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| Reflexión
del mes |
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Que
sea este el mejor día de tu vida,
un mensaje de Mahatma Gandhi
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Sé firme
en tus actitudes y perseverante en tu ideal. Pero sé
paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato. Haz
tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus
manos en el momento oportuno. Aprende a esperar el momento exacto
para recibir los beneficios que reclamas. Espera con paciencia
a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su
dulzura.
No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes. No revuelvas
una herida que está cicatrizada. No rememores dolores
y sufrimientos antiguos. ¡Lo que pasó, pasó!
De ahora en adelante |
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procura construir una vida
nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin
mirar hacia atrás.
Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de
la noche que pasó. Sólo contempla la meta y
no veas qué tan difícil es alcanzarla.
No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno
que puedes hacer. No te culpes por lo que hiciste, más
bien decídete a cambiar. No trates que otros cambien;
sé tú el responsable de tu propia vida y trata
de cambiar tú.
Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.
Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja
que el futuro llegue a su tiempo. No sufras por lo que viene,
recuerda que "cada día tiene su propio afán".
Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad;
una persona que te entienda, te apoye y te acompañe
en ella. Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona,
despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada
a cambio.
Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en
algo precioso.
Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro
de ti.
Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar
la tristeza de todos los que te rodean.
La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre
encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de
guía a todos los que se acercan a nosotros.
Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de
tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan
por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu
luz.
Trabajo es sinónimo de nobleza. No desprecies el trabajo
que te toca realizar en la vida. El trabajo ennoblece a aquellos
que lo realizan con entusiasmo y amor. No existen trabajos
humildes. Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.
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Dilema bioético
Carlos
Ernesto Lucio Bonilla PhD (c), Llm, Msc. |
Cambiar de paradigmas
y pensar con empatía en el bienestar del otro es posible
y útil a largo plazo para todos. Peter Singer documenta
en una conferencia TED, cómo un joven estadounidense
donó uno de sus riñones a un extraño y
con esto logró que otras cuatro personas hicieran lo
mismo1. Nosotros no tenemos que donar un riñón
para mejorar nuestro sistema de salud, sólo actuar con
ética y responsabilidad, entendiendo que ésta
es la mejor opción para todos.
Hace cuatro años, estaba de moda la discusión
sobre la regulación de medicamentos y los sobrecostos
que pagábamos los colombianos en comparación con
países de ingresos superiores como España. Sin
embargo, esa discusión resultaba simple y solucionable
a través de un sistema de control de precios, como el
que se usa con éxito en casi todos los países
del mundo.
Efectivamente, la Federación Médica Colombiana
-FMC culpó a la política de desregulación
de control de precios de la Administración del Presidente
Álvaro Uribe, con las resoluciones 01 de 2004 y 04 de
2006, como la causa de la crisis sobreviniente del sistema de
recobros2. El incremento exponencial de los recobros llegó
a costar $ 2.9 billones de pesos en el 2010 y precipitó
la declaratoria de emergencia económica y social del
Decreto 4975 de 2009, que posteriormente fue hallado inconstitucional
por la Corte en la sentencia C-252.
La verdad es que de manera conveniente, para algunos sectores
económicos, se conjugaron varias novedades endógenas
y exógenas que dieron lugar a la crisis, entre las que
se encuentran también, la catástrofe informática
del Fosyga, el monopolio de la información del sistema
en cabeza de las EPS, el desarrollo jurisprudencial del derecho
a la salud como un derecho fundamental, el incremento de las
tutelas en salud y la presión tecnológica de los
precios de los medicamentos innovadores.
Mi primera reflexión fue que lo interesante de estudiar
este fenómeno residía en que la discusión
era de corte bioético lo que la dotaba de trascendencia
filosófica y política, pero también dificultaba
sustancialmente su estudio. Hace unos días el ministro
de salud, en el foro de la revista Semana sobre
la implementación de la Ley Estatutaria de la salud,
registró el gran dilema bioético del sistema de
salud colombiano y en gran medida de todos los sistemas de salud
financiados principalmente con recursos públicos.
Para autores como Jonathan Wolff estamos frente a un dilema
de la bioética política o bioética de la
salud pública, donde se aborda lo concerniente a la distribución
de los recursos del sistema de salud3. Éste debate, requiere
un alto grado de legitimidad colectiva y por lo tanto una discusión
profundamente democrática y participativa.
Dilemas llevados al extremo, como sí el sistema público
debe adquirir un tratamiento para 10 ciegos o si por el contrario
es mejor adquirir por el mismo costo 100 tratamientos para la
sordera, hacen parte de este tipo de bioética. Estas
preguntas no pueden ser eludidas por el escepticismo colectivo.
En palabras de Gilbert Hottois, Concretamente, se trata
del problema de repartición entre lo que depende de la
iniciativa privada (individual, comunitaria, empresarial) y
lo que será regulado por la autoridad pública
del Estado 4.
El tema cobra trascendental relevancia en el contexto de la
aplicación de la Ley Estatutaria de la salud, donde como
sociedad, debemos tomar la decisión sobre lo que debe
ser cubierto con los recursos de todos y lo que no. Por ahora
la propuesta del Ministerio de Salud en cuanto a las exclusiones
del sistema ha sido muy tímida, y ya se evidencia la
furia de los grupos de interés en detrimento de la pasividad
de la ciudadanía.
El reto del ministerio es inmenso ya que sobre sus hombros pesa
la responsabilidad de socializar este debate en el país
de los Odebrecht y los procesos de paz interminables. Es paradójico
que el debate político más importante que tiene
el país sea invisibilizado por todos. En cambiar esta
situación, está el reto del Ministro.
Desafortunadamente, la sociedad colombiana no se pregunta sobre
la bioética del sistema de salud. Mientras que un tratamiento
para un cáncer terminal puede llegar a costar $1080 millones
de pesos, y resulta que debe ser suministrado por el sistema
público por la orden de un juez de tutela, esos recursos
podrían ser utilizados para el tratamiento nutricional
de $37 mil niños5. Aunque la tutela ha sido fundamental
para la protección del derecho a la salud, en la práctica
le ha quitado el gobierno su función principal, la de
determinar la prioridad del gasto público.
En parte la falta de responsabilidad ciudadana ente el debate
de la salud tiene que ver con la percepción pública
de que este sector es uno de los más corruptos, en el
país de la corrupción. Sin embargo, todos los
actores con intereses en el sistema deben entender que su posición
va a tener la evaluación ética de su conciencia
y de las generaciones futuras. Cuando una asociación
de pacientes, o la industria farmacéutica, o los políticos
tradicionales actúan sólo pensando en su propio
beneficio, ponen en riesgo la sostenibilidad de todo el sistema
de salud. |
Notas:
1- Peter Singer: “El cómo y el porqué
del altruismo eficaz. https://www.youtube.com/watch?v=Diuv3XZQXyc
2- Miller, J. C. (2012). Acceso a Medicamentos Biotecnológicos:
Ventas en Colombia 2008 a 2011 y Precios comparativos con España.
17 y 18, Federación Médica Colombiana -FMC, Informe Observamed,
Bogotá.
3 - Wolff, J. (2011). Philosophy Bites podcast - Bioethics Bites.
How should scarce healthcare resources be distributed?.Uehiro
Centre for Practical Ethics Disponible en: http://hwcdn.libsyn.com/p/e/e/0/ee0bfa065f4fba6f/
Jonathan_Wolff_on_Political_Bioethics_3.mp3?c_id=4609874&expiration=1487873960&hwt=5729f03ce7b38b9d
401c52a254c8a544cs
4 - Hottois, G. (Enero-Junio de 2007). Que es la Bioética. Cuadernos
Latinoamericanos de Administración 3(4) Pág 9
5 - Ruiz, F., & Zapata, T. (21 de Agosto de 2013). El litigio
y efectos sobre equidad, comentario desde la implementación
del sistema. Obtenido de CEPAL: http://dds.cepal.org/proteccionsocial/pacto-
social/2013-07-taller-judicializacion-salud-colombia/Presentacion-Fernando-Ruiz-Gomez.pdf
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El largo camino
de
la
Ley Estatutaria de salud
Francisco
de Paula Gómez, MD Experto en Salud Pùblica y
Economía de la Salud
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| A
dos años de haber sido aprobada en el Congreso de la
República la Ley Estatutaria de Salud, parece necesario
volver a mirar su contenido y sus alcances para entender algunos
de sus impactos, tanto sobre el derecho fundamental a la salud
que ahora asiste a todos los colombianos, como sobre el sistema
de salud creado por la Ley 100 de 1993, querido por unos y odiado
por otros. |
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Bioética
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| El
morir |
| Doctor
Juan Fernando Velásquez Escobar. Colaborador - elpulso@sanvicentefundacion.com |
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Actualmente se habla, se escribe y se dice mucho sobre la
muerte y el morir, el cómo, el cuándo y el quién.
Pero al mismo tiempo en nuestra realidad interior y cultural,
la muerte propia y la de lo nuestro se niega.
Hoy el silencio, la reflexión, la quietud y la contemplación
son escasas, y conceptos como la velocidad, la producción,
la inmediatez y el crecimiento, son constantes y muy lejanos
al proceso de morir.
Esto en el contexto del otro al final de la vida se puede
traducir en lo que es nombrado como medidas eutanásicas,
distanásicas, obstinación terapéutica
o negligencia, sumado al maremágnum de procedimientos,
medicamentos y medidas para hacer cuando la vida está
al límite o simplemente, cuando ésta ya no da
más. Lo que nos lleva a estar en dilemas muy frecuentemente
con respecto al morir del otro y el morir propio, y la pregunta
es qué es lo bueno, qué es lo virtuoso y qué
decisión nos da tranquilidad ataraxia.
La inercia de nuestro tiempo nos lleva a construir guías,
normas, algoritmos, protocolos, y así poder mantener
una sensación de control y de certeza. Pero en el diario
vivir y en la toma de decisiones al final de la vida no se
logra el control y el dominio frente a estos dilemas.
A mi modo de ver queda un camino, ya trazado desde la antigüedad,
que es la invitación a ver la realidad subjetiva del
que está muriendo y la de los que lo están acompañando,
generando un diálogo, un encuentro y una realidad común,
una comunicación, una koinonía,
en donde se da un encuentro siempre a favor del que sufre
y una concordancia entre lo que se puede hacer y lo que se
debe hacer, propiciando una dinámica en donde se sabe
lo que se hace y para qué se hace.
De esta manera se puede mirar y habitar la realidad de la
muerte buscando lo bueno y lo virtuoso.
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