MEDELLÍN, COLOMBIA, SURAMERICA No. 322 JULIO DEL AÑO 2025 ISNN 0124-4388
El Equipo de Reconstrucción de Pared Abdominal del Hospital San Vicente Fundación Medellín realiza hasta cinco operaciones por mes. Sin embargo, hasta ahora todas habían sido con pacientes adultos; ese era el estándar en Colombia. No fue hasta marzo de este año, cuando la institución fue el foco de atención dentro de la medicina nacional por hacer la primera cirugía registrada en Colombia de reconstrucción abdominal con terapia preoperatoria con toxina botulínica y neumoperitoneo en un niño.
Neymar es un chico de siete años que nació con gastrosquisis, una condición en la que parte del intestino queda fuera del abdomen. Esto ocurre porque la pared del abdomen, que debería contener y dejar en su lugar a cada órgano, no se desarrolla bien durante el embarazo.
Los componentes y fibras de los músculos que forman esas líneas de cuadros del abdomen no se llegan a unir, lo que facilita que regiones como el intestino sobresalgan por un agujero. Aunque poco después del parto realizaron una operación para cubrir la abertura con capas de piel, el niño permaneció con un bulto de cicatriz. No hubo un adecuado desarrollo de la pared abdominal, por lo cual los músculos de la región anterior del abdomen no se desarrollaron de forma adecuada, generando un defecto por el cual protruyen los órganos intraabdominales.
Esta protuberancia comenzó a afectarlo en los siguientes años. No solo fue motivo de acoso escolar por parte de sus compañeros, sino que, mientras el niño tenía un crecimiento normal, el defecto generó un contrapeso, el cual debía vencer con el sobreúso de los músculos de su espalda, siendo esta la causa de dolores dorsales en el paciente.
El niño y su familia asistieron a consultas en pediatría para tratar su condición hasta llegar al Hospital, donde remitieron su caso al Equipo de Reconstrucción de Pared Abdominal, quienes realizan la cirugía. El principal reto que encontraron fue que nunca antes habían realizado una operación así con un niño en Colombia.
Uno de los cirujanos del Equipo de Reconstrucción de Pared Abdominal que operó a Neymar fue el médico David Alejandro Mejía Toro. Él explica que se podía hacer la misma cirugía que en adultos, pero había que considerar algunas cosas, como que los niños no pueden perder tanta cantidad de sangre como un adulto sin arriesgar su vida. Además, algunos implementos para la cirugía no se podían aplicar en el mismo nivel que con alguien mayor. Por lo que Mejía y su equipo tuvieron que hablar con personas del área del cuidado infantil.
“Nosotros no somos cirujanos infantiles, somos cirujanos de adultos, por lo tanto, le da un nivel de complejidad más alto y por eso hay que colocar el cirujano infantil, que son los que están día a día enfrentados al manejo de los niños”, explica el doctor Mejía.
Luego de varias consultas con expertos y textos académicos, comenzó el proceso de prehabilitación. Debido a lo adheridos que estaban unas zonas del intestino, realizaron un procedimiento conocido como neumoperitoneo, inyectaron aire ambiente en el abdomen del niño con ayuda de un catéter para expandirlo y facilitar la cirugía un mes antes. También aplicaron la llamada toxina botulínica, un componente que relaja los músculos, haciendo que se expandan y sean más sencillos de unir en la reparación. Es una sustancia muy usada con adultos, pero tuvieron que estudiar la cantidad adecuada para que no fuera peligrosa en el niño.
Si bien la reconstrucción de pared abdominal es una especialidad del equipo del doctor Mejía, es en realidad un trabajo de diferentes áreas del Hospital. Colaboraron fisiatras, psicólogos, psiquiatras y nutricionistas, quienes prepararon física y mentalmente a Neymar para un procedimiento que para su contexto estaba rodeado de inquietudes. También participaron radiólogos para hacer las tomografías y colocar el neumoperitoneo, junto a la toxina botulínica, despejando el camino para el Equipo de Reconstrucción Abdominal.
Otro reto en el caso de Neymar fue proteger la estructura del cuerpo. Los médicos solían usar una malla para mantener en su lugar las zonas del abdomen operadas, que funcionaban bien en adultos. Sin embargo, existía el riesgo de que una malla así afectara el desarrollo del niño cuando el músculo no pudiera crecer bien por la firmeza del material. Por lo que usaron una malla especial que comienza a degradarse por sí misma en cuestión de un año, para luego ser reemplazada por tejido que produce el propio cuerpo. Por último, pasó el cirujano plástico a retirar el exceso de piel.
Luego de la intervención, hubo diferentes consultas, incluido el nutricionista, ya que es posible que estos pacientes sufran de desnutrición u obesidad. También recibió terapias para adaptarse a su nuevo estado. Todo este proceso duró más de seis meses. Fuera de algunas diferencias en las medidas, la operación fue similar a las que hacía el equipo en adultos al tratar una hernia ventral, por ejemplo.
Neymar, con su abdomen reconstruido, ya no sufre por el bulto que afectaba sus relaciones en el colegio. Además, ahora es capaz de tener una postura que no provoca dolores en la espalda. La consulta más reciente, de más o menos dos meses atrás, no mostró ningún problema y ahora puede moverse y jugar como cualquier niño de su edad.
El doctor Mejía espera que, con tal hallazgo a nivel nacional, vengan más casos de reconstrucción de pared abdominal en niños. Cabe aclarar que el caso de la gastrosquisis en Neymar no es único en el Hospital. La institución atendió en 2024 nueve casos de esta malformación y dos en lo que va de 2025. Por ello, este tipo de eventos pueden motivar a más padres cuyos hijos sufren secuelas tras la operación, al mostrar que existen equipos como los del Hospital San Vicente Fundación, comprometidos con brindar oportunidades y apoyo para que ningún niño se vea limitado por su condición.
Si usted está interesado en alguno de los libros de la Editorial San Vicente Fundación, ingrese al siguiente link, acceda a nuestro catálogo y realice su proceso de compra
Visitar catálogo
Tel: (4) 516 74 43
Cel: 3017547479
diana.arbelaez@sanvicentefundacion.com