MEDELLÍN,   COLOMBIA,   SURAMÉRICA    AÑO 16    No. 223 ABRIL DEL AÑO 2017    ISSN 0124-4388      elpulso@elhospital.org.co

 

Reflexión del mes
Que sea este el mejor día de tu vida,
un mensaje de Mahatma Gandhi
Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal. Pero sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato. Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno. Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas. Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura.
No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes. No revuelvas una herida que está cicatrizada. No rememores dolores y sufrimientos antiguos. ¡Lo que pasó, pasó! De ahora en adelante
procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás.
Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó. Sólo contempla la meta y no veas qué tan difícil es alcanzarla.
No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer. No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar. No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.
Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.
Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo. No sufras por lo que viene, recuerda que "cada día tiene su propio afán".
Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella. Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio.
Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso.
Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti.
Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean.
La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros.
Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz.
Trabajo es sinónimo de nobleza. No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida. El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor. No existen trabajos humildes. Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.
 
Dilema bioético
Carlos Ernesto Lucio Bonilla PhD (c), Llm, Msc.
Cambiar de paradigmas y pensar con empatía en el bienestar del otro es posible y útil a largo plazo para todos. Peter Singer documenta en una conferencia TED, cómo un joven estadounidense donó uno de sus riñones a un extraño y con esto logró que otras cuatro personas hicieran lo mismo1. Nosotros no tenemos que donar un riñón para mejorar nuestro sistema de salud, sólo actuar con ética y responsabilidad, entendiendo que ésta es la mejor opción para todos.
Hace cuatro años, estaba de moda la discusión sobre la regulación de medicamentos y los sobrecostos que pagábamos los colombianos en comparación con países de ingresos superiores como España. Sin embargo, esa discusión resultaba simple y solucionable a través de un sistema de control de precios, como el que se usa con éxito en casi todos los países del mundo.
Efectivamente, la Federación Médica Colombiana -FMC culpó a la política de desregulación de control de precios de la Administración del Presidente Álvaro Uribe, con las resoluciones 01 de 2004 y 04 de 2006, como la causa de la crisis sobreviniente del sistema de recobros2. El incremento exponencial de los recobros llegó a costar $ 2.9 billones de pesos en el 2010 y precipitó la declaratoria de emergencia económica y social del Decreto 4975 de 2009, que posteriormente fue hallado inconstitucional por la Corte en la sentencia C-252.
La verdad es que de manera conveniente, para algunos sectores económicos, se conjugaron varias novedades endógenas y exógenas que dieron lugar a la crisis, entre las que se encuentran también, la catástrofe informática del Fosyga, el monopolio de la información del sistema en cabeza de las EPS, el desarrollo jurisprudencial del derecho a la salud como un derecho fundamental, el incremento de las tutelas en salud y la presión tecnológica de los precios de los medicamentos innovadores.
Mi primera reflexión fue que lo interesante de estudiar este fenómeno residía en que la discusión era de corte bioético lo que la dotaba de trascendencia filosófica y política, pero también dificultaba sustancialmente su estudio. Hace unos días el ministro de salud, en el foro de la revista “Semana” sobre la implementación de la Ley Estatutaria de la salud, registró el gran dilema bioético del sistema de salud colombiano y en gran medida de todos los sistemas de salud financiados principalmente con recursos públicos.
Para autores como Jonathan Wolff estamos frente a un dilema de la bioética política o bioética de la salud pública, donde se aborda lo concerniente a la distribución de los recursos del sistema de salud3. Éste debate, requiere un alto grado de legitimidad colectiva y por lo tanto una discusión profundamente democrática y participativa.
Dilemas llevados al extremo, como sí el sistema público debe adquirir un tratamiento para 10 ciegos o si por el contrario es mejor adquirir por el mismo costo 100 tratamientos para la sordera, hacen parte de este tipo de bioética. Estas preguntas no pueden ser eludidas por el escepticismo colectivo. En palabras de Gilbert Hottois, “Concretamente, se trata del problema de repartición entre lo que depende de la iniciativa privada (individual, comunitaria, empresarial) y lo que será regulado por la autoridad pública del Estado” 4.
El tema cobra trascendental relevancia en el contexto de la aplicación de la Ley Estatutaria de la salud, donde como sociedad, debemos tomar la decisión sobre lo que debe ser cubierto con los recursos de todos y lo que no. Por ahora la propuesta del Ministerio de Salud en cuanto a las exclusiones del sistema ha sido muy tímida, y ya se evidencia la furia de los grupos de interés en detrimento de la pasividad de la ciudadanía.
El reto del ministerio es inmenso ya que sobre sus hombros pesa la responsabilidad de socializar este debate en el país de los Odebrecht y los procesos de paz interminables. Es paradójico que el debate político más importante que tiene el país sea invisibilizado por todos. En cambiar esta situación, está el reto del Ministro.
Desafortunadamente, la sociedad colombiana no se pregunta sobre la bioética del sistema de salud. Mientras que un tratamiento para un cáncer terminal puede llegar a costar $1080 millones de pesos, y resulta que debe ser suministrado por el sistema público por la orden de un juez de tutela, esos recursos podrían ser utilizados para el tratamiento nutricional de $37 mil niños5. Aunque la tutela ha sido fundamental para la protección del derecho a la salud, en la práctica le ha quitado el gobierno su función principal, la de determinar la prioridad del gasto público.
En parte la falta de responsabilidad ciudadana ente el debate de la salud tiene que ver con la percepción pública de que este sector es uno de los más corruptos, en el país de la corrupción. Sin embargo, todos los actores con intereses en el sistema deben entender que su posición va a tener la evaluación ética de su conciencia y de las generaciones futuras. Cuando una asociación de pacientes, o la industria farmacéutica, o los políticos tradicionales actúan sólo pensando en su propio beneficio, ponen en riesgo la sostenibilidad de todo el sistema de salud.
Notas:
1- Peter Singer: “El cómo y el porqué del altruismo eficaz. https://www.youtube.com/watch?v=Diuv3XZQXyc
2- Miller, J. C. (2012). Acceso a Medicamentos Biotecnológicos: Ventas en Colombia 2008 a 2011 y Precios comparativos con España. 17 y 18, Federación Médica Colombiana -FMC, Informe Observamed, Bogotá.
3 - Wolff, J. (2011). Philosophy Bites podcast - Bioethics Bites. How should scarce healthcare resources be distributed?.Uehiro Centre for Practical Ethics Disponible en: http://hwcdn.libsyn.com/p/e/e/0/ee0bfa065f4fba6f/ Jonathan_Wolff_on_Political_Bioethics_3.mp3?c_id=4609874&expiration=1487873960&hwt=5729f03ce7b38b9d 401c52a254c8a544cs
4 - Hottois, G. (Enero-Junio de 2007). Que es la Bioética. Cuadernos Latinoamericanos de Administración 3(4) Pág 9
5 - Ruiz, F., & Zapata, T. (21 de Agosto de 2013). El litigio y efectos sobre equidad, comentario desde la implementación del sistema. Obtenido de CEPAL: http://dds.cepal.org/proteccionsocial/pacto- social/2013-07-taller-judicializacion-salud-colombia/Presentacion-Fernando-Ruiz-Gomez.pdf
 
El largo camino
de la Ley Estatutaria de salud

Francisco de Paula Gómez, MD Experto en Salud Pùblica y Economía de la Salud
A dos años de haber sido aprobada en el Congreso de la República la Ley Estatutaria de Salud, parece necesario volver a mirar su contenido y sus alcances para entender algunos de sus impactos, tanto sobre el derecho fundamental a la salud que ahora asiste a todos los colombianos, como sobre el sistema de salud creado por la Ley 100 de 1993, querido por unos y odiado por otros.
 
  Bioética
El morir
Doctor Juan Fernando Velásquez Escobar. Colaborador - elpulso@sanvicentefundacion.com

Actualmente se habla, se escribe y se dice mucho sobre la muerte y el morir, el cómo, el cuándo y el quién. Pero al mismo tiempo en nuestra realidad interior y cultural, la muerte propia y la de lo nuestro se niega.
Hoy el silencio, la reflexión, la quietud y la contemplación son escasas, y conceptos como la velocidad, la producción, la inmediatez y el crecimiento, son constantes y muy lejanos al proceso de morir.
Esto en el contexto del otro al final de la vida se puede traducir en lo que es nombrado como medidas eutanásicas, distanásicas, obstinación terapéutica o negligencia, sumado al maremágnum de procedimientos, medicamentos y medidas para hacer cuando la vida está al límite o simplemente, cuando ésta ya no da más. Lo que nos lleva a estar en dilemas muy frecuentemente con respecto al morir del otro y el morir propio, y la pregunta es qué es lo bueno, qué es lo virtuoso y qué decisión nos da tranquilidad “ataraxia”.
La inercia de nuestro tiempo nos lleva a construir guías, normas, algoritmos, protocolos, y así poder mantener una sensación de control y de certeza. Pero en el diario vivir y en la toma de decisiones al final de la vida no se logra el control y el dominio frente a estos dilemas.
A mi modo de ver queda un camino, ya trazado desde la antigüedad, que es la invitación a ver la realidad subjetiva del que está muriendo y la de los que lo están acompañando, generando un diálogo, un encuentro y una realidad común, una comunicación, una “koinonía”, en donde se da un encuentro siempre a favor del que sufre y una concordancia entre lo que se puede hacer y lo que se debe hacer, propiciando una dinámica en donde se sabe lo que se hace y para qué se hace.
De esta manera se puede mirar y habitar la realidad de la muerte buscando lo bueno y lo virtuoso.

 

 
 











Arriba

[ Editorial | Debate | Opinión | Monitoreo | Generales | Cultural | Breves ]

COPYRIGHT © 2001 Periódico El PULSO
Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular
. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved