IPS de Medellín
piden
agilizar flujo de recursos |
Medellín, 15 de noviembre
de 2011
Doctor
Juan Manuel Santos Calderón
Presidente de la República de Colombia
Respetado señor Presidente Santos:
Como responsables de las Instituciones Prestadoras de Servicios
de Salud de la ciudad de Medellín que más adelante
se mencionan, respetuosamente nos dirigimos a Usted con el
fin de pedirle su inmediata y eficaz intervención,
para agilizar el flujo de los recursos económicos que
requerimos para seguir atendiendo a los pacientes que día
tras día llegan a nuestras Instituciones en procura
de atención en salud.
El pasado 25 de julio, le dirigimos una carta, solicitando
ayuda en el mismo sentido de la presente, a los doctores Mauricio
Santa María S., entonces Ministro de la Protección
Social y Conrado Adolfo Gómez V., Superintendente Nacional
de Salud. Les informamos que a junio 30/11, los principales
deudores aseguradores, nos debían la suma de $677.364
millones, cartera con una edad promedio de 195 días.
Para ilustrar la gravedad del asunto, por cuanto nuestra situación
de liquidez en vez de mejorar sigue empeorando, le presentamos
a continuación un cuadro resumen en el cual se puede
apreciar el nombre de las entidades que nos deben así
como los saldos adeudados a diciembre 31/10 y a septiembre
30/11: |
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Tal como se puede apreciar,
a diciembre 31/10, el valor que se nos adeudaba por las entidades
descritas era de $571.964 millones. En septiembre 30/11 el
valor adeudado por las mismas creció a $701.951 millones.
Es decir, la cartera subió en un 22.73%. La edad de
la cartera pasó de 181 días que tenía
en diciembre 31/10, a 200 días en septiembre 30/11.
Se deterioró en 19 días.
Con mucha ilusión y esperanza de que este grave problema
se va a solucionar, hemos seguido con atención los
repetidos anuncios del gobierno nacional en el sentido de
que se giraron importantes sumas de dinero para facilitar
el flujo de los recursos en el sector salud, pero infortunadamente,
nuestras tesorerías no han sentido el alivio de tan
importantes decisiones. Inexplicablemente, sentimos que los
recursos fluyen cada vez de manera más lenta.
Como organizaciones empresariales que somos, tenemos obligaciones
impostergables tales como el pago de salarios y prestaciones
sociales a nuestros empleados, así como el pago a los
proveedores de medicamentos y material médico-quirúrgico,
quienes suspenden los despachos cuando no se les paga.
Estamos comprometidos con la atención en salud de los
pacientes y con hacer los mejores esfuerzos a nuestro alcance
para mantener los servicios activos. Creemos en Colombia y
estamos seguros de que usted, señor Presidente, nos
ayudará a sortear esta difícil situación,
de la mejor forma posible. Reciba nuestro respetuoso saludo
y quedamos atentos a su decisiva y oportuna respuesta.
Cordialmente,
Julio Ernesto Toro, director, San Vicente Fundación;
Andrés Aguirre, director, Hospital Pablo Tobón
Uribe; Sergio Vélez, gerente, Hospital General de Medellín;
Claudia Yaneth Henao, asesora administrativa y financiera,
ESE Hospital Manuel Uribe Angel; Mauricio Jaramillo, director,
Clínica CES; Carlos A. Restrepo, director, Clínica
Universitaria Bolivariana; Daniel Villegas, gerente, Clínica
Medellín; Gustavo Restrepo, gerente, Clínica
del Prado; Juan Francisco González, presidente, Clínica
Soma; Francisco Villegas, director, Fundación Santa
María; Hno. Raúl Oses Ortega, director, Clínica
San Juan de Dios, La Ceja (Ant); Ramiro Posada, gerente, Clínica
Somer (Rionegro); Carlos J. Bahamón, Nueva Clínica
Sagrado Corazón; Felipe Aguirre, gerente, Clínica
Las Vegas. |
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Biotecnológicos,
¿comercio a costa del paciente?
Francisco de Paula Gómez.
MD, ESP - Presidente Asociación de Laboratorios Farmacéuticos
de Investigación -Afidro-
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Los biotecnológicos
son medicamentos fabricados mediante complejos procedimientos
a partir de células, organismos y tejidos vivos. Y
dada su extraordinaria efectividad, los bio-terapéuticos
o medicamentos biotecnológicos se convirtieron en terapias
indispensables para cáncer, artritis reumatoide, hemofilia,
diabetes, enfermedades raras y muchas otras. Más tienen
aspectos problemáticos: que son costosos porque su
producción es difícil, que pueden generar serios
efectos adversos al paciente y requieren cuidadoso seguimiento
médico, y que pocos están en el POS, que valga
decir ¡nunca se actualizó en 17 años!
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En el mundo estos productos se
comercializan hace 30 años y en Colombia el Invima ha
autorizado unos 550. No obstante, el procedimiento de registro
usualmente es conflictivo y sólo el criterio técnico
de la Comisión Revisora de Medicamentos evita mayores
problemas sanitarios; sin embargo, al no contar con regulación
específica, es permanente el riesgo que productos rechazados
en Europa, Japón, Canadá o Estados Unidos, sean
entregados aquí a los pacientes. En Colombia, 30 o 40%
del total de los biotecnológicos son originales, el resto
son producidos por multinacionales indias, chinas, coreanas,
etc. e importados por comercializadores, EPS e industria nacional
(que no los produce).
No hay duda que existe gran interés comercial de quienes
desarrollan biotecnológicos innovadores, o quienes producen
versiones similares y copias, o los importan y comercializan.
Pero la reglamentación sanitaria de los biotecnológicos
no puede hacerse en función de la competencia comercial;
el asunto que debe solucionar el gobierno es cómo minimizar
el riesgo sanitario y que estos productos garanticen eficacia,
y sobre todo que sean seguros, que es la mayor preocupación.
La EMA es la Agencia Europea de Medicamentos con la reglamentación
más integral y la Organización Mundial de Salud
(OMS) recomienda desde 2009 una guía para bio-similares.
El Ministerio de Salud tiene que expedir una reglamentación
para seguir autorizando la comercialización de medicamentos
de origen biotecnológico de acuerdo con estándares
internacionales, tal y como ordena la Ley 1438 de 2011.
Los gobiernos de los 27 países de la Unión Europea
exigen a cualquier laboratorio farmacéutico, sea que
produzca o comercialice medicamentos biotecnológicos
originales o copias similares, que presente pruebas de eficacia
y seguridad de su producto mediante ensayos de laboratorio y
Estudios Clínicos propios, entre ellos, estudios controlados
en humanos. Los canadienses lo hacen, y los norteamericanos,
y los japoneses, y los suizos, y los brasileños, y los
venezolanos
Los argentinos lo aprobaron esta semana, y
la OMS hace la recomendación desde 2009. ¿Y nuestro
Invima? Igual, pues la Sala Especializada de Medicamentos y
Productos Biológicos de la Comisión Revisora desde
2003 señala que los medicamentos biotecnológicos
similares deben presentar Estudios Clínicos de seguridad
y eficacia con su propio medicamento, y lo reafirmó en
agosto último.
Pero pese a que el mundo científico y sanitario va con
dirección clara, aquí se insiste con irreflexivo
interés comercial en rebajar el estándar que el
Invima exige de acuerdo con recomendaciones de la OMS y de las
más serias agencias de medicamentos del mundo. Además,
a pesar que la reciente Ley 1438 ordenó una reglamentación
sanitaria antes de enero 19 de 2012 que asegure la calidad de
medicamentos biotecnológicos según estándares
internacionales, ahora se busca permitir la producción
y comercialización de productos no autorizados o rechazados
en países de vigilancia sanitaria alta. Y los argumentos
que promueven este despropósito, parecieran estar calando
en algunas esferas gubernamentales ¡porque rebajan precios
y se mejora la competencia!
Toma fuerza la idea de evaluar sólo pruebas farmacéuticas
básicas, sin exigir los Estudios Clínicos que
recomienda medio mundo para demostrar eficacia y seguridad a
fármacos biotecnológicos similares, permitiendo
su comercialización con el argumento de 'pero eso sí,
se hará una estrecha vigilancia farmacéutica posterior'.
Exponer a la población inerme a productos farmacéuticos
sin las pruebas técnica y científicamente recomendadas,
sería una irresponsabilidad contraria a todo valor constitucional
y de Derechos Humanos.
Sería un craso error promover la competencia en la industria
relajando controles sanitarios, poniendo en riesgo a la población
inerme para que utilice productos sin las debidas exigencias
y ver luego qué pasa.
De forma análoga, a nadie con un mínimo de sentido
común se le ocurriría rebajar los estándares
y exigencias aéreas, para promover que nuevas compañías
compitan en el mercado y rebajar los precios. ¿Quién
duda que pagarían la seguridad y la vida de los usuarios?
¿Qué clase de competencia es esa? Los requerimientos
sanitarios y estándares técnicos que en defensa
de la población exigen las agencias de medicamentos del
mundo, incluido nuestro Invima, no pueden erróneamente
interpretarse como 'barreras comerciales o limitaciones al acceso'.
Tampoco pueden supeditarse a discusiones de precio o mercado
las ineludibles exigencias de calidad, seguridad y eficacia
que debe demostrar cualquier tecnología médica,
como los medicamentos. El Ministerio de Salud tiene la obligación
de cuidar por la salud y vida de todos, por lo que la reglamentación
que expida próximamente, esperamos sea exigente y acorde
con lo recomendado por las agencias sanitarias serias del mundo
y OMS. No estamos hablando de comercio, ni de precios, ni de
competencia: estamos hablando de responsabilidad, y del derecho
a la salud y la vida de los pacientes. |
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Bioética
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Navidad y ética
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| Ramón
Córdoba Palacio, MD - elpulso@elhospital.org.co
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La
conmemoración de la Navidad es un tiempo propicio para
reflexionar sobre el aspecto ético de nuestra conducta,
en el sentido más amplio del vocablo. Es costumbre que
al finalizar un período de actividades en cualquiera
de los campos del quehacer humano, se lleve a cabo un balance
que permita conocer el estado de nuestra actividad: progreso,
estancamiento, retroceso. Infortunadamente, en la más
importante e ineludible labor de nuestra condición de
hombres, humanizarnos y humanizar a nuestros semejantes próximos
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o lejanos, ese balance que debería realizarse cada día,
no se hace o sus resultados no se tienen honestamente en cuenta.
¿Qué enseñanzas, qué motivos
de reflexión puramente humanos, antropológicos,
éticos, nos presentan los hechos históricos de
la Navidad, lo que nos relatan los Evangelios? Me detendré
sólo en lo antropológico, pues lo teológico
no es mi campo y en ese aspecto creo las enseñanzas del
Magisterio de la Iglesia Católica Romana y me someto
a ellas.
Llegan a Belén José y María, descendientes
de David, uno de los más grandes reyes de Israel, si
no el más grande, y no hacen uso, por respeto a la dignidad
de las personas que rudamente los atienden, de su título
ni del de su Hijo, aún en las entrañas de María,
el Mesías, el Salvador de su pueblo. No se incomodan
ni reclaman por el humillante ofrecimiento de una pesebrera
para pasar la noche en la situación excepcional del alumbramiento
de la joven madre. Acuden a festejar el anunciado nacimiento
unos pobres pastores y su obsequios son ovejas de su pertenencia
y los padres del recién nacido no exigen certificado
de casta, ni belleza, etc., aceptan respetuosamente lo que cada
quien puede o quiere dar.
Las actuaciones de José y María e inclusive la
de Jesús, su hijo, para quienes creemos que es Dios omnipotente,
se ciñen a las más estrictas normas de la ética
personalista: cumplir honestamente y a cabalidad y según
los valores universales y permanentes del Bien y del Mal la
misión que nos fue encomendada, lo que implica un sumo
respeto por la dignidad intrínseca de todo ser humano
cualquiera sea su edad, su sexo, raza, preparación académica,
sus creencias religiosas, su ideología política,
etc.
La ética, recordémoslo, es la ciencia axiológica
que evalúa las actitudes y los actos humanos, libres,
conscientes y voluntarios y, al mismo tiempo, « [
]
propone reglas que deben ser pautas de nuestra conducta; no
ha de orientarse conforme a la capacidad del hombre, sino mostrar
aquello que es moralmente necesario», según lo
afirma Kant. Sólo el hombre, por ser hombre, es animal
dotado de inteligencia racional que le permite, cualquiera sea
su preparación académica, elegir entre el bien
y el mal, lo que le imprime a sus actuaciones una «determinada
condición axiológica» y las somete a ser
evaluadas como morales o inmorales, como éticas y no
éticas (Arno Anzenbacher).
La necesidad de elegir entre el bien y el mal es ineludible
para todo ser humano, porque la vida no se nos da hecha sino
como tarea, y cada acto que realizamos nos exige optar en un
sentido o en otro y responder éticamente, querámoslo
o no, por nuestra conducta. «Lo que se hace se interpreta
a la luz de lo que se debe hacer, y los fines implican una referencia
al bien», enseña Julián Marías.
El sumo respeto por la vida, la dignidad y la libertad intrínsecas
de nuestros semejantes, de todo ser humano, cualquiera sea su
edad, su sexo, raza, preparación académica, sus
creencias religiosas, su ideología política, etc.,
como lo afirmamos antes, exige como fundamento esencial e ineludible
el sumo respeto por sí mismo, por el cuidado razonable
de su propia existencia -la salud, como contribución
el buen estado de la vida- la dignidad y la libertad propias,
la permanente preocupación de humanizarnos y humanizar
el mundo cualquiera sea la misión que se nos encomendó
y la circunstancia en la que nos toque llevarla a cabo.
Todo lo anterior se cumple plenamente en la conducta de Jesús,
José y María, los personajes de la Navidad de
quienes nos hemos ocupado en esta reflexión.
¡Feliz Navidad! |
| NOTA:
Esta sección es un aporte del Centro Colombiano de Bioética
-Cecolbe-. |
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Maestro, ¿qué es eterno?
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La
reglamentación de la Ley 1438 de 2011. Santos le está
pidiendo al niño Dios una unificación del POS
sostenible, lo de la Atención Primaria
en Saludy las Redes Integradas de Servicios van a salir el
28 de diciembre (¡qué inocentada!), el Plan Decenal
de Salud Pública y la Política Farmacéutica
se esperan como traído de los reyes magos (si a los
camellos no los ataja un derrumbe); los demás puntos
los reglamentan en la primera reencarnación, los reforman
en la segunda y los cumplen tal vez en la tercera
¡Paciencia, pequeño saltamontes!
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