos valorar la autonomía
de un paciente para saber que su solicitud de eutanasia es tan
libre como se desea? La dificultad para responder con acierto
estas preguntas también es razón de inviabilidad
de la eutanasia en Colombia.
En Holanda, estadísticas de los últimos años
advierten que solo 3% del total de muertes ocurren por eutanasia,
país éste donde la promoción y permisividad
legal para este procedimiento llevan décadas. Siendo
así, ¿será para Colombia una prioridad
de salud pública la obligación de ofrecer la eutanasia
en los planes de beneficios del sistema de salud, cuando muchos
se mueren todavía en las puertas de los hospitales? Estimo
que tampoco por esta razón podría ser viable la
eutanasia en Colombia, existiendo prioridades como la real cobertura
de servicios de salud de buena calidad a los más pobres.
Debemos reconocer la importancia de la autonomía médica
y de la autorregulación para que los médicos puedan
asumir con ética su misión ante los imponderables
dilemas que pone día a día un ejercicio compasivo,
honesto y responsable de su profesión. Parte de dicha
misión está en evitar la medicalización
inequitativa de la muerte por incentivos perversos, lo cual
incrementa el sufrimiento humano, prolonga la agonía
y genera sobrecostos al sistema de salud, desperdiciando recursos
que mejor utilizados podrían servir para salvar muchas
vidas recuperables, situación que constituye motivo de
presión política para exigir la práctica
de la eutanasia. Pero al mismo tiempo debemos preguntarnos qué
tan viable es que las autoridades colombianas dejen morir los
hospitales y con ellos a los pacientes que pueden y deben vivir.
Estas sí que son las aporías que debiéramos
atender con prioridad. |
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De
la vida real en el sistema de salud
Redaccuión
El Pulso |
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Solo puede respirar en
Medellín
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| Paciente de 34 años, con
Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) con exacerbación
aguda, urge requerimiento de oxígeno de alto flujo pues
necesita de 8 a 10 litros por minuto. Antes de la hospitalización
residía en el municipio de Itaguí, en casa de
su suegra con su compañera; al ser hospitalizado se solicitó
el oxígeno a su aseguradora, el cual fue entregado en
el domicilio enunciado. |
Tras una hospitalización
prolongada, le informan que ya no podían recibirlo por
ruptura de la relación sentimental, él no tiene
familiares en Medellín, solo cuenta con su madre residente
en el municipio de Yolombó, la cual insiste en que no
tiene dónde ubicarse en Medellín. Se solicita
a la EPS que le suministren el oxígeno en Yolombó,
pero responde que el proveedor solo va allí cada 15 días
y que el paciente si es manejado con pipeta debe recibir por
lo menos 3 al día, lo que exigiría la entrega
aproximada en el hogar de 45 pipetas para 15 días. Finalmente
la EPS decide ubicar al paciente en un hogar de paso, donde
le suministrarán el oxigeno de alto flujo mientras la
madre consigue un lugar para permanecer en Medellín y
poder cuidarlo.
Recién nacido vivo, aparece
muerto en Fosyga
Bebé indígena recién nacido, proveniente
del municipio de Zaragoza (Antioquia), es ingresado a la Unidad
de Cuidados Intensivos en el Hospital Infantil. La EPS se niega
a afiliarlo al Sistema General de Seguridad Social en Salud
(SGSSS), porque en el Fosyga registra como fallecido en el número
del registro civil. La familia tuvo que interponer tutela.
Chocó no asume anti-coagulación
de gestante
Mujer de 40 años con gestación de 10 semanas
y trombosis venosa profunda. Reside en el municipio de Condoto
(Chocó), tiene dificultades de aseguramiento, pues la
EPS Comfachocó la desvinculó tras el fallecimiento
de su compañero hace 8 meses. Requería garantizarse
anti-coagulación, pero el ente territorial (Departamento
de Chocó) no se hace responsable.
Mujer con cáncer, sin tratamiento
y sin acompañante
Una paciente de 58 años residente en el municipio
de Turbo, Urabá antioqueño, de escasos recursos,
con diagnóstico de tumor maligno de exo-cérvix
(cuello uterino), no cuenta con soporte social en Medellín.
Previo al ingreso el compañero logró por medio
de tutela, la garantía de tratamiento, alojamiento y
alimentación para ella y el acudiente en Medellín,
ya que la EPS del régimen subsidiado no cuenta en el
municipio de residencia con recursos para atender los requerimientos
de la paciente. Ocho días después del ingreso
al Hospital aún no se recibía respuesta en relación
con el alojamiento y alimentación del acompañante,
pese a la gestión diaria y permanente intentando obtener
la autorización del recurso; incluso él tuvo que
entablar desacato, pero sigue esperando.
Dificultades para cuidar preso enfermo
en casa
A un joven de 19 años con secuelas de trauma
encéfalo-craneano severo, con detención domiciliaria,
la EPS le dificulta la garantía del tratamiento ambulatorio
(atención domiciliaria, insumos y otros requerimientos
para recobrar la salud). Madre muy comprometida y excelente
cuidadora de su hijo, pero con las limitantes para la gestión
de lo que el paciente requiere ante su EPS.
Adicto sin red de apoyo
Un paciente de 38 años con diagnóstico
de Trastorno Afectivo Bipolar y consumidor de sustancias psicoactivas
con múltiples reingresos a la institución hospitalaria,
presenta baja adherencia al tratamiento y no tiene red de apoyo
socio-familiar comprometida con el cuidado. La madre manifiesta
estar cansada y no querer saber nada de su hijo.
Cedulado a los 25 años para
afiliarlo a salud
Ingresa al Hospital en Medellín un joven de 25
años, identificado solo con tarjeta de identidad, desempleado,
sin red de apoyo para su cuidado, quien pasa la noche en hoteles
cuando tiene con qué pagar el cuarto. Durante la estancia
hospitalaria se ubicó a la madre del paciente en el municipio
de Betulia (Antioquia), quien relata que el joven se alejó
del hogar y nunca realizó el trámite de cédula
ni de afiliación al sistema de salud. Se hace contacto
con la Registraduría (Opadi) para conseguir cédula
y afiliarlo a una EPS. Actualmente se está en proceso
de garantizar continuidad en el tratamiento del paciente. |
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Bioética
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Ética: lo moralmente
necesario
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Ramón
Córdoba Palacio, MD |
| El
libro bíblico de La Sabiduría nos
enseña en el Capítulo 6: «Oíd, pues,
reyes, y entended. Aprended, soberanos de los confines de la
tierra (1). Estad atentos los que gobernáis multitudes
y estáis orgullosos de la muchedumbre de vuestros pueblos
(2) Porque un juicio implacable espera a los que mandan (5).
Al pequeño, por piedad, se le perdona, pero los poderosos
serán poderosamente castigados (6)». |
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Evidente, contundente y actual la lección de ética
que proclama el libro de La Sabiduría en
el citado capítulo 6 para el hombre del siglo XXI.
Una ligera reflexión nos demuestra que hemos perdido
la más elemental noción de respeto intrínseco
por la vida y la dignidad del ser humano, cualquiera sea su
edad, sexo, origen étnico, creencias religiosas, ideal
político, trabajo que desempeñe, etc.
Igual que el hombre de las cavernas vemos en el otro ser humano,
en el prójimo, un contendor, y en el animal irracional,
un patrimonio: se considera de más trascendencia, de
mayor importancia, evitar una corrida de toros que el aborto
de un niño, condenado a morir -sin defensor, así
sea de oficio-, por un delito en el cual no es posible que
haya participado; con inusitada frecuencia se atiende en cuestiones
de salud más oportuna y cuidadosamente a las mascotas
que a sus dueños, etc. La lista se haría interminable.
Recordemos que la ética juzga la conducta que libremente
adopte el ser humano en cada instante de su existencia, pues
quiéralo o no, ésta, su existencia, no se le
otorga como algo determinado sino que él tiene que
decidir, insistimos, en cada instante de su vida, cómo
actuar. Su decisión es juzgada según los principios
universales e inmodificables, antropológicos, del Bien
y del Mal. Su decisión implica necesariamente responsabilidad
ética, aunque no siempre legal y social.
« [
] La ética propone reglas que deben
ser pautas de nuestra conducta; no ha de orientarse conforme
a la capacidad del hombre, sino mostrar aquello que es moralmente
necesario», nos enseña Immanuel Kant.
1. Biblia de Jerusalén. Bruxelles (Belgium): Desclée
de Brouwer, 1967. p. 884..
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| NOTA:
Esta sección es un aporte del Centro Colombiano de Bioética
-Cecolbe-. |
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Maestro, ¿qué es eterno?
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Los paros nacionales, sólo así hacen caso el
gobierno y los empresarios. Paros generales en mayo de 1947,
abril de 1948 y noviembre de 1949 aplastados por el gobierno
conservador, como las jornadas estudiantiles de 8 y 9 de mayo
del 54 y mayo del 57. El mayor paro cívico nacional,
14 de septiembre del 77, por aumento salarial, tierra para
los campesinos, contra el Estado de Sitio y otras consignas,
Paro Nacional Agrario en 2013, los eternos paros de maestros
y el reciente Paro Nacional del 24 de enero contra el bajo
aumento del salario mínimo, contra el alza del IVA
y el 4 por mil. Pero es más eterna la injusticia, pequeño
saltamontes.
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